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Una mujer denuncia en Granada a su expareja por secuestrar a sus dos hijos

El padre de los menores, de nueve y diez años, debía haber entregado a los niños el pasado 30 de diciembre

Mujeres durante una concentración en apoyo de Juana Rivas en Granada en 2017. VÍDEO: ATLAS

Sonia Barea, madre de una niña de 10 años y un niño de nueve, ha denunciado la desaparición de ambos menores como un posible secuestro cometido por su expareja. El padre de los menores, que tiene una orden de alejamiento de la madre, con quien comparte la patria potestad, se llevó a los niños el pasado 23 de diciembre para pasar la primera parte de la Navidad. Debía haberlos entregado el 30 de diciembre, pero no lo hizo. Tras no presentarse con los dos menores, Violeta y Manuel, en el punto de encuentro acordado, Barea interpuso una denuncia por secuestro parental. Desde ese momento, agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil intentan localizar al progenitor.

La madre de Violeta y Manuel ha explicado a este diario que el padre, Manuel Lebrón, mantiene el teléfono apagado desde el mismo momento en el que se fue con los niños y solo una publicación en redes sociales de la actual pareja del progenitor le ha permitido saber algo. Y no precisamente bueno. En esa publicación, en la que según la madre la novia habla en nombre de él, se dice que Lebrón “no iba a acatar ninguna orden judicial y que no tenía miedo de lo que pudiera pasar”. Desde el día 23, la madre no ha podido hablar con los niños ni sabe dónde han pasado estos días.

Manuel Lebrón, según ha explicado la madre, es un hombre violento con numerosas denuncias y condenas. Según cuenta Sonia Barea, Lebrón ha sido expulsado de su trabajo de policía local de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira por su comportamiento y sobre él pesan órdenes de alejamiento “de mí, de compañeros de la policía local, de la policía nacional y de vecinos de Alcalá de Guadaira”. El último incidente, según relata el Diario de Sevilla, tuvo lugar el pasado 14 de diciembre, cuando estaba a punto de vulnerar una orden de alejamiento –“de una vecina de la ciudad”, cuenta Sonia Barea– y la policía lo encontró armado con un puño americano y un cuchillo. Lebrón, de hecho, tiene en la actualidad la prohibición de entrar en la localidad de Alcalá de Guadaira.

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En el ámbito familiar, la madre de los dos menores ha explicado a EL PAÍS que Lebrón ha sido condenado en varias ocasiones por violencia de género. La última condena se hizo firme el pasado verano y llevará a la cárcel a Lebrón por 2 años y 10 meses. La madre de los menores ha explicado a este diario que la agresión objeto de esa condena ocurrió con los dos hijos delante. Además de la condena de prisión, la sentencia de este verano llevaba asociada una orden de alejamiento, vigente hasta 2022.

La madre de los dos niños menores ha contado que ella tenía la custodia de los dos menores pero que la patria potestad era compartida. No obstante, ha contado, hace algunos meses, ante las varias sentencias por violencia contra ellas “y contra otras personas” habían solicitado la retirada de la patria potestad o, al menos, una revisión del régimen de visitas. “Sin éxito”, ha dicho la madre a EL PAÍS. La madre de los dos menores se había trasladado desde Sevilla a la localidad granadina de Armilla, en un intento de alejarse de su expareja. En la actualidad, Sonia Barea se encuentra en Sevilla a la espera de que los niños vuelvan con ella.

Tras la denuncia del pasado 20 de diciembre, la madre cuenta con la ayuda de la Asociación Sosdesaparecidos, que ha comenzado una campaña en redes sociales a nivel europeo para intentar que los niños vuelvan a casa lo antes posible. En la web de la asociación están las imágenes de los dos niños junto a sus características físicas y edades.

El padre está imputado por numerosos delitos, entre otros quebrantamiento de condena y resistencia a los agentes de la autoridad. "Tenía incluso dinero guardado, porque la niña me lo había dicho", ha relatado la madre de los menores.

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