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Interior endurece la política migratoria para evitar el supuesto “efecto llamada”

2017 es ya el segundo año de la historia con más llegada de pateras, según Interior y Salvamento Marítimo

Juan Ignacio Zoido, al frente, junto a un monitor con una recreación de los nuevos modelos de CIE que ha presentado este lunes.
Juan Ignacio Zoido, al frente, junto a un monitor con una recreación de los nuevos modelos de CIE que ha presentado este lunes. EFE

Tras la llegada masiva de pateras a las costas de Murcia y Almería hace dos fines de semana, la segunda en menos de un mes, Interior ha decidido que ha llegado el momento de endurecer la política migratoria. La opción de recluir en la cárcel vacía de Archidona a más de medio millar de extranjeros abre un escenario inédito en España que responde, según confirman fuentes del ministerio, a un cambio de estrategia para intensificar la lucha contra el supuesto "efecto llamada". "Hay que enviar un mensaje claro a las mafias de que la gente que entre en territorio nacional de forma ilegal será expulsada", explica la delegación del Gobierno de Murcia, donde la llegada de extranjeros por vía marítima se ha multiplicado por ocho este 2017, en comparación con 2015.

Interior cree que a principios de noviembre se cometió un error que alentó a las traficantes de inmigrantes a impulsar la ruta en auge entre Argelia y la costa sureste. La delegación del Gobierno de Murcía, encabezada entonces por Antonio Sánchez-Solís, decidió dejar en libertad a cerca de un centenar de sin papeles llegados en patera a Cartagena porque no quedaban plazas en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) —una práctica que ya se había hecho anteriormente en otros puntos del país—. Los inmigrantes vagaron durante toda la noche por la ciudad, lo que generó una importante polémica que incluyó las intensas críticas de la alcaldesa del municipio.

Días después, el Gobierno de Mariano Rajoy decidió sustituir a Sánchez-Solís y puso en el cargo a Francisco Bernabé, que se ha encargado en estas jornadas de verbalizar la línea dura en materia migratoria. El nuevo delegado del Ejecutivo calificó la llegada de pateras de hace dos semanas como "un ataque coordinado contra nuestras fronteras y, por tanto, contra las fronteras de la UE", además de insistir en la existencia de un supuesto "efecto llamada": "Todos los servicios de inteligencia y de información del Estado coinciden en que [la puesta en libertad] de hace tres semanas es lo que ha motivado el intento de este fin de semana".

2017 es ya el segundo año de la historia en que más inmigrantes han llegado en patera a España. Lo han hecho más de 19.200, según los datos de Interior y de Salvamento Marítimo. Más del doble de los que alcanzaron las costas nacionales en 2016 y solo por detrás de 2006, cuando arribaron 39.180 personas en plena crisis de los cayucos.

Ante tal alza, Interior mantuvo un encuentro con la embajadora de Argelia para pedir al país norteafricano que reforzara la vigilancia en sus playas y se llegó a plentear, tras la masiva llegada de inmigrantes a Murcia, montar un campamento similar a los utilizados por Grecia durante la crisis de refugiados. Una opción que se descartó para optar por Archidona. Decisión calificada de "ilegal" por PSOE y Unidos Podemos.