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El PP frena hasta enero el arranque de la comisión territorial del Congreso

Los socialistas les acusan de “jugar a los trileros” por posponer las primeras comparecencias hasta después de las elecciones catalanas

Ls integrantes la Comisión territorial, presidida por el diputado socialista , José Enrique Serrano.
Ls integrantes la Comisión territorial, presidida por el diputado socialista , José Enrique Serrano. EFE

La primera reunión de la mesa que dirige el trabajo de la comisión territorial del Congreso, donde se abordará una reforma del sistema autonómico, ya ha deparado esta mañana del jueves el primer encontronazo entre PP y PSOE, que es el partido que la ha impulsado, con el deseo de seguir dentro de seis meses con una reforma de la Constitución. Además de que los populares ni quieren oír hablar de momento de esa posibilidad, ahora difieren básicamente en el ritmo y en la perspectiva electoral: los socialistas quieren hacer ver que es un mecanismo ambicioso y en marcha ya antes de las elecciones catalanas, y el PP prefiere transmitir sensación de parsimonia, para que su electorado no lo interprete como una concesión a los secesionistas. Esto se ha traducido en el choque en una cuestión muy concreta, cuándo se empieza a trabajar en serio convocando a los primeros comparecientes. Al final ha ganado el pulso el PP: se deja para enero.

El PSOE quería empezar ya, el 4 de diciembre, con la comparecencia de los tres padres aún vivos de la Constitución. Sin embargo se ha optado finalmente por dar un plazo, hasta el día 7 de diciembre, para que los grupos presenten sus propuestas y planes de trabajo. La mesa volverá a reunirse el día 13 y, por tanto, las comparecencias no comenzarán hasta enero, que en principio se habilitará para trabajar. Esta mera maniobra ya ha sacado de sus casillas al PSOE. Adriana Lastra, la portavoz socialista en la comisión, habló de perplejidad, de preocupación y de extrañeza: “Han querido retrasar los trabajos de la comisión por una cuestión electoral, y creo que es un error, creo que este país no se merece juegos de trileros sobre este tema”.

En cambio, el portavoz popular, y secretario general del grupo parlamentario, José Antonio Bermúdez de Castro, presentó esta agenda como si fuera lo más natural del mundo: “Empezamos de la forma en que metodológicamente funciona este Parlamento”. Aunque al final acabó por reconocer que no les parece "lo más conveniente iniciar los trabajos en plena campaña electoral". De paso, dentro del proceso de enfriamiento, no solo de la velocidad, sino también del alcance de esta comisión, volvió a recordar que “claramente no es para negociar una reforma constitucional, ni para contentar a una minoría ni premiar a quienes han realizado el mayor desafío institucional a nuestra democracia”. Repitió que, para el PP, la comisión solo tiene como misión explorar fórmulas para modernizar el estado autonómico.

En la misma línea Bermúdez de Castro dejó caer de nuevo que, en su opinión, sería buena idea abordar también en este foro la discusión sobre una nueva financiación autonómica. El PSOE, por su parte, prefiere entrar en este debate en el consejo de política fiscal y financiera con las comunidades autónomas. También en esto tienen una pelea de matices, y mientras tanto sigue pendiente, desde hace casi cuatro años.

Ciudadanos, que ha apoyado el ritmo de trabajo impuesto por el PP, se limitó a reiterar su escepticismo sobre esta comisión, a la que asiste más bien como espectador. Considera que se pensó como “una pista de aterrizaje para separatistas”, aunque al final no se han sumado a ella ni Unidos Podemos ni las formaciones nacionalistas vascas y catalanas. Compromís sí ha acudido, principalmente por su interés en ver cómo se acaba negociando el modelo de financiación autonómico.

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