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Una alcaldesa del PP pagó con dinero público “dar hostias a la oposición” en Internet

Un reciente informe de la UCO cifra en cerca de 35.000 euros el supuesto desvío de fondos del Ayuntamiento de Denia (Alicante) a la trama Púnica para mejorar la imagen de Ana María Kringe

Alejandro de Pedro, en una de sus comparecencias en la Audiencia Nacional por el 'caso Púnica'
Alejandro de Pedro, en una de sus comparecencias en la Audiencia Nacional por el 'caso Púnica'

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha entregado al juez instructor del 'caso Púnica', Manuel García Castellón, un informe sobre las andanzas de la trama en el Ayuntamiento de Denia (Alicante) entre finales de 2010 y 2014, cuando el PP gobernaba este municipio. El documento policial concluye que la entonces regidora, la popular Ana María Kringe, presuntamente pagó con fondos públicos a dos empresas del experto informático Alejandro de Pedro 33.580 euros para mejorar su imagen en las redes sociales y "dar ostias (sic) a la oposición", según se recoge en mensajes intercambiados por ambos que constan en el sumario. Los agentes concluyen que Kringe -en la oposición desde las elecciones municipales de 2015- sería responsable de un supuesto delito de malversación.

El informe -fechado el pasado 19 de diciembre- señala que De Pedro comenzó a trabajar en la reputación 'online' de la hoy exalcaldesa de Denia a finales de 2010, y que tres años más tarde creó para ella un diario digital zombi, 'Ahora Denia', con el único fin de difundir "contenidos favorables" para Kringe. Los agentes consideran que estos servicios fueron facturados por el experto informático a través de sus dos empresas, Madiva Editorial S.L. y Eico Online Reputación Management. Los conceptos que utilizó para ello fueron la supuesta inserción de 'banners' publicitarios en medios de la trama, trabajos de "posicionamiento 'online' de contenidos" y "estrategia de comunicación" para las distintas concejalías. Así, en 2011, la trama recibió del Ayuntamiento de Denia 11.800 euros; 4.840 euros al año siguiente; 12.705 en 2013 y 4.235 en 2014, cuando se produjeron las primeras detenciones de la Operación Púnica.

La UCO destaca que de los mensajes intercambiados entre la alcaldesa, su jefe de Gabinete, Claudio J. Reig -al que el informe también acusa de la presunta comisión del delito de malversación- y De Pedro confirman que el diario 'Ahora Denia' era controlado por la alcaldesa y su equipo, y que fue ella quien eligió a una periodista de su máxima confianza para trabajar en él y que generara el contenido del mismo, siempre positivo para ella. "La línea editorial" de este medio era "dar ostias (sic) a la oposición", según destacaba Kringe en el cruce de mensajes que intercambio en marzo de 2014 con De Pedro.

La Guardia Civil interrogó como testigo en junio de 2015 a la ya en aquel momento exalcaldesa por dicho mensaje y está reconoció su existencia, aunque aseguró que "una cosa es lo que puso en el mensaje y otra lo que en realidad fue [la función del diario], que fue reproducir las notas de prensa del ayuntamiento". Kringe también aseguró que dicha expresión no implicaba que el medio creado por De Pedro se dedicara hacer trabajos de reputación para el PP o para ella.

La investigación ha revelado que estos trabajos de mejora de imagen fueron presuntamente abonados de manera irregular mediante dos mecanismos. En primer lugar, con campañas publicitarias para el Ayuntamiento que, en realidad, eran "una mera herramienta instrumental para justificar formalmente la emisión de facturas [por parte de las empresas de De Pedro] en connivencia con determinados cargos de confianza del Ayuntamiento". Entre estos, el informe cita al jefe de gabinete de la alcaldesa, que era la persona que "recibía los informes sobre reputación 'online' de Ana Kringe" y el interlocutor de Alejandro de Pedro para el pago de sus servicios".

Las pesquisas concluyen que las campañas de publicidad no existieron nunca y que se generaron falsos 'banners' para justificar los pagos. También han revelado que como segundo mecanismo para pagar estos servicios con dineros públicos se utilizó la facturación ficticia de una tercera empresa para camuflar en 2011 el pago de otros 3.540 euros a la trama. El informe de la Guardia Civil destaca que esta última mercantil ya fue empleada por la red de corrupción para cobrar de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid por trabajos similares para la imputada Lucía Figar.

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