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Juncker: “En Europa impera la fuerza de la ley, no la ley del más fuerte”

Los eurodiputados españoles introducen el debate catalán en el discurso sobre el estado de la UE

Jean-Claude Juncker se dirige al Parlamento Europeo en Estrasburgo. Reuters-Quality

La crisis institucional de Cataluña ha irrumpido este miércoles en el debate sobre el estado de la Unión Europea que se celebraba en Estrasburgo. Varios eurodiputados españoles —y alguno belga— han apelado a Bruselas para que tome cartas en el asunto. Los llamamientos han variado según la sensibilidad política: los independentistas han pedido a la Comisión Europea que medie con el Gobierno español, mientras que populares y socialistas han agradecido al presidente de esta institución, Jean-Claude Juncker, que su discurso defendiera el Estado de derecho como piedra angular de la UE.

Juncker ha introducido la defensa de la ley y de los tribunales como uno de los principales ejes de su análisis sobre el Estado de la Unión. En su mente —y en las referencias concretas al Tribunal de Justicia de la UE— estaban las vulneraciones de las normas europeas que están haciendo algunos países del Este, en especial Polonia y Hungría. Pero el mensaje ha sido interpretado también en clave española. “En Europa impera la fuerza de la ley, no la ley del más fuerte. Formar parte de una Unión basada en el Estado de derecho significa aceptar y respetar las sentencias. […] El Estado de derecho no es una opción. Es obligatorio. La UE es Estado de derecho”, ha enfatizado Juncker. Fuentes cercanas al presidente niegan que se trate de una alusión directa a Cataluña, aunque admiten que cabe esa interpretación y añaden que las reglas valen para todos.

Apoyándose en esas palabras, el portavoz del Partido Popular (PP) en la Eurocámara, Esteban González Pons, ha añadido: “El nacionalismo se contagia y se expande como un virus. En mi país, en una región, se está atacando la Constitución. La unidad de mi país es también la de la UE”. González Pons, también vicepresidente del Partido Popular Europeo en el Parlamento, ha empleado una línea similar a la expresada hace unos días por el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, al vincular la legalidad española con la de todo el proyecto comunitario. “La Constitución de cada Estado miembro es también la de la UE; la Comisión Europea también tiene la responsabilidad de defenderla”, ha abundado González Pons.

Negación de Europa

Más contenida, la socialista Iratxe García Pérez ha agradecido a Juncker las referencias al Estado de derecho. “Europa es un proyecto de democracia y es fundamental garantizar el respeto al ordenamiento constitucional”, ha argumentado, sin mencionar explícitamente Cataluña. Poco después, su compañero de filas Juan Fernando López Aguilar, ha reforzado el mensaje: "Desobedecer las sentencias de los tribunales no es defender la democracia ni la libertad de expresión. Es incumplir la ley, cometer un delito, la negación de Europa". López Aguilar, ministro de Justicia en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ha concluido: "Esto puede pasar en Hungría, en Polonia o en Cataluña. En todas partes es la negación de Europa".

Desde el ángulo opuesto, el diputado de Esquerra Josep Maria Terricabras le ha afeado a Juncker que no aludiera al problema catalán en su discurso y le ha pedido “que medie con el Gobierno de España a favor de un acuerdo sobre el referéndum”. Para despejar dudas sobre qué tipo de mediación sugiere, Terricabras ha finalizado su intervención —íntegramente dedicada a Cataluña— preguntándole al jefe de la Comisión Europea: “¿Por qué no interviene la Comisión Europea para defender la libertad de expresión en España? En otros países sí lo haría”.

Su argumento ha sido respaldado en el pleno por un diputado belga del partido N-VA, Mark Demesmaeker. La N-VA, el gran partido nacionalista de Flandes (la región más rica de Bélgica), tiene mayoría en el Gobierno federal belga y apoya el indepedentismo, aunque de momento renuncia a esa bandera por falta de apoyos. Demesmaeker ha reprochado “la intimidación” que, en su opinión, realiza el Gobierno español, sin mencionar los incumplimientos de la ley por parte de la Generalitat.

Con un tono y una orientación muy diferentes, la diputada del PNV Izaskun Bilbao ha pedido a Juncker que medie para encauzar la situación. Bilbao ha exigido “democracia para que nadie pueda imponer, pero también para que nadie pueda impedir una solución política a este problema”.

Bruselas ha mantenido hasta ahora un perfil discreto en este conflicto al entender que corresponde a las autoridades españolas aplicar la ley. Aun así, Juncker ha dejado claro por escrito que cualquier territorio que se desgaje de un Estado europeo sale automáticamente de la UE. La respuesta más política la ofreció recientemente Tajani, el presidente de la Eurocámara, al asegurar: “Cualquier acción contra la Constitución es una acción contra la UE”.

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