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“Quería hablar porque todavía veo los cuerpos ahogados tumbados en la playa”

Un superviviente recuerda, cuatro años después, a sus 15 compañeros muertos al cruzar a nado la frontera del Tarajal

Hervé, de 26 años, superviviente de la tragedia de Tarajal.

El relato de Hervé arranca en la madrugada del 6 de febrero de 2014. "Salimos aquella mañana, alrededor de las cinco, para intentar pasar a Europa vía Ceuta. Cuando llegamos al agua, nos lanzamos. Y, entonces, el policía que estaba abajo comenzó a lanzar gas lacrimógeno", rememora este camerunés de 26 años, al recordar la tragedia de Tarajal. Él sobrevivió. Pero, aquel día, al menos 15 inmigrantes se ahogaron al tratar de cruzar a nado desde Marruecos al enclave español. Perdieron la vida mientras decenas de guardias civiles, apostados en tierra, le disparaban pelotas de goma. Una imagen que no olvida Hervé y que ahora, cuatro años después, lo ha empujado a sentarse delante de una cámara para contar, por primera vez, su historia: "Quería hablar porque todavía veo los cuerpos ahogados en la playa".

A mediados de enero, el Juzgado de Instrucción 6 de Ceuta, encargado de la investigación, decidió archivar por segunda vez el caso al considerar que, "de lo actuado, no aparece debidamente justificada la perpetración de los diferentes delitos que dieron motivo a la formación de la causa" y que supuso en 2015 la imputación de 16 guardias civiles por los presuntos delitos de homicidio y lesiones imprudentes. Una decisión que las ONG personadas ya han recurrido y que han calificado como un “nuevo obstáculo” para esclarecer las responsabilidades de lo ocurrido. "El archivo cierra en falso el procedimiento, negando la posibilidad de nuevas pruebas y testimonios. No se ha producido la declaración por vídeo-conferencia de los dos testigos residentes en Alemania. Ni tampoco se ha esperado a la remisión de las autopsias por parte de las autoridades marroquíes", denuncia la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), autora del vídeo de Hervé difundido este martes.

"Esta historia es demasiado grande para tomarla a la ligera. Me ha sorprendido que el juez archive el caso. No sé muy bien las razones. Pero todo lo que pido es que se haga justicia", continúa el veinteañero, quien no logró entrar a España el 6 de febrero de 2014, pero que sí lo consiguió un año después. Después de volver a jugarse la vida en el mar, llegó en zódiac a Tarifa (Cádiz) en abril de 2015.

La tragedia de Tarajal marcó un punto de inflexión en la historia migratoria de España y redirigió toda la política del Gobierno de Rajoy en la materia. La Guardia Civil de Ceuta ocultó en sus informes el uso de pelotas de goma durante el intento de entrada y el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, también negó que se utilizara el material antidisturbios —aunque después se vio obligado a rectificar en el Congreso—. Pero nunca nadie asumió responsabilidades políticas por ello. "Lo ocurrido aquel 6 de febrero de 2014 es particularmente grave por el precedente de impunidad creado”, ha denunciado este martes Miguel Urbán, eurodiputado de Podemos.

Informe judicial

El Ejecutivo siempre ha defendido a los mandos y a los agentes desplegados en la frontera. El Gobierno repite que las autopsias concluyen que los inmigrantes fallecieron por ahogamiento y "sin ningún tipo de impacto de material antidisturbios". "Asumieron el riesgo de entrar ilegalmente en territorio español por el mar a nado, en avalancha y aprovechando la noche, vistiendo gran cantidad de ropa y haciendo caso omiso de las actuaciones disuasorias de las fuerzas marroquíes y la Guardia Civil", llegó a escribir la primera juez que llevó la investigación.

Pero en la cabeza de Hervé todas esas "actuaciones disuasorias" se suceden de forma distinta: "Estábamos bajo el agua y el policía estaba a un metro y medio de altura por encima nuestro. De manera que nos veía bien y disparaba a bocajarro. Gritábamos socorro y me di cuenta de que, desde la embarcación, estaban golpeando a los que estaban más cerca".