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Bescansa se desmarca de la estrategia de Podemos sobre Cataluña

Luis Alegre, otro fundador del partido, coincide con la diputada en que "no puede renunciar a la construcción de un proyecto de país"

Carolina Bescansa, en el Congreso.

Carolina Bescansa, fundadora de Podemos y una de las voces más respetadas del partido de Pablo Iglesias, ha originado la mayor crisis pública del partido desde la reelección de Pablo Iglesias en Vistalegre II, el pasado febrero, al criticar que a su partido le falte "un proyecto político para España" en plena crisis en Cataluña por el desafío secesionista. "A mí me gustaría un Podemos que le hablase más a España y a los españoles y no solo a los independentistas", ha reprochado la diputada este miércoles, que cree que la formación no ha explicado de manera convincente que no apoyaría la independencia "ni por la vía unilateral, ni por la bilateral". Algo que ya advirtió semanas atrás en el grupo parlamentario.

La víspera había sido relegada de la comisión constitucional con el argumento de que ya no forma parte de la dirección. La sustituta de Bescansa será Irene Montero, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso. "La dirección del grupo hemos considerado que dado que se va a empezar a debatir una reforma de la Constitución, los miembros de la dirección debían estar ahí", justificó Montero.

"Podemos es un partido de naturaleza estatal y español, con un proyecto político para España y para Cataluña. Pero es un partido con un proyecto político español y eso nos hemos olvidado de contarlo en esta crisis", ha reprobado Bescansa a su llegada al hemiciclo. Bescansa se distanció de la línea oficial de Podemos antes de Vistalegre II. Su opción ante el pulso Iglesias e Íñigo Errejón fue declararse "insumisa del eje Iglesias-Errejón" y renunciar a formar parte de la dirección.

“Quien rompe España es el PP”, insiste Iglesias

Las más de dos horas de reunión del grupo parlamentario de Unidos Podemos y sus confluencias de En Comú Podem y En Marea sirvieron para cerrar filas con los postulados de la dirección comandada por Iglesias. Los portavoces de las distintas fuerzas que se aglutinan en torno a Podemos se pronunciaron a favor de la estrategia con Cataluña en detrimento de las impresiones de Bescansa. Uno de los más persistentes fue Xavier Domènech en su defensa de la “valentía” del grupo confederal en un momento “crítico”.

Iglesias ha insistido en que “quien rompe España es el PP”, manteniendo así un tono crítico más contundente con el Gobierno, el PSOE y Ciudadanos que con la Generalitat. “Acudir a cualquier espacio que sirva para el diálogo sería positivo, es lo que nosotros hemos defendido siempre y lo vamos a seguir defendiendo a pesar de las dificultades”, ha sido su reacción a la decisión de Puigdemont de no acudir al Senado. Iglesias ha recalcado que una declaración de independencia “sería ilegal e ilegítima”.

La diputada, experta en análisis de encuestas y que ante el revuelo causado ha tratado de matizarse a través de su cuenta en Twitter, ha recalcado que "muchas personas" dentro de Podemos "sienten" lo mismo que ella respecto a la estrategia del partido en la crisis catalana. Luis Alegre, otro de los fundadores de Podemos y ex secretario general en la Comunidad de Madrid, coincide con Bescansa en que el partido "no puede renunciar a la construcción de un proyecto de país". Esperanza Gómez, portavoz adjunta del grupo parlamentario de Podemos Andalucía —liderada por Teresa Rodríguez, de Anticapitalistas—, comparte con Bescansa que Podemos se "ha dirigido mucho a los catalanes; a lo mejor no hemos explicado bien nuestra posición". Para Gómez el posicionamiento de Podemos "es complejo y tiene muchos matices" y tiene el problema añadido de que "solo calan las posiciones extremas".

Distintos representantes de Podemos y sus confluencias comparten en privado su malestar con las tímidas críticas a la actuación del Govern de Carles Puigdemont y sus aliados independentistas en el conflicto. Iglesias reaccionó al incremento de las discrepancias con una carta a los inscritos de Podemos este lunes, en la que trasladaba la posición de Podemos. Dentro de esta estrategia, al día siguiente se reunió en el Senado con los 20 representantes de Unidos Podemos y sus satélites.

"Todas las opiniones nos parecen bienvenidas. Respeto la opinión de Carolina Bescansa y no voy a decir nada más al respecto. El mandato de los inscritos en Vistalegre fue claro y estas cosas las tenemos que hablar en las reuniones y no en los medios de comunicación. Y yo quiero respetar ese mandato", ha sido la respuesta de Montero a la parlamentaria. "En las reuniones del grupo parlamentario y la dirección de grupo como en los órganos de dirección de Podemos analizamos la situación de España y Cataluña y después se traslada en lo que transmitimos los portavoces", ha insistido Montero ante las discrepancias por el posicionamiento sobre Cataluña dentro de Unidos Podemos y sus confluencias.

El Gobierno y el PSOE centran las críticas de Podemos desde hace semanas mientras no se incide en los pasos dados por los independentistas, como denuncia Bescansa. Así, mientras la declaración unilateral de independencia se considera "ilegítima", los descalificativos contra la aplicación del artículo 155 de la Constitución y el "bloque monárquico" de PP con socialistas y "la extrema derecha" de Ciudadanos copan el argumentario de Podemos. 

Izquierda Unida es el aliado de Podemos que más está diferenciando su discurso estas últimas semanas. Su coordinador federal, Alberto Garzón, sí se muestra crítico tanto con el Gobierno de Rajoy como con la Generalitat de Puigdemont. Para ello incluso ha recordado los recortes y casos de corrupción que afectan a los partidos en ambas Administraciones.

En Podemos aguardan con expectación el barómetro del CIS de noviembre para comprobar si la sensación de que su posicionamiento respecto a Cataluña les podría pasar factura en el resto de España. Entretanto, Iglesias persiste en que la solución al conflicto es un referéndum pactado y con garantías.