Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez y Díaz discrepan sobre el consenso para abrir la reforma de la Constitución

El líder del PSOE y la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, urgen a Rajoy a cumplir su compromiso de presentar un modelo de financiación autonómica antes de fin de año

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, encontró un escollo en su discurso de que es posible y urgente abrir la reforma de la Constitución en las palabras de la presidenta andaluza, Susana Díaz, quien aleja la posibilidad de la reforma por la falta de voluntad del PP y Podemos. Díaz coincide con el Gobierno en que la ausencia de consenso impide que se abra el debate, mietras el secretario general de los socialistas defiende a cambio la actualización de la Carta Magna precisamente para forjar grandes consensos y dar estabilidad al país.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, saluda a Pedro Sánchez.

El secretario general del PSOE se presentó en el acto de conmemoración del 39 aniversario de la Constitución con un mensaje nítido en defensa de su reforma, no solo para actualizar el modelo territorial, sino para reconocer nuevos derechos y libertades y “para forjar grandes consensos, dar estabilidad y dar seguridades a los jóvenes”. Se mostró Sánchez optimista además en conversación informal con los periodistas sobre la posibilidad de abrir la reforma en septiembre del año que viene, a pesar de las reticencias que expresa el PP, que circunscribe a la campaña electoral. Después del 21-D “se tendrán que mover las cosas en la política nacional”, anticipa el líder del PSOE.

“España tiene que mirar al futuro, la política tiene que mirar al futuro”, esgrimió Sánchez en el Congreso, para quien el discurso de reforma de la Constitución es uno de los ejes de su proyecto político, y también su principal apuesta para solucionar el conflicto catalán. “La Constitución se defiende, se aplica y también se reforma", defendió el líder del PSOE urgiendo así al presidente del Gobierno, aunque evitó mencionarle y polemizar con él. En las últimas semanas, Rajoy y Sánchez vienen cruzándose mensajes en público sobre el compromiso que el líder socialista defiende que el presidente adquirió con él para abrir la reforma el próximo año, y que Rajoy viene a soslayar. Pero Sánchez, en público y en privado, sostiene que confía en la palabra de Rajoy y que el PP “se mueve” y acabará entrando en la reforma.

El secretario general del PSOE coincide con el presidente en que una reforma de la Constitución requiere un consenso amplio, y cree que no puede dejar fuera ni a Podemos ni a los nacionalistas. Pero Sánchez discrepa de que sea tan complicado forjar ese consenso, porque sostiene que “en lo sustancial, en los temas centrales” no hay tantas discrepancias entre los grandes partidos. El líder del PSOE está dispuesto a que la plurinacionalidad que defendió en las primarias no se plantee a efectos de la reforma “en los mismos términos” en los que se aprobó en el 39 congreso del PSOE tras su reelección. Desde que se agudizó el desafío secesionsista a finales de septiembre, la defensa de la plurinacionalidad ha pasado a un segundo plano en el PSOE.

El optimismo de Sánchez choca, no obstante, con el escepticismo de su compañera de partido y rival en las primarias a la secretaría general, Susana Díaz, quien quiso subrayar ayer el mensaje en Madrid de que no veía mimbres para abrir el debate. Díaz se confesó “poco optimista” con las posibilidades de una reforma constitucional. “Yo no veo voluntad al PP ni a Podemos para hacerlo”, enfatizó la presidenta.

“Rajoy no es un reformista convencido que ponga toda la carne en el asador para darnos a este país la reforma constitucional”, se quejó Díaz, que criticó también a Podemos porque “no reconoce lo que fue la Transición y quiere impugnarla”. Aunque Díaz también defiende la reforma de la Constitución como necesaria y urgente, sus palabras fueron un contraste evidente con el discurso de Sánchez.

La relación entre ambos dirigentes sigue siendo mala. En el acto se saludaron brevemente y Díaz abandonó la recepción tras el discurso de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, sin quedarse al cóctel. Sánchez sí conversó con los otros dos presidentes autonómicos socialistas desplazados al acto, el castellanomanchego, Emiliano García Page, y el extremeño, Guillermo Fernández Vara. La presidenta andaluza hizo también un vehemente discurso reclamando un nuevo modelo de financiación autonómica. Aunque la dirección del PSOE también urge al Gobierno a proponer su modelo, en Ferraz creen que Díaz busca todavía —también en este asunto— el permanente contraste con Sánchez.

Más información