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Defensa convierte el 12 de octubre en el Día del Orgullo de ser español

La Policía Nacional participa por primera vez en un desfile que cambia de emplazamiento para buscar el calor popular

Desfile del 12 de octubre de 2017
Los Reyes junto con las infantas, durante el desfile del 12 de octubre de 2016.

El Ministerio de Defensa quiere convertir el 12 de octubre en el Día del Orgullo de ser español. Una manifestación de calor popular y cercanía a los símbolos nacionales y a las Fuerzas Armadas en un momento en que la unidad de España se pone en cuestión. El tradicional desfile que recorre el centro de Madrid regresará al Paseo de la Castellana después de siete años, buscando que un mayor número de madrileños pueda arroparlo con su presencia, y por primera vez desde hace más de tres décadas no solo desfilarán militares y guardias civiles, sino también la Policía Nacional.

Aunque el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Fernando Alejandre, se ha esforzado este lunes por desvincular los cambios en la parada militar de la actual crisis política, ésta no ha dejado de condicionarlo. Para empezar, una compañía de los GAR (Grupos de Acción Rápida) de la Guardia Civil no podrá desfilar como estaba previsto al encontrarse desplegada en Cataluña.

El desfile del 12 de octubre será la culminación de una campaña que, bajo la etiqueta #OrgullososDeSerEspañoles, ha puesto en marcha el Ministerio de Defensa y que incluye más de un centenar de actos en toda España. Se trata de jornadas de puertas abiertas en acuartelamientos, buques o bases aéreas, juras de bandera de personal civil, conciertos de música militar o actividades deportivas. En Cataluña están previstas tres actividades: los "bautismos de mar" a bordo de la fragata Navarra y los cazaminas Segura y Sella, que visitarán el puerto de Barcelona con motivo del Salón Náutico; la jornada de puertas abiertas en el edificio de Capitanía el día 12 y la celebración de la patrona del Cuerpo de Intendencia, en el Cuartel del Bruch (Barcelona), el día 13.

En el desfile de Madrid participarán 3.900 militares, 78 aeronaves y 84 vehículos; frente a los 3.500 militares, 59 aeronaves y 43 vehículos del año pasado. La distancia que recorrerán será algo superior, casi dos kilómetros, pero el regreso al Paseo de la Castellana, mucho más amplio que el eje Prado-Recoletos, donde se venía celebrando desde 2011 (siguiendo el peregrinaje al que obligó la remodelación de la Plaza de Colón), permitirá aumentar la asistencia de público. De momento, Defensa ha ampliado la capacidad de las tribunas (de 1.132 a 1.300 personas) e instalará pantallas para seguirlo en directo en la Puerta del Sol y la plaza Colón, fuera ya del itinerario del desfile.

La novedad más llamativa es la participación de media docena de vehículos y unos 30 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, ausente desde 1983, aunque el general Alejandre ha explicado que la decisión se adoptó en junio pasado, mucho antes de su despliegue en Cataluña, y que responde al deseo de que el desfile de la Fiesta Nacional no se limite a los militares. No será así en todo caso, ya que, junto a los guardias civiles, desfilarán 120 gendarmes franceses que están realizando un curso en la academia del instituto armado en Valdemoro (Madrid).

El desfile combinará alusiones a sucesos recientes con añejas referencias históricas. Al homenaje a los caídos, dedicado por vez primera a víctimas civiles, han sido invitados los embajadores de los países cuyos ciudadanos perdieron la vida en el atentado del 17 de agosto en las Ramblas de Barcelona (Argentina, Bélgica, Canadá, Alemania, Estados Unidos, Italia, Portugal, Reino Unido y Australia) y representantes de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y la Fundación de Víctimas del Terrorismo, así como familiares del español Ignacio Echeverría, que murió al enfrentarse a los yihadistas que atentaron en Londres en junio pasado. También desfilará una bandera de Líbano, en agradecimiento al gesto del Ejército libanés que ondeó una enseña española en una posición tomada al Estado islámico en las montañas de Ras Baalbek como homenaje a las víctimas de los atentados de Cataluña.

La referencia histórica irá a cargo de militares del Regimiento Inmemorial del rey, que desfilarán ataviados con uniformes y armamento de los Tercios españoles de la época para conmemorar el 450 aniversario Camino Español que, entre los siglos XVI y XVII, unía los dominios de la corona española en Nápoles con Flandes, recorriendo el corazón de Europa.

Defensa no ha facilitado el coste total de la conmemoración del 12 octubre, que el año pasado sumó unos 800.000 euros, y solo ha cifrado en 420.000 el desfile, ligeramente por encima de 2016. A pesar de que el despliegue es mayor, siguen ausentes carros de combate y vehículos blindados, como viene ocurriendo desde el inicio de la crisis.

Tras presidir el desfile, los Reyes ofrecerán en el Palacio Real la tradicional recepción a unos 1.300 invitados. Es el único acto que figura en su agenda pública para esta semana crítica.

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