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Una portavoz rusa califica de “luchadores” a los bromistas que se burlaron de Cospedal

Vovan y Leksus prometen nuevas acciones contra políticos occidentales

FOTO: Montaje fotográfico con los autores de la broma a Cospedal. / VÍDEO: resumen del vídeo original, cuya duración es de 12 minutos.

Los rusos Vladímir Kuznetsov y Alexéi Stoliarov, conocidos por sus seudónimos de mentirosos profesionales, Vovan y Leksus, se han burlado de la ministra de Defensa española, María Dolores de Cospedal, y también de muchos otros políticos occidentales, pero son respetuosos con el Kremlin y los máximos dirigentes rusos.

A María Zajárova, la portavoz del ministerio de Exteriores, los pranksters le profesan “gran respeto” y la califican de “la voz más honesta de Rusia en el espacio informativo mundial” según la dedicatoria que le escribieron y firmaron de su puño y letra en su reciente libro ¿Por quién suena el teléfono?. En esta obra, Kuznetsov y Stoliarov pasan revista a sus actividades y explican cómo preparan sus encerronas telefónicas para sonsacar información a políticos y personajes públicos, valiéndose de un estudiado guión preparado a partir de la suplantación de la personalidad de otros.

A Zajárova, por lo visto, le gustó el libro de Vovan y Leksus, porque el 30 de septiembre en su cuenta de Facebook difundió dos fotos de la obra, una de la portada, en la que los autores aparecen sobre el telón de fondo de una torre del Kremlin, y otra de la elogiosa dedicatoria para su persona. “Me lo han regalado. No es un librito, sino un curso de joven luchador (de la guerra.n.d.t.) de la información”, fue el comentario con el que Zajárova acompañó las fotos.

Los pranksters rusos, que prometen nuevas acciones sorpresa contra políticos occidentales, han difundido ampliamente en las redes sociales la conversación con Cospedal, en la que haciéndose pasar por el ministro de Defensa de Letonia, aseguraron que Carles Puigdemont era un agente ruso y que la mitad de los turistas rusos en España eran espías.

Entre las “proezas” de Vovan y Leksus están una conversación de 47 minutos con Kurt Volker, el representante especial de EEUU para Ucrania, en la que fingieron ser el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania, Alexandr Turchínov. De esa conversación se jactan de haber obtenido “todo el orden del día de EEUU sobre Ucrania”. También se jactan de haber engañado en tres ocasiones al presidente Petra Poroshenko, y de haberse hecho pasar por Vladímir Putin en una conversación con Elton Jones. Ellos fueron quienes consiguieron que la aviadora ucraniana Nadia Savchenko interrumpiera su huelga de hambre cuando estaba en prisión en Rusia, gracias a una llamada a la cárcel en la que se hicieron pasar por Poroshenko.

En su gira de presentación del libro, Kuznetsov y Stoliarov estuvieron en Donetsk, en el territorio ucraniano controlado por los secesionistas prorusos, y en la anexionada Crimea. Su viaje ilegal a estos territorios, cuya causa secesionista apoyan, les ha valido ser incorporados a la lista negra de personas vetadas en Ucrania. En una entrevista radiofónica en Sebastopol (Crimea) a principio de octubre , Kuznetsov dijo que “hace tiempo que utilizamos nuestra actividad no para divertirnos” sino “para recibir información importante de utilidad social” y aseguro que colaboran con “los canales federales” de la televisión estatal rusa, “Rossia” y “Rossia-24”, a las que “les damos contenido en régimen exclusivo”. “La gente por lo general no suele desconfiar y podemos realizar nuestras ideas”, afirmó.

El libro ¿Por quién suena el teléfono?, cuyo título remeda la famosa frase de Ernest Hemingway ¿Por quién tañen las campanas? fue presentado en Moscú el 26 de septiembre. En esa presentación, los pranksters respondieron con evasivas a la pregunta que, según dicen, les formulan con más frecuencia, a saber si colaboran con el Servicio Federal de Seguridad de Rusia.