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El presidente de la Eurocámara sobre Cataluña: “Cualquier acción contra la Constitución es una acción contra la UE”

Antonio Tajani advierte de que respetar el Estado de derecho "es una obligación"

Antonio Tajani, en su primera jornada como presidente de la Eurocámara.
Antonio Tajani, en su primera jornada como presidente de la Eurocámara. AFP

La UE se asoma al avispero del debate sobre Cataluña. El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, ha lanzado este jueves el pronunciamiento más rotundo emitido hasta ahora por el bloque comunitario, al vincular por primera vez la convocatoria del referéndum catalán con el derecho europeo. “Cualquier acción contra la Constitución de un Estado miembro es una acción contra el marco legal de la UE. El respeto debe ser garantizado en todo momento”, alertó Tajani.

El veterano político italiano, representante del Partido Popular Europeo y muy cercano al Gobierno español, respondía por escrito a una pregunta que le había remitido la eurodiputada española Beatriz Becerra poco antes de verano. El mensaje, que no cita directamente a Cataluña ni a la Generalitat, supone un varapalo al bloque independentista, que siempre se declara partidario de permanecer en la Unión Europea pese a vulnerar la legalidad española.

El escrito se hace eco de la postura oficial mantenida hasta ahora por Bruselas —es decir, que si una parte de un Estado miembro se proclama independiente, automáticamente se convierte en un tercer Estado y sale de la Unión Europea—, pero va un paso más allá. Frente al análisis tradicional de que el desafío secesionista constituye un asunto interno de España, reiterado ayer mismo por la Comisión Europea, Tajani optó por vincularlo al orden legal comunitario. “El Estado de derecho es la columna vertebral de las sociedades modernas y pluralistas y de las democracias constitucionales. Respetar el Estado de derecho y los límites que impone a quienes están en el Gobierno no es una opción, sino una obligación”, argumentó. El nexo con Europa se basa en que las Constituciones nacionales representan “el pilar fundamental del sistema de libertades y los valores sobre los que se construye la Unión”.

La carta de Tajani, divulgada apenas unas horas después de que el Parlamento catalán votara la ley de referéndum en medio de una gran confrontación política, añade que, desde el punto de vista de la UE, los tratados son claros: hay que respetar “los arreglos constitucionales de los Estados miembros y las funciones de Estado esenciales que derivan de ellos”.

Doctrina complementaria

Es la primera vez que el excomisario italiano, hoy al frente de la Eurocámara, se pronuncia por escrito sobre el secesionismo catalán, aunque de manera oral ya ha expresado su visión en otras ocasiones. Esta doctrina complementaria que considera la vulneración de las Constituciones nacionales como un ataque al corpus jurídico europeo también fue esbozada por el anterior presidente del Parlamento, el socialdemócrata Martin Schulz, aunque no de manera tan nítida.

La diputada Beatriz Becerra, una independiente adscrita al grupo liberal, había dirigido una carta idéntica al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y al del Consejo Europeo, Donald Tusk, el pasado 19 de junio. El objetivo era recabar la visión de las tres grandes instituciones de la UE ante el mayor desafío territorial al que se ha enfrentado nunca España.

Juncker ya le respondió a mediados de julio recordando la doctrina clásica de la salida automática de la UE y añadiendo: “Es un asunto de organización interna relacionado con los acuerdos constitucionales”. Bruselas ha evitado hasta ahora ir más allá para no elevar el tono —ya bastante crispado— del debate en España, pero sí ha dejado claro que una Cataluña independiente dejaría de integrar la UE, una organización compuesta por Estados, no por pueblos ni por naciones.

La vulneración de las reglas democráticas internas en Europa es una de las principales inquietudes de la cúpula comunitaria. El caso más flagrante es el de Polonia, que está modificando todo su sistema judicial para ponerlo al servicio del actual Gobierno ultranacionalista.

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