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Cae la red de narcotráfico creada por un piloto deportivo de lanchas

El Yeyo, que ha conseguido huir, planeaba crear un "narcoaeropuerto" en Huelva para cocaína

La pericia como piloto del equivalente a la Fórmula 1 náutica le facilitó al onubense Sergio Mora, alias El Yeyo, saltar a una actividad delictiva y más lucrativa: el tráfico de hachís a escala internacional. Las lanchas rápidas le permitieron crear la mayor red de narcotráfico del sur de España, desarticulada ahora por el Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil y Agencia Tributaria. Pero El Yeyo no está entre los 14 detenidos. Ha conseguido huir dejando atrás un sofisticado entramado. La policía ha pedido por Twitter la colaboración ciudadana para detenerlo. Sospechan que está en Marruecos.

El Yeyo ya estaba preparando su salto al tráfico de cocaína y negociaba la compra de una finca para crear un narcoaeropuerto para hidroaviones con el que extender su negocio. Pero una detención de tres personas con 2.700 kilos de hachís hace 22 meses puso a la policía sobre su pista.

La infraestructura de este delincuente, intervenida ahora, convertía a su red en la más importante de la Europa meridional. Disponía de teléfonos de alta seguridad, imposibles de rastrear, un complejo sistema informático, seis embarcaciones, dos motos de agua, un helicóptero, una avioneta, un ultraligero y un arsenal.

La Fiscalía Antidroga y el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional han dirigido la operación que, después de casi dos años, ha permitido desmontar la red. Pero El Yeyo ha volado. Se sospecha que está en Marruecos, donde mantenía excelentes relaciones con las mafias del hachís por el volumen de negocio y la seguridad que había establecido en torno a su actividad.

La eficacia de su red se fundamentaba en dos ejes: el primero, dirigido por un mecánico naval, se dedicaba al transporte, almacenamiento y distribución del hachís; el segundo le permitía recaudar, blanquear y financiar nuevas operaciones. No había gramo de hachís que entrara por Huelva sin su conocimiento y autorización. La clave era, según ha explicado la policía, una organización paramilitar con "sofisticados medios tecnológicos".

Con este sistema, El Yeyo usaba como puerto internacional las orillas del río Piedras en Cartaya (Huelva), que se había convertido en una extraordinaria vía de narcotráfico frente a otras zonas más vigiladas en el estrecho de Gibraltar. Hasta 30 personas participaban en las labores de vigilancia por tierra y aire, en el dispositivo de tráfico y en las labores de almacenamiento y distribución. Todas seguían un estricto protocolo de comunicación a través de teléfonos encriptados.

El Yeyo sabía que todo había funcionado cuando recibía un código desde un teléfono de Marruecos, impreso también en los fardos de mercancía, que indicaba la cantidad pagada, el volumen de droga y su calidad, así como qué porción de la partida iba para cada cliente.

Empresas de blanqueo

A partir de ahí, la red se dedicaba a blanquear los ingresos a través de establecimientos hosteleros que le servían de base empresarial para justificar la compra de inmuebles, vehículos y medios aéreos. De hecho, Sergio Mora era conocido en Huelva como empresario, además de por su reiterados problemas con la justicia.

Tras la operación de octubre de 2015, los investigadores interceptaron el pasado agosto una partida de 73 fardos con 2.300 kilos de droga en una finca de Huelva, adonde los traficantes habían llegado en todoterrenos tras recoger los fardos en el río Piedras. Dos personas fueron detenidas y los agentes se incautaron de dos vehículos, uno de los cuales había sido robado en Málaga.

La inminencia de la expansión de la organización y el riesgo de que fuera advertida la vigilancia han precipitado una tercera fase, recién terminada, que permitió 11 registros en Huelva, Cartaya y Almonte. Siete miembros de la organización han sido detenidos en Huelva y dos en Santa Cruz de Tenerife.

La operación aún sigue "abierta", según ha confirmado el delegado del Gobierno, Antonio Sanz, en especial para localizar a El Yeyo. "Se ha acabado con una de las organizaciones criminales más importantes y con el liderazgo de uno de los narcotraficantes más importantes que hay en la Península", ha afirmado.

El Yeyo fue sentenciado en 2009 a siete años de cárcel y multado con 2,6 millones de euros por un alijo de 4,3 toneladas de hachís intervenido en tres operaciones durante el verano de 2002. En otra causa, fue condenado por la Audiencia Provincial de Huelva a cuatro años de cárcel por cohecho, tráfico de influencias, falsedad documental y delito contra la salud pública. Sin embargo, el Supremo anuló las escuchas que fundamentaron el fallo al considerar que se vulneraron derechos fundamentales como el secreto de las comunicaciones, la presunción de inocencia y el derecho a un proceso con todas las garantías. El Alto Tribunal dictaminó que, sin esa prueba, la acusación se encontraba "huérfana de cualquier acreditamiento o soporte probatorio indirecto".

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