Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Felipe, un rey aferrado a la ética

El monarca ha hecho de los valores éticos su bandera tras el caso Nóos que le ha hecho romper con su hermana Cristina. De carácter tranquilo se parece a su madre pero admira a su padre

 El rey Felipe VI recibe en audiencia al ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos.
El rey Felipe VI recibe en audiencia al ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos. EFE

La frase "está muy preparado" fue la que más se escuchó sobre Felipe de Borbón y Grecia los años en que estuvo a la espera de que se produjera el relevo en la Corona. De esta manera se intentaba trasmitir desde el círculo más próximo al palacio de La Zarzuela que el futuro de la monarquía estaba asegurado y en buenas manos. Desde que Felipe VI llegó a la jefatura del Estado hace tres años y medio se ha podido comprobar su profesionalidad para ostentar el cargo pero, en cambio, su personalidad todavía tiene muchas aristas por descubrir.

El monarca ha hecho de los principios éticos una bandera tras una etapa convulsa en la que el huracán del caso Nóos salpicó a la Corona por la implicación de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. Felipe admira a su padre por el papel que desempeñó en la instauración y defensa de la democracia pero se parece más en el carácter a su madre. Como la reina emérita, don Felipe tiene un carácter tranquilo, le gusta escuchar y preguntar más que hablar, pero cuando debe pronunciarse sobre un asunto lo hace con rotundidad. También escucha las críticas. Hace algún tiempo en una conversación informal con los Reyes un testigo escuchó como doña Letizia se lamentaba de algunos reproches que se les hacían. Don Felipe le dijo: “Piensa que de las veces que no estén de acuerdo con nosotros en algunas ocasiones tendrán razón”.

Su matrimonio con Letizia Ortiz en mayo de 2004 ha permitido conocer más íntimamente a don Felipe. Él mismo cuando se anunció su compromiso declaró en público que ansiaba tener a su lado alguien con quien compartir no solo una vida sino también un trabajo. Como marido, y más aún como padre, Felipe VI se ha hecho más popular y ha ganado en cercanía

Trece años después de su boda con la periodista que presentaba el informativo de Televisión Española todavía hay muchas personas que se preguntan por qué precisamente se fijó en ella. Su círculo más próximo asegura que doña Letizia le mostró un mundo a pie de calle que para él era desconocido por haber vivido siempre en un palacio y relacionado con amigos que también frecuentaban ambientes cerrados y elitistas.

Don Felipe es un rey al que le gusta ir el fin de semana al cine en versión original acompañado de su esposa y a veces de amigos. Que llega a las salas de proyección discretamente y sin pedir trato especial. Don Felipe es un rey al que le gusta salir de tapas por el centro de Madrid o visitar restaurantes populares en la zona de Malasaña. No quiere que nadie compre en su nombre los regalos a su esposa y por eso esta Navidad acudió el día 23 al Corte Inglés de Pozuelo para escoger uno: un bolso con cartera a juego de Carolina Herrera, una de las firmas fetiche de doña Letizia.

Le gusta bailar salsa pero ya no lo hace tanto como cuando era soltero. Si su destino no hubiera estado marcado desde niño probablemente hoy sería astrónomo. De pequeño se pasaba muchas horas en vela observando las estrellas con un telescopio. Le gusta el deporte, tanto seguirlo como practicarlo. Debido a su altura arrastra algún problema de espalda pero se cuida siguiendo los consejos del que fuera médico del Real Madrid Alfonso del Corral. La relación con este doctor le ha llevado a conocer a muchos jugadores del equipo madridista y a almorzar con ellos en más de una ocasión. Fernando Hierro es uno de los que sabe lo mucho que entiende el Rey de este deporte.

Siendo niño, Jesús Gil, entonces presidente del Atlético de Madrid, aseguró que don Felipe era rojiblanco. Preguntado por esta cuestión, el todavía Príncipe respondió a este periódico: “Que voy a decir, que no lo soy...” Su hija Leonor sí que es una atlética reconocida y Sofía madridista confesa. A don Felipe le gusta mucho seguir el ciclismo y en especial el Tour de Francia; también los partidos de la NBA. Entres sus amigos se encuentra Pau Gasol.

El actual Rey no tiene la campechanía que caracterizaba a su padre pero se gana a la gente en las distancias cortas. Antes de llegar a la Jefatura del Estado era habitual que recibiera en su despacho de La Zarzuela a políticos de todos los partidos. No en audiencias públicas si no en encuentros privados en los que durante horas se hablaba sin el corsé que impone el protocolo.

Don Felipe es un padre que adora a sus hijas. Leonor se parece a su padre en el carácter y físicamente es un calco de su abuela Sofía cuando tenía su edad. Tanto la princesa de Asturias como su hermana Sofía admiran a su padre y poco a poco van conociendo su trabajo. Fue Leonor la que un día en clase contó en qué trabajan sus padres, en respuesta a preguntas de un compañero: “En ayudar a los españoles”.

Felipe VI ejerce el papel de mediador en la familia. En especial entre sus padres que por un sentido de Estado se mantienen juntos aunque desde hace años llevan vidas separadas. Adora a su hermana Elena pero se muestra inflexible en mantener alejada de Zarzuela a Cristina por el daño que ha hecho a la institución que representa. La obligación, el deber y los principios éticos han primado ante cualquier sentimiento hacía su hermana menor.

Más información