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El embajador tiburón de Wall Street llega a Madrid: “El encargo de mi vida”

El inversor y donante de la campaña de Trump presenta en un vídeo familiar su relación de hace 37 años con España

Buchan, en una imagen con su familia.

"Hola, soy Duke Buchan, y me hace mucha ilusión trabajar con vosotros como embajador de Estados Unidos en España". La frase, tópica y previsible en este tipo de declaraciones institucionales, es también la primera del vídeo nada habitual de la presentación de credenciales mediáticas de un embajador extranjero acreditado en Madrid, sobre todo por el contenido muy personal de sus imágenes. La pronuncia en español con acento de Carolina del Norte el nuevo máximo responsable del Gobierno de Donald Trump en España, Richard Duke Buchan III, un inversor millonario de Wall Street y uno de los principales donantes de su campaña electoral, con un perfil de tiburón de las finanzas peculiar con una larga y sorprendente relación con su país de destino. "Este es el encargo de mi vida", afirma, y se declara partidario siempre de "tender puentes".

El puesto clave de embajador de Estados Unidos en España y Andorra llevaba vacante desde que en enero de este año abandonase esa responsabilidad su antecesor, James Costos, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca. Desde entonces, esa tarea la ejercía en funciones el encargado de Negocios de la embajada, Benjamin G. Ziff.

Duke Buchan, nominado hace meses, aterrizó finalmente en Barajas con su familia este domingo y este mismo lunes ha presentado ya las denominadas Copias de Estilo al Introductor de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Desde ese momento, ha asumido ya formalmente sus funciones aunque la ceremonia de la presentación de sus credenciales ante el Rey se postergará hasta enero.

Duke Buchan, de 54 años, quiere dejar claro en su tarjeta de presentación videográfica de 1.51 minutos de duración, elaborada por el Departamento de Estado estadounidense, que ama a España desde hace mucho tiempo y que este no es un trabajo más en su larga trayectoria profesional, siempre ligada hasta ahora al ámbito privado y las inversiones. En la primera imagen del documento no sale Buchan, ni su familia ni una foto típica de Madrid o de otra ciudad española. Ese primer mensaje se reserva para una fotografía de la selección española de fútbol, aunque en este caso la elegida sea una alineación del equipo aún con Casillas en la portería, y con Negredo y Navas, que consiguió en 2013 la clasificación para el Mundial de Brasil en 2014 y que tan mal papel jugó entonces. Y todo bajo la música de una sintonía aflamencada.

La intención de Buchan, como él mismo subraya, es remarcar su pasión desde pequeño por la riqueza de España en todos sus ámbitos, tanto el histórico como el cultural o el humano. El nuevo embajador estadounidense aparece en pantalla frente al Capitolio pero también tras fogonazos que retratan la escultura del militar español Bernardo de Gálvez en Washington, la Gran Vía madrileña, la Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia, la Sagrada Familia en Barcelona, el Guggenheim en Bilbao, el golfista Sergio García (casado con una estadounidense de Texas, la periodista Angela Akins) o el tenista Rafael Nadal.

El vídeo de Buchan quiere ser la introducción de toda su trayectoria profesional en Madrid pero también de su familia y por eso se suceden escenas con su esposa, Hannah, también inversora profesional, y con sus tres hijos adolescentes, Cate, Beau y John. Aparecen practicando equitación (tienen tres residencias y una es una granja de caballos en Millbrook, en el estado de Nueva York), vestidos de scouts o frente a una piscina (en su última casa en Palm Beach). El propio embajador cuenta así que se crió en un rancho de ganado en Henderson y que es miembro de una familia acomodada desde hace diez generaciones en Carolina del Norte, en cuya universidad de Chapel Hill se graduó.

Negocios como inversor

Buchan se define como un "inversor internacional" con una carrera de más de 30 años y considera "esencial" en todas las facetas de la vida "tender puentes entre las personas". Y se presenta como un enamorado de España desde que vino por primera vez en 1980, cuando apenas tenía 17 años. Pasó por los Sanfermines, por La Granja (Segovia) pero también estuvo un año estudiando en las Universidades de Valencia y de Sevilla (1983-84). Su español es fluido y se lo ha querido facilitar a sus hijos, a los que ha enviado en varios veranos a España.

En su currículo oficial, la Embajada de Estados Unidos destaca que Buchan fomenta, "desde hace mucho tiempo" la educación internacional y el estudio de la lengua y la cultura españolas y que "con su familia estableció un programa de éxito que promueve el intercambio entre estudiantes en España y Estados Unidos". Se denomina Fondo de Excelencia Buchan, la mayor dotación de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill e impulsa, entre otros, un programa de intercambio audiovisual entre escolares estadounidenses y españoles denominado 21st Century Pen Pals.

Esas aportaciones proceden de las retribuciones que le han facilitado su éxito en los negocios desde que comenzó su carrera como inversor en bienes inmobiliarios primero, en 1997, como empleado de la firma Maverick Capital, radicada en Dallas, y ya por su cuenta, desde 2001, como fundador y consejero delegado de Hunter Global Investors L.P., con sede en Palm Beach (Florida) y que se ocupa de todo tipo de activos en todo el mundo en bienes inmuebles, de capital riesgo, en fondos de capital privado y en valores públicos. La propia nota oficial refleja que el "retorno acumulado desde el inicio del fondo multiestrategia de referencia de Hunter es aproximadamente 2,3 veces el índice S&P 500".

Como buen tiburón de Wall Street, Buchan ha sufrido altos y bajos en sus inversiones y su firma se vio muy afectada por la crisis de deuda originada en Europa en 2011. Ya económicamente recuperado se volvió a volcar en sus negocios y en sus aficiones, algunas de ellas entrelazadas. El embajador (al que se cataloga como buen sumiller) y su esposa son grandes aficionados al polo y lo practican en el prestigioso club Mashomack, cerca de su granja de caballos, pero también son defensores de la agricultura tradicional en su hacienda, donde se cultivan más de cien variedades de tomates y hortalizas autóctonos y desde donde donan productos frescos a organizaciones benéficas locales.

A través de las donaciones fue como Buchan entró en contacto con la política y con la campaña de Donald Trump. Sucedió en la primavera de 2106, ya al final de esa disputada contienda con Hillary Clinton, aunque antes, en 2015, ya había apoyado al candidato conservador Jeb Bush. Aunque ambos millonarios y residentes en Manhattan Trump y Buchan tardaron en coincidir y contactar a través de la guardería de uno de sus hijos. Luego conectaron en su visión de que a Washington y los viejos estamentos políticos de la capital les hacía falta una fuerte renovación.

Buchan llegó a alabar la capacidad "disruptiva y la perspicacia" de Trump para dinamitar el statu quo de los partidos existentes. Al final, aportó a la victoria de Trump el máximo permitido por la ley federal, casi 900.000 dolares, por medio del Comité Nacional Republicano. Y organizó hasta 20 reuniones para recogida de fondos y presenció los tres debates finales. Ya en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos le agasajó con deferencias especiales el mismo día de la inauguración de su mandato.

Washington empezó a situar a Buchan en algún lugar preferente de la nueva administración y a ser posible al mando de una embajada en un país de habla hispana. Se barajaron Argentina y Uruguay y también España. Buchan está ya en Madrid "deseando vivir en España otra vez".

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