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Un nuevo informe del Senado de EE UU: “El Kremlin dirigió una campaña de desinformación en Cataluña”

El documento, elaborado por los demócratas, establece que “España es un objetivo creciente de la influencia maligna del Kremlin”

El presidente ruso, Vladímir Putin.
El presidente ruso, Vladímir Putin. AP

Los demócratas del Senado estadounidense condenaron este miércoles la injerencia rusa en el intento de referéndum de independencia catalán del 1 de octubre de 2017. En un informe, los senadores progresistas del Comité de Relaciones Exteriores afirman que “agencias de noticias gestionadas por el Kremlin como RT o Sputnik, ayudados de bots y cuentas falsas en las redes sociales, llevaron a cabo una significativa campaña de desinformación”. El documento hace un repaso de la agenda desestabilizadora de Rusia en países europeos y occidentales, y supone un seguimiento al asunto que el Comité trató ya en una audiencia en noviembre.

“El referéndum fue propiciado por temas políticos, culturales y económicos desde hace décadas, pero sirvió para Moscú como una oportunidad para promover un resultado que debilitaría un importante Estado europeo”, afirma el informe. Los demócratas, citando investigaciones de EL PAÍS, sostienen que hay numerosas pruebas de que el Kremlin impulsó la publicación de artículos e informaciones negativas sobre el Gobierno español y en favor de las fuerzas independentistas. El día del intento de referéndum, los perfiles de Twitter controlados por agentes rusos incrementaron en un 2000% el número de publicaciones, todas ellas alentando la independencia de Cataluña. RT y las otras agencias niegan estas acusaciones.

El objetivo de esta reciente amenaza de Rusia es la desestabilización del sistema occidental, representado por EE UU y los países europeos, que suponen los principales rivales políticos de Putin. Rusia también apuntó al Brexit, las elecciones presidenciales francesas y las alemanas. Más allá de esa agenda política antieuropea, las supuestas motivaciones del Kremlin en España también incluían aumentar la presencia de compañías rusas en Cataluña para ocupar el vacío empresarial causado por la deriva independentista y utilizar la comunidad autónoma española como base para acceder a otras partes del viejo continente.

En España, el informe también señala el papel de la mafia rusa y su intento por influir en organizaciones políticas de Cataluña a través de operaciones de lavado de dinero, sobornos y financiaciones ilegales. Según una investigación de ProPublica, desde los años 1990, agentes vinculados a Putin se han asentado en el país y participado en actividades del crimen organizado, la mayoría en Cataluña. A lo largo de décadas han logrado acceder a empresarios y políticos para impulsar su agenda proindependencia. Como ejemplo, los demócratas citan el caso de Xavier Crespo, un exdiputado de Convergència i Unió que en 2015 fue condenado por favorecer a un capo de la mafia rusa, Andrei Petrov, a cambio de bienes y 270.000 euros.

Las primeras evidencias en EE UU de la injerencia rusa ocurrieron en las elecciones estadounidenses que colocaron a Donald Trump en la Casa Blanca. La CIA, el FBI y otras agencias de inteligencia han confirmado en numerosas ocasiones que Rusia trató de interferir y que realizó una campaña cibernética para influir el resultado electoral en favor siempre del actual presidente frente a Hillary Clinton. Casi un año después, la sombra de la trama rusa sigue muy presente en Washington por las investigaciones del fiscal especial Robert Mueller sobre si el equipo de Trump colaboró con los esfuerzos del Kremlin. Con este documento, los demócratas buscan presionar a los republicanos para que tomen medidas respecto a la injerencia de cara a las próximas elecciones legislativas de noviembre.

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