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El alcalde de la localidad sevillana de Pedrera: “A mí me gustaría ver a gente fusilada”

El PSOE exige la dimisión de Antonio Nogales (IU) por sus "irresponsables" palabras tras los incidentes entre naturales de la localidad y ciudadanos rumanos

El alcalde de Pedrera, Antonio Nogales. Atlas

Antonio Nogales, alcalde de Pedrera, un municipio sevillano de unos 5.000 habitantes, ha afirmado: "A mí también me gustaría ver a gente fusilada". Sus declaraciones llegan en mitad de un clima de tensión en el pueblo, donde se han producido altercados y manifestaciones contra la población rumana en la localidad después de que, durante una pelea tras un accidente de tráfico, los ocupantes de uno de los coches —de origen rumano— agredieron al otro conductor —nacido en Pedrera—. La secretaria general del PSOE en Sevilla, Verónica Pérez, ha pedido la "dimisión inmediata" del primer edil y diputado provincial de Izquierda Unida por sus declaraciones "irresponsables e incendiarias". 

En un vídeo difundido en redes sociales puede escucharse cómo el alcalde defiende públicamente, entre las protestas de los vecinos de la localidad, que son los jueces quienes deben aplicar justicia: "Al que se salta la ley se le aplica la ley". Ante las réplicas de los vecinos, continúa: "Si no le pasa nada... también hay gente que me gustaría que fusilaran". "¿Cómo queréis que os lo diga ya? A mí también me gustaría ver a gente fusilada. ¿Quieren que lo diga más? A mí me gustaría ver a gente fusilada, ¿pero entonces qué hago yo?", prosigue Nogales. 

"El alcalde de Pedrera no puede seguir ni un minuto más en el cargo tras sus declaraciones irresponsables e incendiarias", ha asegurado la secretaria general del PSOE en Sevilla en un comunicado, en el que considera "totalmente inadmisibles" sus palabras. "No se pueden tolerar unas afirmaciones tan radicales de un representante público que, en un momento tan delicado como el que vive estos días el pueblo de Pedrera, debería trabajar para rebajar la tensión y no echar más leña al fuego". 

"Las palabras del alcalde de IU empeoran el clima de convivencia en el municipio. Antonio Nogales tiene que dimitir", ha insistido la dirigente provincial socialista, quien ha pedido asimismo a Izquierda Unida "que reaccione y deje claro que condena y reprueba" las declaraciones del primer edil, "que incitan al odio y a la violencia". 

Un accidente de tráfico el pasado 6 de enero encendió la chispa. Tras el siniestro, en el que se vieron envueltos dos coches —uno ocupado por un hombre y una mujer nacidos en Pedrera y el otro, por tres rumanos residentes en el municipio—, se originó una pelea y los ocupantes de origen rumano agredieron a los dos vecinos que iban a bordo del otro vehículo. El hombre fue atendido en el hospital tras ser golpeado con una pieza del coche.

La misma noche del accidente se produjo una concentración espontánea de personas en las dependencias de la Policía Local en la que se encontraban detenidos los responsables de la agresión. Después, los asistentes a la protesta se dirigieron a diferentes calles del pueblo, donde volcaron tres vehículos de ciudadanos rumanos residentes en Pedrera.

En la mañana del pasado domingo, y a través de redes sociales, se convocó, sin la pertinente autorización de la Subdelegación del Gobierno en Sevilla, una concentración a las puertas del Ayuntamiento del municipio para protestar por lo sucedido. Alrededor de la una de la tarde, unas 200 personas proferían gritos contra la presencia de ciudadanos rumanos en Pedrera, por lo que el alcalde de la localidad, Antonio Nogales, se dirigió a ellos para calmar los ánimos, explicar que la agresión era un hecho puntual sin graves consecuencias, y que la Guardia Civil ya había actuado poniendo a disposición judicial a los responsables, por lo que no se podía generalizar su protesta hacia toda la comunidad rumana. Pese a las llamadas a la calma, por la tarde volvieron a producirse concentraciones y se volcaron hasta seis vehículos propiedad de ciudadanos rumanos. Fue necesaria la actuación de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, que se trasladó a la localidad para controlar la situación. 

El Ayuntamiento de Pedrera emitió un comunicado llamando a la calma y reclamando tolerancia y respeto. Este mismo miércoles, Nogales ha indicado que, días después de los incidentes, en el municipio reina una "total normalidad" y una "tranquilidad absoluta". El alcalde ha explicado que la mayoría del pueblo se siente avergonzado ante los comportamientos xenófobos. Este miércoles, la localidad vuelve a ser noticia, después de que haya comenzado a circular en redes sociales el vídeo en el que Nogales afirma que a él "también le gustaría ver a gente fusilada" y señala que, ante el incumplimiento de las normas, debe aplicarse "la ley". 

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