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El asalto rural de Ciudadanos

La formación, todavía sin candidatos, organiza un equipo para estudiar su implantación en los pequeños municipios

La formación liderada por Albert Rivera se confía a una nueva estrategia para tratar de superar el gran escollo que afronta desde su creación: su limitada expansión rural. Con la vista fija en los comicios locales y autonómicos de 2019, la secretaría de Organización de Ciudadanos ha destinado un equipo a analizar su capacidad de implantación en los municipios más pequeños, estudiándolos uno por uno, para prepararse así para disputar poder territorial al PP y PSOE. Un plan que precederá a las primarias, previstas para principios del próximo año.

Albert Rivera, en el centro, durante una reunión de la ejecutiva de Ciudadanos.
Albert Rivera, en el centro, durante una reunión de la ejecutiva de Ciudadanos.

Otra cuenta atrás ha comenzado. Una vez celebradas las elecciones catalanas, Ciudadanos decidió que este año centraría una gran parte de sus esfuerzos en la organización interna para prepararse para los próximos comicios, previstos para 2019. El partido ha marcado en rojo esa cita con las urnas, que contempla como la oportunidad de arrebatar por primera vez poder territorial al bipartidismo. Sobre todo, después de que las encuestas lo hayan lanzado como alternativa de Gobierno. Pero, aun así, la formación es consciente que antes debe impulsar su implantación territorial. Principalmente, en el ámbito rural, donde ha obtenido los peores resultados desde su fundación.

De hecho, pese al éxito recabado el pasado 21-D, en un informe interno elaborado por el propio equipo de campaña se reconocía que había que "potenciar, especialmente, la presencia en zonas rurales y municipios". Además, los sondeos del CIS también reflejan que donde Ciudadanos despierta menos simpatía es en los municipios de menos de 2.000 habitantes. Y en las elecciones locales de 2015 apenas recabó el 6,5% de los votos.

"Hay gente que dice que no tenemos las estructuras que tienen el PP o el PSOE a nivel municipal y autonómico. Ni las quiero. No quiero una sede en cada pueblo", insiste Albert Rivera, presidente de la cuarta fuerza política del Congreso, que apuesta por otras fórmulas para la expansión, con las nuevas tecnologías y las estrategias de mercadotecnia como grandes apoyos.

Según detallan fuentes de la dirección, en las últimas semanas se han estudiado las posibilidades de implantación en todos los municipios del país —en base a variables como los resultados electorales, el número de afiliados y el perfil del votante— y, con ellos como punto de partida, se trabajará ahora con los equipos provinciales para ver qué estrategia seguir en cada uno. "No es igual el electorado rural de Galicia que de Sevilla", insisten fuentes de Ciudadanos.

Buena parte de esta tarea recae en el secretario de Organización, Fran Herviás, que lleva meses dedicándose a recorrer el territorio nacional —en los últimos diez días ha pasado por Zaragoza, Madrid, Murcia, Alicante y Valencia— para coordinar el plan de expansión con las organizaciones autonómicas y locales. Una labor que se intensificó a principios de 2017, después de que la asamblea nacional del partido rediseñase la estructura interna de la formación y se apostase por implantar una jerarquía escalonada, de carácter empresarial, basada en grupos municipales, comités territoriales, provinciales y autonómicos. Todos ellos, supervisados desde la dirección nacional, que reunió el pasado fin de semana a todos los portavoces regionales y a todos los secretarios de Organización autonómicos.

Sin candidatos hasta 2019

En Ciudadanos se concibe todo este plan como un paso previo a las primarias, que no se celebrarán hasta principios de 2019, según subrayó Rivera. Aunque Juan Marín, presidente de la formación en Andalucía y portavoz regional en esa comunidad, detalló que en otoño de 2018 ya se comenzarán a conocer los candidatos al arrancar los procesos de selección en los diferentes municipios —en las localidades con menos de 400 afiliados no se requieren elecciones internas, según los estatutos—.

El partido afirma que establecerá filtros para evitar el desembarco de oportunistas ante las expectativas electorales, como en los comicios de 2015, cuando siguió los consejos de una empresa especializada en analizar perfiles digitales para cribar las candidaturas tras la integración de partidos regionalistas y la llegada de muchos miembros de UPYD. Eso no significa, según añaden fuentes de la dirección, que no se esté trabajando ya en atraer al proyecto a referentes locales. "Queremos ser un imán del talento. Estamos con una antena desplegada en todos los sectores: el educativo, el empresarial, el universitario...", asegura Juan Carlos Girauta, portavoz en el Congreso.

Pero Ciudadanos repite que serán los afiliados quienes eligan finalmente a los candidatos. Según subrayó Herviás en una entrevista sobre la elaboración de las listas: "Nosotros no hacemos política de fichajes".

Las cinco lanzaderas del partido

Los estudios y sondeos internos elaborados por Ciudadanos señalan cinco provincias como las grandes lanzaderas del partido: Málaga; Murcia; Madrid; Guadalajara, como continuidad metropolitana de la capital; y Zaragoza, donde una encuesta del propio Ayuntamiento, gobernado por la marca local de Podemos, coloca a la formación de Rivera como primera fuerza en intención de voto. Además, el partido señala como estratégicas otras zonas, como Almería y la Comunitat Valenciana.

Ciudadanos, que ha estudiado los municipios del país para clasificar algunos como prioritarios (con pocos afiliados y muchas posibilidades de expansión) y como descartables otros (de muy difícil penetración), ha experimentado un auge de afiliados en los últimos meses, que se ha intensificado tras la victoria del 21-D. Ya cuenta con más de 24.000 inscritos, según el partido, que registra los mayores crecimientos en Cataluña, Murcia, Canarias, Balearas y Andalucía. Le cuesta más en otros puntos del país, como País Vasco, Navarra y La Rioja, donde menos adscritos suma, según los datos internos de la formación.