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Guindos cifra en 1.000 millones el coste de la crisis soberanista en Cataluña

El ministro de Economía espera que el próximo Gobierno catalán abandone la vía unilateral y se centre en las necesidades básicas de la sociedad

Luis de Guindos, el ministro de Economía, en una foto de archivo. Atlas

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha cifrado en unos 1.000 millones de euros el coste que ha tenido el proceso soberanista para la economía catalana durante el cuarto trimestre. En una entrevista concedida este lunes a la cadena SER, Guindos ha explicado que el crecimiento de Cataluña se ha desacelerado en unas cuatro o cinco décimas, desde una tasa del entorno del 0,9% hasta el 0,4%. “El PIB de Cataluña son unos 200.000 millones de euros, aplique el 0,4% ó 0,5%, y eso supone que ha podido costar perfectamente ya unos 1.000 millones de euros”, ha señalado.

En opinión del ministro, esta desaceleración ha puesto de manifiesto la “enorme inquietud y desconfianza que generaron las anteriores decisiones de la Generalitat”. “Cataluña estaba creciendo por encima de España, es uno de los motores fundamentales de la recuperación española, sin embargo en el cuarto trimestre se ha convertido en un lastre”, ha afirmado. De Guindos espera que el futuro gobierno catalán sea consciente de estos costes, abandone la “vía unilateral” y se centre en las necesidades básicas de la sociedad. Incluso ha expresado su confianza en que esos 1.000 millones perdidos se puedan recuperar siempre que la Generalitat modifique sus políticas.

Respecto al hecho de que el Gobierno aún no haya conseguido aprobar los Presupuestos de 2018, el titular de Economía ha declarado que existe “una voluntad de negociación” y los “mimbres” para hacerlos. La negociación “estuvo condicionada por lo que ha ocurrido en Cataluña, pero una vez que haya nuevo gobierno en Cataluña yo estoy convencido que el PNV estará dispuesto porque interesa a todos, les interesa a ellos, le interesa al Gobierno español, le interesa a Ciudadanos”, ha resaltado.

En cuanto al aumento de la desigualdad, Guindos ha argumentado que el paro es la principal causa y que todavía hay que seguir creando empleos a razón de medio millón al año para alcanzar los niveles de 2007 y 2008. Preguntado por la existencia de trabajadores que no pueden vivir de sus sueldos, el ministro ha contestado que se está “empezando a ver una normalización de la evolución salarial”. “Las situaciones que vivimos de salarios en año 2010 hasta los años 2013 y 2014, cuando estábamos en medio de dos recesiones, no son las circunstancias actuales en las cuales llevamos ya tres años y el año 18 estoy convencido que va a ser el cuarto año de recuperación intensa, es decir en torno al 3 por ciento, y por lo tanto eso se tendrá que recoger en la negociación salarial y en la negociación entre empresarios y trabajadores”, ha dicho.

Sobre su futuro y la posibilidad de abandonar el Ministerio para ocupar la vicepresidencia del BCE, Guindos ha insistido en que “lo importante es que España consiga el puesto, más allá de cuestiones personales”. “No tengo por qué ser yo”, ha llegado a decir. “Hablamos con el Gobierno alemán hace ya algún tiempo y yo creo que tenemos muchísimos apoyos”, ha recalcado.

El ministro también ha vaticinado que “no sería en absoluto raro” que Bankia tuviese revalorizaciones del entorno del 30,40 ó 50% si suben los tipos de interés. La última venta en diciembre de un 7% por 818 millones supone valorar la entidad en unos 12.000 millones, lejos de los 22.000 que se inyectó en la entidad en 2012.

Guindos ha advertido, además, de que no es lógico que el euríbor siga en tipos negativos y que es importante no tener “la ilusión monetaria” de que “cosas que son coyunturales van a estar siempre ahí”. “Mi obligación como ministro de Economía es advertir a los españoles que seguramente, en un entorno de tres cuatro o cinco años, los tipos de interés irán subiendo, moderadamente, pero irán subiendo y eso forma parte del proceso de normalización, que va acompañado de más consumo, más inversión, de más exportaciones, de mayor crecimiento económico”, ha apuntado. De ahí que haya recomendado contratar hipotecas a tipos fijos para asegurarse esos pagos de intereses durante 15 ó 20 años.