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27 intoxicados por un escape de gas en un hotel familiar de Cantabria

Nueve de los afectados son niños ingleses y los heridos más graves son jubilados malagueños

El escape de monóxido de carbono que se ha producido la mañana de este jueves en el hotel Campomar de Isla, en el municipio cántabro de Arnuero, ha obligado a desalojar el inmueble y a trasladar al Hospital de Valdecilla de Santander a 27 intoxicados por inhalación. Hay cinco heridos en estado grave ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), todos ellos jubilados malagueños que estaban de vacaciones por la zona. Los otros afectados se encuentran leves y en este grupo hay nueve menores de edad de nacionalidad británica.

En el hotel había en el momento del suceso 78 personas, según ha relatado una de las propietarias del establecimiento, Rocío Campo. Los niños ingleses estaban acompañados por monitores y se alojaban en la primera planta del hotel, situado junto a la playa de La Arena. El grupo de jubilados, formado por 41 personas, participaba en un viaje organizado por la asociación de mujeres Azalea de La Cala del Moral, núcleo del municipio malagueño de Rincón de la Victoria. Estos turistas llegaron a Cantabria el pasado lunes y la vuelta estaba programada para el próximo sábado.

La subdirectora médico de la Gerencia de Atención Primaria de Cantabria, Adelia Gallastegui, ha explicado en las puertas del hotel que uno de los cinco intoxicados cuyo estado es más grave ha tenido que ser reanimado en el propio establecimiento al encontrarse en parada cardiorrespiratoria.

Las causas del suceso están en investigación. La propietaria del negocio ha explicado que, aunque aún se desconoce cuál ha sido el origen concreto del "pequeño escape", podría haberse debido a una "mala combustión de la caldera". La alerta ha saltado temprano, a la hora del desayuno, cuando algunos de los turistas del grupo de jubilados no ha bajado a la hora del desayuno. Según ha relatado la propietaria del hotel, un hombre que había ido a dar un paseo, cuando ha regresado a los 15 o 20 minutos, se ha encontrado a su mujer “dormida”, algo que le ha “preocupado”.

Carmina Espinosa, dueña de la agencia que ha organizado el viaje de los jubilados malagueños, ha sido avisada también por una compañera que no conseguía contactar con su hermana ni con el marido de esta. “Había estado tocando a la puerta, llamando al teléfono y no contestaban”, ha subrayado Espinosa, que participa también en la excursión. Esta mujer ha avisado a recepción, ha cogido la llave maestra de las habitaciones y, al abrir la primera puerta, se ha hallado al matrimonio “inconsciente”. En otra de las estancias había otra pareja afectada por el monóxido de carbono.

Además de los hospitalizados en el Hospital de Valdecilla, al centro hospitalario de Laredo han sido trasladados siete intoxicados leves, dos sanitarios, dos turistas y tres monitores de los niños ingleses.

Las víctimas han sido atendidas por vómitos y mareos. Antonio Hernando, bombero del parque de Laredo, ha contado que han revisado todas las habitaciones con un explosímetro y que han detectado gran concentración de monóxido de carbono en muchas de ellas. El origen del suceso al que inicialmente se apunta es el hollín generado por una mala combustión de una caldera, que podría haberse filtrado por los conductos de ventilación a las rejillas de los baños de las estancias.