Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez prepara al PSOE para explotar la crisis de Podemos

La crisis del partido de Pablo Iglesias abre oportunidades electorales para los socialistas de cara a 2019

El líder del PSC, Miquel Iceta, charla con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el día después de las elecciones catalanas.
El líder del PSC, Miquel Iceta, charla con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el día después de las elecciones catalanas.

Después de dos años de turbulencias, el PSOE se prepara para vivir un año más tranquilo. En 2018 no hay previstas elecciones y el clima en el partido está calmado aunque, como es habitual en el PSOE, bastan pocos motivos para que emerjan discusiones internas. Pedro Sánchez lleva apenas seis meses en su "segunda vida" como secretario general y ha llegado el momento, en plena crisis de Podemos, de tomar las decisiones que redefinan esa disputa en la izquierda.

La tranquilidad de 2018 para el PSOE es solo aparente y tiene algo de engañosa. El secretario general debe calibrar los cimientos sobre los que afrontará el PSOE las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019. Hay muchas decisiones que tomar sobre candidatos y programas en relación con las primarias, que deben celebrarse entre verano y otoño de este año. Desde el partido ven aún todo por hacer y piden prudencia. Las reuniones para empezar a aclarar posturas y cerrar plazos se celebrarán durante la segunda semana de enero. Los seis primeros meses del año servirán para repasar los candidatos posibles y empezar a preparar las listas autonómicas y municipales.

El principal motivo que da cierto aire al PSOE respecto al ciclo electoral de 2015 y 2016 es la crisis interna de Podemos. El temor del sorpassoha quedado, en principio, atrás y los rasgos de frescura y juventud que acarreaba la formación de Iglesias han quedado tocados. Las sucesivas salidas de dirigentes del partido de Iglesias y su caída en las encuestas hacen prever que el PSOE sea la fuerza dominante de la izquierda en 2019.

En su versión optimista, desde la ejecutiva federal del partido van más allá y creen que el auge de Ciudadanos puede llevar a poner en duda el liderazgo del PP en la derecha: "Ahora esa fuerza emergente en vez de en la izquierda estará en la derecha: entre PP y Ciudadanos habrá una disputa como la que hubo entre PSOE y Podemos", dice Santos Cerdán, secretario de coordinación territorial de la ejecutiva federal.

La subida de Ciudadanos puede, sin embargo, acabar perjudicando también al PSOE. En algunas ciudades o comunidades, una discreta subida del partido de Albert Rivera puede acabar entregando el gobierno a candidatos del Partido Popular gracias a pactos postelectorales.La caída de Podemos será clave sobre todo en el poder municipal, que es donde se fraguó el cambio en 2015: ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia, Coruña o Cádiz pasaron a manos de candidatos apoyados por Podemos. El PSOE, según fuentes de la dirección, va a centrar su estrategia en las ciudades de más de 50.000 habitantes. Las grandes ciudades son lugares donde el partido ha ido perdiendo votos en las últimas convocatorias.

La batalla emblemática por Madrid

Las elecciones a la alcaldía de Madrid y la presidencia de la comunidad serán, otra vez más, dos de las más emblemáticas para ver si la crisis nacional de Podemos afecta a sus expectativas locales y beneficia al PSOE. Los candidatos no están confirmados, pero todo parece que Manuela Carmena repetirá como candidata en Madrid e Íñigo Errejón será el aspirante a la presidencia de la comunidad. ¿Creen en el PSOE que afectará el declive nacional de Podemos a dos candidatos poco ligados a la dirección del partido? "Algo afecta", dice José Manuel Franco, secretario de Organización del PSM. "Aunque la imagen de Carmena está por encima de la de Podemos, también hay un sector de votantes para quienes la alcaldesa está ligada al partido", añade. Con Errejón, según Franco, puede ocurrir algo parecido. El voto útil podría acabar dando el espaldarazo que necesita el PSOE, según Franco: "Ahora será o gobierna el PP o gobierna el PSOE", dice.

No cuenta solo la crisis

Las cuitas internas de Podemos son decisivas para las esperanzas electorales del PSOE, pero desde el partido admiten que no puede ser su único recurso. "Es una oportunidad para recuperar el voto, aún más si lo unimos a un buen programa y candidato", dice Cerdán. La crisis de Podemos no debe ocultar otros factores tanto o más importantes, más teniendo en cuenta la reciente historia electoral del partido: "No nos podemos presentar a las elecciones amparándonos en la caída de Podemos. Tenemos que presentar buenos candidatos o no vamos a ganar", dicen fuentes cercanas a la dirección del partido. El perfil de los candidatos será uno de los principales debates. A pesar de su derrota electoral en 2015, la imagen de candidatos solventes y con una carrera fuera de la política, como Ángel Gabilondo en Madrid, se considera una baza valiosa en algunos sectores. Los nombres de posibles candidatos están aún por debatir debido a los recientes procesos internos para escoger nuevos liderazgos en las federaciones.

La crisis de Podemos se ha producido a la vez que ha ido creciendo el distanciamiento político del PSOE, que ya no ve como "socio preferente" para posibles pactos electorales a Iglesias. Cataluña y la crisis del modelo territorial español están detrás del alejamiento: "Condicionan los puntos de vista sobre una cuestión tan importante que afecta a la visión de España, al modelo de Estado", dijo José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE, en su comparecencia de fin de año. El caso más visible de esta división se dio en Barcelona, donde la alcaldesa Ada Colau echó al PSC del gobierno municipal tras una consulta interna por su apoyo a la aplicación del artículo 155 en Cataluña: "Están en una posición muy pro independentista y vemos muchas opciones de crecimiento", dice Salvador Illa, secretario de Organización del PSC.

Illa confía en que ese movimiento de la formación de la alcaldesa vaya acompañado por una mayor vitalidad de la izquierda dentro de su partido: "El PSOE tiene una posición más afianzada en el ámbito de la izquierda", dice. Después del apoyo del PSOE al 155 en Cataluña en su papel de "izquierda constitucional", Sánchez busca ahora recuperar la etiqueta y la imagen de izquierdas. Junto a los preparativos electorales para 2019, el PSOE impulsará en 2018 un conjunto de iniciativas que pretenden dar más peso a su imagen progresista: una serie de asambleas locales abiertas con la participación de Pedro Sánchez, la presentación de un proyecto de ley de eutanasia en el Congreso con Unidos Podemos o la presentación de unos presupuestos alternativos a los del Gobierno.

Más información