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La fiscalía investiga si son legales las batidas de lobos en Asturias

El Principado permitirá a los cazadores abatir ejemplares a pesar de que no es una especie cinegética

La Fiscalía de Medio Ambiente ha decidido abrir una investigación sobre las batidas de lobos autorizadas por el Gobierno asturiano. En concreto, estudiará si la resolución de mayo de este año del Principado en la que se prevé autorizar a los cazadores a matar ejemplares de lobos "es respetuosa con los principios establecidos" en la ley de patrimonio natural y biodiversidad y con la normativa europea. La investigación se abre tras la denuncia de la organización ecologista WWF, que califica la medida aprobada por Asturias de "indiscriminada".

Un ejemplar de lobo ibérico.
Un ejemplar de lobo ibérico.

El lobo tiene una protección dispar en la península Ibérica. La frontera la marca el río Duero. Al sur del río está protegido por la directiva Hábitats de la Unión Europea. Al norte, no y cada comunidad tiene su normativa propia.

En el norte de Castilla-León, por ejemplo, el lobo está declarado una especie cinegética, con lo que se pueden organizar cacerías. En Asturias, sin embargo, no está incluido en el listado de especies cinegéticas, con lo que en teoría los cazadores no pueden abatirlos. Lo que hacía hasta ahora el Principado era controlar la población a través de sus agentes medioambientales.

La polémica ha surgido ahora al abrirse la puerta a que los cazadores puedan cazarlos en algunas áreas de la comunidad sin que se haya modificado el listado de especies cinegéticas. Se hace a través de la resolución de mayo que WWF ha recurrido. "Es la primera vez que se hace", explican fuentes de la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente sobre la autorización a los cazadores para que maten en algunas zonas ejemplares de lobo. En principio, la idea del Principado es autorizar batidas en cacerías mixtas de jabalí y lobo, aunque las mismas fuentes señalan que aún no se ha firmado ninguna.

WWF presentó la semana pasada una denuncia contra esa resolución de mayo ante la Fiscalía General del Estado, en concreto, en la sala de Medio Ambiente y Urbanismo. El jueves el fiscal José Martí García respondió a la organización ecologista que se ha abierto ya un expediente y que "se va a desarrollar un estudio con relación a si la resolución de 16 de mayo de 2017 es respetuosa con los principios establecidos en la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, la directiva Hábitats y la legislación complementaria". Básicamente, lo que hace la fiscalía es abrir una investigación para ver el encaje legal de las batidas, apuntan fuentes del ministerio público.

WWF también había solicitado la suspensión cautelar de la resolución. Pero la fiscalía recuerda a la organización ecologista que este órgano no es competente para adoptar este tipo de medidas cautelares, que deben ser aplicadas por los jueces.

"Excepcionalmente"

El reglamento asturiano de caza, que data de 1991 aunque ha sido reformado en varias ocasiones, establece en su primer artículo que "la caza solo podrá realizarse sobre las especies, subespecies o poblaciones de fauna silvestre, incluidas en el anexo I de este reglamento, o que se declaren posteriormente objeto de caza". Es decir, que estén en el listado de especies cinegéticas. Pero fuentes del Gobierno asturiano resaltan que en el segundo artículo se añade: "Excepcionalmente, se podrá autorizar la caza sobre especies no declaradas como cinegéticas cuando esté justificado por razón de daños o de índole biológica".

Una de las dudas que se tendrán que resolver, si prospera la denuncia de WWF, es si existe esa justificación "por razón de daños o de índole biológica" que permita a los cazadores abatir lobos en Asturias, una función que hasta ahora estaba en manos de los agentes medioambientales.

La resolución de mayo recurrida por WWF establecía el Programa Anual de Actuaciones de Control del Lobo 2017-2018. Según esta organización ecologista, la medida se ha tomado "sin justificación alguna". Y supone "una extracción" de lobos "generalizada" y "sin determinar número de ejemplares". También resalta que es "indiscriminada", porque no se concretan las "características del individuo” y será “en cualquier época del año".

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