Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

¡Necesarios docentes!

La tasa de interinidad cercana al 26% genera inestabilidad y una gran precariedad laboral por el excesivo número de contratos a tiempo parcial

¡Necesarios docentes!

Hoy día 27 de noviembre se celebra el día del maestro. Un día en que cabe recordar y homenajear la labor de los millones de docentes que hacen posible que avancemos hacia una sociedad más igualitaria, más cohesionada y más justa. El trabajo que desempeñan nuestros docentes es encomiable; la educación es una enorme caja en la que cabe la formación en las distintas áreas del conocimiento en un mundo diverso que avanza a pasos agigantados y al que los docentes deben dar una respuesta formativa. Pero a los docentes también se les exige dar solución a los problemas y realidades transversales cada vez más presentes en el siglo XXI, que exigen una formación común en valores cívicos, democráticos, de igualdad, tolerancia y respeto que nuestros niños y niñas deben desarrollar para contribuir al progreso de una sociedad y en la que una convivencia en realidades cada vez más complejas y diversas, con todo lo que implica, sea un objetivo a alcanzar. El docente es el punto de apoyo imprescindible para que cualquier reto pueda ser afrontado en la escuela y para muchos en la sociedad.

Hoy queremos recordar que la situación de la educación en el mundo es todavía muy desigual. Mientras en los países avanzados perseguimos una mayor calidad y equidad educativa, en la que los docentes son la pieza fundamental para alcanzarla, existen numerosos países en el mundo donde este objetivo está muy lejos de poder ser una realidad, donde el objetivo primordial se debe centrar en escolarizar. Es hoy el momento de recordar que el núcleo del sistema educativo son los procesos de enseñanza y de aprendizaje y requieren de la complicidad, la formación y las condiciones de trabajo del docente.

Los informes internacionales señalan que las políticas para mantener, comprometer y estabilizar a los docentes son consideradas como un factor clave para limitar el desgaste, la desafección de la profesión. Una profesión docente atractiva (en términos de condiciones de trabajo, salarios, ambiente escolar) estimula el interés en el sector, para atraer a nuevos docentes y motiva a su vez a quienes ya están ejerciendo.

En nuestro contexto español, el tipo de contrato que se ofrece a los docentes también debería ser un factor clave para mantenerlos en la deseada carrera docente. Contamos con una tasa de interinidad cercana al 26% que genera inestabilidad y en muchos casos una gran precariedad laboral por el excesivo número de contratos a tiempo parcial, porque en muchas CCAA todavía no se pagan las vacaciones, porque existen muchas y difíciles itinerancias en las zonas rurales, en resumen, condiciones laborales complicadas.

No debemos olvidar que la formación inicial y la formación permanente son imprescindibles para un desarrollo profesional. Existen numerosos estudios y reflexiones sobre la necesidad de modificar la formación inicial de los docentes, pero sin olvidar que tan importante o más es realizar un auténtico plan de formación para el profesorado, formar y actualizar a los 682.258 docentes de la educación no universitaria española que enseñan y forman a 8.108.884 alumnos y alumnas, es y debe ser, una tarea prioritaria. El ahorro en la formación de nuestros docentes como ha sucedido estos últimos años con el cierre de múltiples centros de formación del profesorado, recortando en las partidas destinadas a formación del profesorado por parte del gobierno del PP, que ha eliminado la formación de los presupuestos, es una mala y dañina política contra los profesores y la calidad educativa.

Los docentes hemos sido seriamente dañados por las políticas de recortes y las condiciones salariales, por eso es exigible que ya de una vez se sienta la recuperación económica en la mejora de las condiciones laborales, en el incremento de las plantillas, en dotar de una mayor estabilidad, proporcionar más formación, apoyo para el desarrollo profesional, y motivación para tener la voluntad de perfeccionar las prácticas educativas.

Esos esfuerzos podrían ser en vano si no se da prioridad a quienes están en las aulas todos los días: los docentes, que tienen la desafiante y difícil tarea de proporcionar una educación de calidad para todos. La tarea de educar y formar a ciudadanos es una de las más nobles y trascendentales de nuestra sociedad. Hago hoy mías unas palabras de Giner de los Ríos. “Dadme el maestro y os abandono la organización, el local, los medios materiales; cuantos factores, en suma, contribuyen a auxiliar su función. Él se dará arte para suplir la insuficiencia o los vicios de cada uno de ellos”.

¡Feliz y merecido día del docente!

María de la Luz Martínez Seijo es secretaria de Educación y Universidades del PSOE y portavoz socialista de estas áreas en el Congreso

Más información