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Las mujeres juzgan al machismo en el Congreso

El tribunal simbólico denuncia la violencia, la impunidad y la falta de justicia que sufren

La abogada Cristina Almeida, entre la presidenta de la Asociación Nosotras Mismas, Sara Díaz, y Pilar Cancela, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso. Ampliar foto
La abogada Cristina Almeida, entre la presidenta de la Asociación Nosotras Mismas, Sara Díaz, y Pilar Cancela, presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso. EFE

Las feministas de la plataforma 7-N han protagonizado este viernes un tribunal de mujeres en el Congreso de los Diputados en el que han simulado un juicio contra crímenes machistas resueltos con "impunidad" y "falta de justicia". Entre otros casos, se ha incidido en el de Juana Rivas, la mujer que ha perdido la custodia de sus hijos a pesar de haber solicitado medidas cautelares por unos presuntos malos tratos de su expareja, y el de las agresiones sexuales en los Sanfermines.

Esta misma Cámara aprobó en pleno el pasado 28 de septiembre las 213 medidas para poner en marcha el Pacto de Estado para atajar la violencia machista. La propuesta salió adelante con 278 votos a favor y 65 abstenciones de los diputados de Unidos Podemos y algunos del Grupo Mixto.

El acto, presidido por la abogada Cristina Almeida y definido por las organizadoras como “un evento público, de carácter simbólico y educativo", ha sido inaugurado por la presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, la socialista Pilar Cancela. La presidenta de la comisión ha alertado del retroceso que sufre la igualdad entre hombres y mujeres. “Algo falla y algo estamos haciendo mal”, ha admitido. Respecto a este pacto de Estado, ha destacado que su fuerza ha sido la suma de posiciones lograda. "El gran reto es que las 213 medidas se lleven a cabo", ha prevenido.

Las celebraciones de tribunales de mujeres tienen como objetivo visibilizar las diferentes tipologías de violencia que sufren las mujeres. "Un tribunal que quiere juzgar a la sociedad y poner de relieve lo que se ha hecho y no se ha hecho", ha incidido Almeida en la presentación. A partir de casos concretos sufridos por mujeres, estos tribunales denuncian ante la opinión pública el dolor ocasionado, la impunidad y la falta de justicia. También significan un espacio de reparación simbólica de estos casos.

El evento, al que han asistido diputadas del PSOE y Podemos, se ha estructurado en cuatro bloques. El primero, la justicia patriarcal y la custodia compartida impuesta, con el caso de Juana Rivas de fondo, presente en la sala, y un informe sobre la situación actual de la presidenta de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres de España, Consuelo Abril. Le ha seguido la violencia sexual, con los abusos sexuales en los Sanfermines como ejemplo y con el informe de la experta Bárbara Tardón. En los otros dos se han abordado el tratamiento de los medios de comunicación, que ha contado con la intervención de la profesora Ana Isabel Bernal, y el Pacto de Estado contra la violencia de género, con el informe de la economista Elena Saura. Ocho mujeres han enjuiciado los casos de los cuatro bloques con toda su crudeza y con "un jurado de mujeres honestas", como ha definido Almeida.

Juana Rivas en el Congreso de los Diputados.
Juana Rivas en el Congreso de los Diputados. EFE

El caso de Juan Rivas ha resonado con angustia en la sala, y tras ser leída la exposición desde un punto de vista personal, las asistentes han aplaudido de pie a la madre que ha perdido la custodia de los hijos. La letrada Consuelo Abril ha definido este caso como de "revictimizacion de la víctima". Su delito ha sido "querer proteger a sus hijos", ha señalado. En su caso, ha defendido, se han incumplido varias leyes y tratados internacionales como el convenio de La Haya. En ese sentido, ha solicitado un veredicto en el que se considere culpable al Estado.

Respecto a la guardia y custodia compartida, Abril ha glosado su vigor, aunque ha criticado la imposición contemplada en el anteproyecto, incluso en casos en que los padres no lo solicitan. El anteproyecto, ha denunciado Abril, "no protege a los menores, saca ventajas económicas y se basa en que existe igualdad entre el hombre y la mujer". "Y olvida la violencia psicológica", ha agregado. Asimismo, ha advertido que este anteproyecto, pactado entre el PP y Ciudadanos, "va a representar un perjuicio para las mujeres" porque ha dado con el punto débil de las mujeres: "Los hijos son el talón de Aquiles de las mujeres, que ceden en todo ante la petición de la custodia compartida a cambio de quedarse con ellos".

Tanto Juana Rivas como Ángela González Carreño, otra conocida víctima de violencia machista que habló a través de un vídeo grabado, han denunciado que los tribunales españoles están incumpliendo leyes y convenios internacionales poniendo en peligro tanto a ellas como a sus hijos.

El relato de dos víctimas en el Congreso

Carlota Álvarez y Estela Grande, dos víctimas de abuso sexual en los San Fermines, relataron en el Congreso las violaciones que sufrieron en las fiestas navarras. Álvarez recuerda cómo de camino a casa, tres hombres insistieron en acompañarla, aunque ella no quiere. "Sin saberlo, ellos planeaban violarme", cuenta. La joven cuenta los momentos de horror, el cuerpo hecho hielo, el corazón palpitando, cuando la meten en un callejón. Le rodean, le quitan la ropa y se desnudan ellos también y la ponen "a cuatro patas". "Me ponen sus penes en la boca, no quiero hacerlo, me penetran. Que pase ya. Que pase ya. Eyaculan dentro mí sin preservativo. Que pase ya. Que pase ya", compartió. Pero el tiempo no pasó para ella mientras la penetraron por todos lados y ellos se reían y le hacían fotos. Cuandofinalmente la dejaron, ella quedó sin control, destruída: frío y calor al mismo tiempo, lágrimas, desorientación.

Grande contó el momento de después, cuando la agresión ya ha pasado y ella no podía parar de hacerse preguntas. "¿Realmente ha pasado esto? ¿Lo cuento? ¿Me creerán?", recordó que pensó. Y el momento en el que le asaltó la duda, la culpa. "¿Por qué me senté en aquel banco con esa gente? ¿No eran mis amigos? Confiaba en ellos". Y el miedo. Miedo a coger un taxi, a encontrárselos, a que todo fuese real, a un embarazo o una enfermedad, a denunciar, al examen médico en el hospital.

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