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Sánchez cita “al menos” a Cataluña, País Vasco y Galicia como posibles naciones

El líder del PSOE propone un pacto de rentas para subir los salarios un 2,5% en 2018

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, en un desayuno informativo en Madrid.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha profundizado este martes en su propuesta de plurinacionalidad y la pregunta irresuelta de cuántas naciones hay en ese modelo en España. El líder socialista ha citado tres comunidades, Cataluña, País Vasco y Galicia, como las posibles naciones coexistentes en el país con la nación española. "Al menos" esas tres, ha explicado Sánchez, "en términos históricos han demostrado su vocación de ser nación". Pero no tendrían por qué ser las únicas. "La nación no se identifica con los límites del Estado, tampoco solamente con la lengua. La nación sobre todo con lo que se identifica es con una vocación, con un sentimiento y una manifestación de voluntad de ser nación", defiende el líder del PSOE. El socialista, que ha subrayado el apoyo al Gobierno ante el desafío secesionista, ha sugerido que respaldará al Ejecutivo si retira las urnas del referéndum ilegal. "Ante un hecho ilegal el Estado tiene que garantizar la legalidad y ahí me voy a quedar", ha expresado, aunque cauto, Sánchez.

Pedro Sánchez ha presentado este martes en un desayuno informativo en Madrid la hoja de ruta con la que el PSOE va a caminar los próximos meses. Un plan con cuatro pilares, tres de los cuales tienen marcado carácter económico y social y el cuarto se centra en el desafío secesionista de Cataluña: la comisión de estudio en el Congreso sobre la modernización del Estado autonómico. Una propuesta, esta última, para la que el líder socialista encontró al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en "disposición favorable a apoyar", según ha relatado él mismo de la conversación telefónica que mantuvieron ayer por la tarde ambos líderes.

Los socialistas reafirman su rechazo al referéndum ilegal del 1 de octubre, que Sánchez ha calificado de "simulacro" y un "recuento". "Vamos a decirle a los ciudadanos catalanes que no participen". Su reproche se dirige también a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a la que el PSC, que la apoya en el Ayuntamiento, pedirá "que cumpla con la legalidad" y no ceda espacios municipales para la consulta.

El PSOE, reivindica Sánchez, seguirá haciendo una oposición de Estado ante el desafío secesionista. El líder socialista comparte con el Ejecutivo que el referéndum del 1 de octubre se impida. "Si el Estado tiene que evitar un referéndum que no cuenta con las garantías suficientes, que se sitúa fuera de la Constitución y de la legalidad democrática, si además el Estado pretende evitar una consulta que va a ser utilizada por el bloque soberanista como coartada para declarar la independencia al día siguiente, y todo eso el señor Puigdemont lo califica del golpe de Estado, a mi juicio el señor Puigdemont ha leído poco sobre los golpes de Estado y pocas constituciones", ha reflexionado Sánchez. Al mismo tiempo, los socialistas están "abiertos a dialogar y a pactar con el Gobierno un nuevo modelo de financiación autonómica", como parte de ese entendimiento que el principal partido de la oposición busca con el Ejecutivo en este asunto.

Pero el líder del PSOE ha querido dar relevancia en su discurso a la economía y el problema de la desigualdad y ha anunciado tres propuestas que plantearán los socialistas en el nuevo curso. La primera, un pacto de rentas que propondrá a los agentes sociales para elevar los salarios de media en 2,5% en 2018 y de media un 3% anual hasta 2021, ha avanzado el secretario general. El partido registrará en octubre además un plan de rescate a los jóvenes, elemento central en la mesa de colaboración con Unidos Podemos, y por último exigirá al PP y Ciudadanos que pueda debatirse en septiembre la Iniciativa Legislativa Popular planteada por los sindicatos para una renta mínima.

El líder socialista comienza el curso político enfriando la moción de censura que le reclama Unidos Podemos. "No voy a ser presidente a cualquier precio. No vamos a participar en un quítate tú para ponerme yo", ha enfatizado. Sánchez ha usado como ejemplo la negativa de ERC a participar en la comisión de estudio sobre el Estado autonómico para demostrar que hoy por hoy no es posible construir una mayoría alternativa al PP, que por fuerza pasaría por el concurso de los independentistas. Al partido de Pablo Iglesias le sigue considerando en todo caso un "socio preferente en el Parlamento", toda vez que considera que "el desafío que tiene el país es que la izquierda se una". La izquierda ha sido una de las palabras más repetidas en su discurso.

Con determinación y fuerza se presenta el secretario general del PSOE para afrontar un nuevo periodo de sesiones y su nuevo mandato al frente del principal partido de la oposición, del que ha defendido "no es un cuartel" y por eso cabe la pluralidad de ideas. Lo ha hecho Sánchez ante la significativa presencia en el desayuno informativo en el Hotel Villa Magna del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que ha acudido por primera vez a darle respaldo en un acto público tras su reelección al frente de la secretaría general del PSOE, después de haber apoyado a Susana Díaz. Le acompañaba también otro de los barones críticos, el presidente de Aragón, Javier Lambán, así como los portavoces del PSOE en el Congreso y el Senado, el núcleo de su dirección, las exministras Elena Salgado y Beatriz Corredor y los secretarios generales de los sindicatos CC OO y UGT. El líder del PSOE ha echado la vista atrás a su experiencia vital en los últimos meses y ha concluido, también como toda una manifestación de intenciones: "Lo que no mata te hace más fuerte. El acero se forja a fuerza de golpes".

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