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Dastis apremia en Cuba a cerrar ya el primer viaje oficial de los Reyes o Rajoy

Los colectivos españoles en la isla urgen la regularización pendiente de los 60.000 descendientes por nacionalizar con la ley de memoria histórica

Alfonso Dastis en al Centro Gallego de La Habana.
Alfonso Dastis en al Centro Gallego de La Habana. EFE

"Todos tenemos claro de qué horizonte estamos hablando". El ministro de la diplomacia española, Alfonso Dastis, aterrizó este martes en La Habana con el objetivo claro de apremiar entre el miércoles y el jueves a las autoridades cubanas a cerrar cuanto antes el primer viaje oficial a Cuba de los reyes de España o, en su defecto, del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, antes del 24 de febrero de 2018. Ese es el horizonte evidente, porque ese día se autofijó el propio Raúl Castro como límite para dejar la presidencia del país caribeño, cuando tendrá ya 86 años.

Raúl Castro escribió directamente al rey Felipe VI para invitarle a viajar a Cuba y el monarca español ha expresado verdadero interés por cumplimentar ese viaje oficial que su padre, Juan Carlos I, solo pudo hacer con el expresidente José María Aznar en el entorno de una cumbre iberoamericana en 1999. Luego las cosas se han complicado un poco, como suele pasar con ese tipo de desplazamientos y más a la isla. Esas invitaciones no se resuelven de forma automática y requieren un singular y lento "proceso" de negociaciones y cumplimientos.

Fernando García Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, acudió a La Habana en marzo, el canciller cubano Bruno Rodríguez estuvo en Madrid en abril, el ministro Dastis está ahora en la capital de Cuba para cerrar ese peculiar ciclo diplomático que debería concretarse por elevación con el viaje oficial de los reyes o de Rajoy en breve.

Alfonso Dastis concedió nada más aterrizar en La Habana que "es pronto para poner una fecha" pero matizó a continuación que tampoco queda tanto tiempo para formalizarla. Y luego destacó, a pie de pista y más tarde en la recepción a los españoles en la sede oficiosa del Centro Gallego, que las relaciones entre ambos países, gobiernos y ciudadanos son estupendas: "Cuba y España son dos países muy cercanos, sus pueblos son prácticamente hermanos, nuestra presencia aquí tiene una honda raíz y queremos esa presencia a todos los niveles reforzarla desde el punto de vista institucional".

El ministro de Exteriores español aludió acto seguido a la necesidad de intensificar más los contactos con Cuba tras la renovación de las relaciones institucionales entre la Unión Europea y la isla las pasadas navidades en uno de los primeros actos de Dastis tras su acceso al Gobierno de Mariano Rajoy y después de haber trabajado sobre esa postura como representante de España ante la UE. Ese acuerdo terminó de hecho con la llamada "posición común" de exigencias sobre los derechos humanos y las libertades que Europa estableció con respecto a Cuba impulsada en la época en el Gobierno de Aznar en 1996.

Ahora la UE y España quieren reposicionarse en la isla y los viajes de altos cargos españoles son más frecuentes y constantes. La visita del rey Felipe VI o de Rajoy serían la guinda a esa nueva estrategia política y diplomática, aunque el interés demostrado es diferente. El monarca tiene fijada esa opción como una de sus principales prioridades, según diversas fuentes políticas y diplomáticas consultadas.

El ministro de Exteriores español aprovechará su estancia para mantener varios encuentros con autoridades del Gobierno cubano, tanto con su homólogo como con el vicepresidente y el ministro de Economía e inversiones extranjeras. La reunión con el presidente Raúl Castro no es en este caso el objetivo, como tampoco verá Dastis ahora a representantes de la disidencia cubana, con los que sí se mantienen reuniones en Madrid o en otras ocasiones y a otro nivel. Además de apurar las fechas para la visita de los reyes o Rajoy el ministro quiere respaldar también a los empresarios españoles en la isla.

En Cuba no solo hay ya 140.000 españoles inscritos sino que España es el primer socio comercial de la Unión Europea y más de 200 empresas españolas despliegan actualmente sus intereses, fundamentalmente, en el sector turístico. Las grandes cadenas de hoteles españolas copan un total de 21.000 camas y el 90% de los hoteles de cinco estrellas. Esas empresas deben cumplir con la norma de reservar un 51% de su propiedad para firmas relacionadas con el Gobierno cubano y existe un problema con una deuda que acumula ya entre 200 y 300 millones de euros. Dastis celebrará un encuentro con los responsables de esas compañías.

El primer acto del ministro en La Habana, sin embargo, cumplió con el protocolo de recibir a los distintos colectivos de asociaciones relacionadas con españoles y descendientes de españoles. La cita se cerró en la tarde del martes en el Gran Teatro Nacional Alicia Alonso, en el Parque Central, donde antes estaba el histórico y poderoso Centro Gallego, ahora sin sede oficial. A Dastis le agasajaron, de hecho, con una banda de jóvenes gaiteras. Parecía otra recepción bálsamo, llena de palabras de agradecimiento y protocolarias y en gran medida lo fue.

Los responsables del poderoso Centro Gallego y de otros colectivos presentes, sin embargo, hicieron llegar su inquietud por lo lento que se está cumpliendo el proceso para dar la nacionalidad a los descendientes de españoles en virtud de lo establecido en 2011 en la ley de Memoria Histórica. Los procedimientos requieren una serie de papeles y trámites que han superado ya 140.000 personas.

Sergio Toledo, presidente del Centro Gallego y de la prestigiosa Sociedad Rosalía de Castro, y Julio Santamaría, presidente de la Sociedad Artística Gallega, precisaron luego que hay otros 60.000 nietos o bisnietos en espera y que en la embajada o el consulado español no observan el personal suficiente para resolver los requerimientos en tiempo y forma. El embajador, Juan José Buitrago, y el mismo ministro, se hicieron eco de esa demanda y prometieron más agilidad.

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