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Solo el 21% de los catalanes quiere seguir con el ‘procés’

El 72% de los encuestados quiere un acuerdo entre Generalitat y Gobierno para el “encaje de Cataluña en España”.

Ciudadanos caminan delante de un cartel de ERC con la imagen de Oriol Junqueras.
Ciudadanos caminan delante de un cartel de ERC con la imagen de Oriol Junqueras.

El proceso independentista que Artur Mas lanzó en 2012 y que Carles Puigdemont ha intentado culminar sin éxito lleva cinco años copando portadas, conversaciones familiares y provocando disputas entre amigos. Y todo apunta a que una mayoría de catalanes están cansados de la situación. Solo el 21% quiere continuar con el proceso independentista. La sensación de hartazgo, además, alcanza incluso a muchos votantes independentistas. Lo que pide la mayoría (72%) es buscar un acuerdo entre Generalitat y Gobierno para el “encaje de Cataluña en España”.

Los partidos independentistas pretenden continuar adelante con el proceso de secesión que han intentado los últimos años. Pero, a diferencia de 2015, cuando Junts pel Sí se presentó con una hoja de ruta que establecía plazos y algunas medidas concretas, ahora ocultan cómo lo piensan hacer. ERC se limita a decir que quiere implantar la república y Junts per Catalunya, la lista de Carles Puigdemont, aboga por “pasar de la república de la proclamación a la república de los hechos”.

Una mayoría de catalanes asegura no estar por la labor de continuar por la misma senda. Entre el 72% que pide que se resuelva el encaje de Cataluña en España mediante el acuerdo hay votantes de todos los partidos, también de los independentistas. Hasta un 43% de los votantes de ERC abogan por esta vía, y también un 37% de los de Junts per Catalunya. Incluso en la CUP hay simpatizantes (7%) que son partidarios del acuerdo. Sin embargo, y como es obvio, son los partidos constitucionalistas quienes concentran a los partidarios de abandonar el proceso independentista y optar por el diálogo. Lo pide el 97% de los votantes del PSC y el 93% de los de Ciudadanos. Esto encaja con la campaña que están haciendo ambos partidos, centrados en dejar atrás el proceso e intentar encontrar vías que permitan restablecer la negociación entre gobiernos, aunque desde perspectivas diferentes.

Pesimismo económico

Muchos ciudadanos responden que hay que pasar página tras constatar un empeoramiento de la situación política y económica. Pese al clima de recuperación económica general que vive Europa, y particularmente España, el 57% de los encuestados por Metroscopia considera que la situación de la economía catalana es “mala” y solo el 35% la considera buena.

La fuga de más de 3.000 empresas tras el referéndum ilegal del 1 de octubre y la constatación de la caída de la actividad económica hace que el pesimismo se haya apoderado especialmente de los votantes de los partidos constitucionalistas. Más del 80% de los votantes de Ciudadanos y del PP consideran mala la actual situación, algo que también piensa el 73% de los votantes del PSC. En las filas independentistas siguen siendo mayoría quienes piensan que la situación económica es buena, pero uno de cada tres votantes de ERC o de la CUP no lo ven así.

El clima político se percibe si cabe con más pesimismo después de que Cataluña haya tenido que hacer frente a unas terceras elecciones anticipadas consecutivas, se haya aplicado el artículo 155, y cuatro líderes del procés sigan en prisión preventiva. El 82% de los catalanes considera que la situación política es “mala” frente a solo un 13% que la considera positiva. Y en este ámbito sí que no hay diferencias entre partidos. Ya sea por el riesgo de que el procés siga adelante o por la situación legal de sus líderes, tanto los constitucionalistas como los independentistas son mayoritariamente pesimistas. Destacan por esta visión pesimista de la situación los votantes de Ciudadanos y del PSC, mientras que hay menos descontentos en Junts per Catalunya, partido que sigue defendiendo, al margen de argumentaciones jurídicas, que Carles Puigdemont podrá volver de Bélgica si gana las elecciones.

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