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La justicia italiana permite a Juana Rivas hablar con sus hijos a diario

Los abogados del padre de los menores han anunciado que recurrirán la medida

Juana Rivas, a su salida de los juzgados de Granada, el 5 de septiembre.
Juana Rivas, a su salida de los juzgados de Granada, el 5 de septiembre.

Un juez italiano ha emitido una resolución que permite a Juana Rivas hablar a diario con sus dos hijos menores, ahora en Italia, a través de videollamada. Rivas no tenía contacto con ellos desde el pasado 28 de agosto, fecha en la que entregó a los dos niños a su padre, quien, poco después, se trasladó con ellos a Italia. Hace una semana que la madre ha recuperado el contacto con los niños. La decisión judicial no ha gustado en absoluto a Francesco Arcuri, expareja de Rivas, y a su equipo legal. Enrique Zambrano, el nuevo abogado en España de Arcuri, ha explicado a EL PAÍS que consideran esta decisión “temporal” porque el equipo de letrados italianos la ha recurrido, “si no para dejarla sin efecto, al menos para limitarla, de momento”.

Rivas fue obligada por una resolución judicial a entregar a los dos menores, de tres y 11 años, a su padre, Francesco Arcuri, tras haberlos traído a España desde Italia hace ahora casi año y medio. Pocos días después de esa entrega, Arcuri volvió con los niños a su casa en Carloforte, localidad italiana donde antes convivían los cuatro. Juana denunció entonces a través de sus abogados que el padre le impedía toda comunicación con los niños y el equipo legal anunció que pondrían en marcha en el país italiano un procedimiento “urgentísimo” para obligar al padre a permitir esa comunicación. Ahora, y desde hace una semana, según ha confirmado Zambrano, Juana habla con sus hijos diariamente a través de videollamada. El nuevo letrado de Arcuri desconoce si esa resolución es consecuencia directa de la acción judicial anunciada por los abogados de Rivas.

Bruno Poli, portavoz italiano del padre de los niños y miembro de su defensa, había reconocido que, efectivamente, el padre había cortado la relación telefónica o por videollamada de la madre con sus hijos. Para ello, apeló al hecho de que, anteriormente, “ella no ha dejado que su padre tenga contacto con ellos en un año y medio”.

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