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Oriol, el capitán de los custodios de las papeletas

La Guardia Civil destaca el papel de un joven de ERC de 22 años en los supuestos delitos de sedición

Papeletas en un centro de votaciones en Barcelona.
Papeletas en un centro de votaciones en Barcelona.

Vestido con una sudadera granate y pantalón corto, Oriol C. B. se convirtió el 20 de septiembre en protagonista de uno de los incidentes registrados durante la Operación Anubis contra la organización del referéndum ilegal de autodeterminación de Cataluña. Así lo recoge el informe que la Guardia Civil envió la pasada semana a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que instruye la causa por sedición contra el jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, y los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, respectivamente.

Según ese informe, este militante de ERC de 22 años impartió instrucciones a los más de 200 manifestantes que aquel día impidieron durante horas a los agentes que habían requisado más de 10 millones de papeletas en una nave industrial de Bigues i Riells (a 45 kilómetros de Barcelona) abandonar el lugar. El documento incorpora 12 fotografías y destaca la presencia en varias de ellas del joven.

Según declaró el brigada responsable de aquel operativo, el registro se inició minutos después de las nueve de la mañana. Una hora más tarde llegaron los primeros periodistas y luego “empiezan a concentrarse grupos de manifestantes con banderas esteladas”. El agente asegura que por la tranquilidad de la situación en los primeros momentos rechazó la colaboración de tres mossos de paisano que se desplazaron al lugar, y solo aceptó el despliegue de la policía local en un cruce del municipio.

El brigada asegura que la situación cambió sobre las 11 de la mañana, tras llegar “un grupo de unos cinco jóvenes” entre los que se encontraba Oriol. “Rápidamente se erige como el organizador de los demás indicando que a la salida del registro realizarán una sentada y de esta forma impedirán la salida de los vehículos policiales del lugar”, continúa el relato del guardia civil, que identifica al joven como “miembro de ERC”. Según ha constatado EL PAÍS, Oriol ocupó el séptimo lugar en la lista de este partido a las elecciones municipales de 2015 en esta localidad, aunque no salió elegido. Según el atestado, el joven independentista indicó a los concentrados que “la resistencia sería a la Guardia Civil, pero que en el caso de que se presentaran los Mossos cesaría su protesta”. El documento añade que este joven es quien “claramente dirige la actuación de los manifestantes que comienzan a vociferar insultos”.

El brigada asegura que poco antes de las 14.30, una vez terminado el registrado, intentaron trasladar al secretario judicial. Sin embargo, no pudieron hacerlo por “la oposición de los manifestantes”, cuya actitud hizo que el funcionario judicial “solicitara alguna prenda para ocultar su rostro”. Solo cuando los agentes de la policía local explicaron a los concentrados que el automóvil únicamente trasladaba al representante del juzgado, consiguieron evacuarlo junto con el abogado de oficio que estaba asistiendo al dueño de la nave, el también militante de ERC Pau Furriol, uno de los detenidos aquel día.

Tras observar que la mayoría de los congregados se apostaba en una de las salidas, la comitiva de la Guardia Civil, formada por dos automóviles y ocho furgonetas cargadas con las papeletas intervenidas, intentó abandonar el lugar por otra salida. Sin embargo, los manifestantes se percataron de la maniobra y les cortaron el paso. “Se sientan e, incluso, se tumban en el suelo delante de las ruedas del primer furgón con grave peligro para los mismos, teniendo el conductor del furgón que frenar bruscamente para evitar el atropello”, declara el agente. En esta maniobra, el agente vuelve a dar un papel protagonista a Oriol, junto a “dos varones de unos 60 años”, que fueron los que se tumbaron delante de los vehículos “enfrentándose de manera destacada a los agentes, incitando al resto de los concentrados”.

El guardia asegura que ante “la actitud beligerante” de los manifestantes y “la escasez de agentes uniformados”, a las tres de la tarde solicitó apoyo. Una hora después acudió una patrulla de los Mossos “formada por dos agentes uniformados que, sin preguntar a los agentes de la Guardia Civil que formaban el cordón policial para interesarse por el estado de la situación ya que teóricamente la desconocían, directamente se dirigen a hablar con Oriol C.”.

Solo habla con ‘mossos’

En su relato, el brigada afirma que “tras conversar [los Mossos] con él unos minutos, este se levantaba del suelo y se dirige a la multitud indicándoles que a partir de ese momento se dejase pasar al convoy policial”. El acta de declaración asegura que el joven les indicó que “ya habían cumplido, que era una protesta pacífica, que la imagen que querían buscar ya la habían conseguido y que, si empleaban la fuerza, los medios de comunicación internacionales se pondría en contra de ellos”.

El documento policial resalta que “a pesar de las órdenes impartidas por Oriol C.”, los dos sexagenarios se volvieron a colocar delante del primer vehículo y que estos sólo depusieron su actitud tras dialogar primero con el joven militante de ERC y, después, con los mossos. El escrito añade que solo entonces la comitiva de vehículos policiales pudo abandonar el lugar, aunque el lanzamiento de objetos provocó desperfectos en un furgón. La juez Lamela decidirá ahora si incorpora el suceso a la investigación por sedición que instruye en la Audiencia Nacional.