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La justicia marroquí vuelve a citar a la activista española Helena Maleno el 31 de enero

La defensora de migrantes está acusada de fomentar el tráfico con seres humanos en un caso abierto por la Policía de España

Helena Maleno en su casa en Tánger (Marruecos) este 9 de enero. En vídeo, un acto de apoyo a Maleno en la catedral de Tánger.

La activista Helena Maleno, miembro de la organización de defensa de migrantes Caminando Fronteras, llevaba cuatro días con fiebre y estaba afónica. Apenas podía hablar con periodistas este miércoles. Se reservaba para declarar delante del juez del Tribunal de Apelación de Tánger. El juez marroquí tenía en sus manos un expediente enviado por la policía española donde se acusa a Maleno por asociación de malhechores y por favorecer la inmigración irregular.

Maleno tiene 47 años y lleva 16 viviendo en Tánger. Su número de teléfono marroquí suena a cada momento. La llaman decenas de inmigrantes al cabo de una semana. Para decirle que algún familiar está a punto de morir en una patera abandonada en el Atlántico, para solicitarle ayuda médica… Y ella, cuando recibe una llamada de alerta suele llamar a su vez al servicio de Salvamento Marítimo español que opera en aguas del estrecho.

-¿Usted qué piensa de la inmigración irregular?- le preguntó el juez.

-Yo creo que las primeras víctimas de ella son los propios migrantes. Yo deseo que se practique de forma regular y mediante vías seguras.

El juez le dijo hasta en dos ocasiones que la policía marroquí no había encontrado indicios contra ella, pero tenía en sus manos un expediente enviado por la policía española y no tenía más remedio que preguntarle al respecto, según indicaron fuentes jurídicas próximas a la activista. Maleno alegó que ese expediente ya estaba archivado por la Audiencia Nacional y aportó las pruebas documentales. Pero el juez le indicó que necesitaba una confirmación oficial por parte de las autoridades españolas. Y la citó de nuevo para el próximo 31 de enero.

Antes de entrar en la sala Maleno indicó a este diario: “Confío plenamente en la justicia marroquí. Hasta ahora, me ha dado tiempo para preparar mi defensa. Lo que no entiendo es por qué la policía española envió a Marruecos un expediente donde se me acusa de tráfico de seres humanos cuando un fiscal en España ya ha dicho que el caso está cerrado. No podemos abrir un precedente donde se persiga a quienes hacen un trabajo humanitario”.

-¿Por qué la llaman a usted tantos migrantes a su teléfono?- quiso saber el juez.

-Mi teléfono está a disposición de ellos. A muchos de los que me llaman no los conozco, se pasan el número de unos a otros y me llaman en casos de emergencia.

-¿Y usted por qué no llama a la Cruz Roja o a la Guardia Civil?

-La Cruz roja no tiene servicio de salvamento en las aguas y yo llamo a la Guardia Civil cuando hay alguna patera próxima a las islas Canarias, porque es la Guardia Civil quien ejerce allí el trabajo de salvamento.

Maleno tenía ganas de declarar. Y sintió que la justicia marroquí ha garantizado su derecho de defensa. “Había una buena traductora en la sala y un abogado de la Organización Marroquí de Derechos Humanos (Omdh), que se ha presentado como defensa popular”, indicó a este diario. “Me ha dado tiempo para explicar cómo es mi trabajo y explicar las falsas acusaciones del expediente de la policía española que ha provocado esta investigación. Yo he notificado que ese expediente está cerrado, pero el juez no tiene ninguna notificación oficial”.

“El día 31 tengo que volver para presentar más documentación”, añadió Maleno. “Le hemos presentado el documento donde la Audiencia Nacional archiva el caso. Pero el juez necesita un comunicado oficial. Y no sé qué esperan las autoridades españolas para notificar oficialmente el cierre del caso. Me abochorna que la policía de mi país pueda haber enviado este expediente a Marruecos y desde abril no haya notificado que la Audiencia Nacional ya cerró el caso. El fiscal lo cerró diciendo que no hay nada delictivo en mis acciones”.

“Todo lo que estoy sufriendo, el impacto que esto tiene en mi vida personal y profesional”, apuntó Maleno, “es responsabilidad de la Unidad Central contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF). Yo le he dicho al juez que defender el derecho a la vida no es ningún delito”.

En la catedral de Tánger se celebró este martes un acto de apoyo a Maleno donde acudió una centena de migrantes subsaharianos. Varias organizaciones españolas enviaron también a sus representantes a Tánger para mostrar su apoyo. Entre ellas se encuentra Cáritas, Oxfam y la Fundación de la Abogacía Española. El vicepresidente de esta última organización, Carles McCragh, indicó: “Nuestra fundación está siempre al lado de la ley y ahora está al lado de una persona que ya recibió el premio de Derechos Humanos de la abogacía. Lo que ha hecho Maleno desde Marruecos es brindar un apoyo impagable y necesario a los migrantes. Este es un caso ya archivado por la fiscalía de la Audiencia Nacional en España y lo lógico es que se archive también en Marruecos”.

Maleno ha declarado en numerosas ocasiones que ella suele llamar a Salvamento Marítimo en España cuando recibe información de que peligra la vida de migrantes varados en el Estrecho. Pero aclara que esos mensajes no los hace con el fin de que los migrantes lleguen a España, sino para evitar que fallezcan en el mar.

McCragh insiste en que esas llamadas solo sirven para salvar vidas y no animan a otros subsaharianos a migrar a Europa. “No podemos culpar de la migración del sur al norte a Helena Maleno, no creo que ningún migrante venga a Tánger porque aquí está Maleno”.

Tres muertos y ocho desaparecidos en una patera

EFE

La organización no gubernamental Caminando Fronteras, en la que Maleno realiza su labor humanitaria, ha denunciado que el rescate de una patera este martes en aguas del Estrecho en la que viajaban 54 personas se saldó con tres muertos y ocho desaparecidos. Según ha informado a través de su cuenta oficial de Twitter, el rescate se produjo el martes por la mañana cuando la patera, con 54 inmigrantes subsaharianos a bordo, se dirigía hacia las costas de Tarifa (Cádiz).

La activista ha asegurado que solo 43 personas pudieron ser rescatadas del mar junto a tres cadáveres; otras ocho personas se encuentran desaparecidas. "Ayer fue un día negro para el derecho a la vida en la frontera sur", ha añadido Maleno.

Un pesquero que transitaba por la zona localizó la patera y dio el aviso para el rescate, acudiendo a la misma la Marina Real marroquí, al encontrarse más cerca del lugar. Las autoridades de Marruecos rescataron la embarcación cuando la patera ya no tenía fondo y muchas personas se encontraban en el agua, según el relato de la activista. Los inmigrantes fueron trasladados hasta el puerto marroquí de Tánger, no teniendo que intervenir ni Salvamento Marítimo ni la Guardia Civil.

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