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Decomisado en Pontevedra uno de los mayores alijos de heroína de los últimos años

Galicia encadena otra incautación récord de 65 kilos de opiáceo, cuyo tráfico ya desplaza en las estadísticas al de cocaína

Camión oculto en una nave de Caldas en el que los agentes encontraron la heroína.

Un nuevo golpe contra el tráfico internacional de heroína ha permitido la captura en Pontevedra de un alijo de 65 kilogramos, uno de los mayores decomisados en Europa en los últimos años, cuya venta en dosis en el mercado hubiera alcanzado los 10 millones de euros. La operación conjunta entre la Policía Nacional y la Agencia Tributaria se ha saldado con la detención de 11 presuntos integrantes de una red dirigida por un traficante de nacionalidad portuguesa de la que formaban parte cinco españoles, la mayoría de localidades de la ría de Arousa, y otros tantos búlgaros que utilizaban las vías de distribución gallegas para el posterior traslado de la droga al resto de España y a Portugal desde Bulgaria.

Con la retirada del mercado del mayor alijo intervenido este año en España, Galicia ya se afianza como uno de los principales puntos de venta y distribución de opiáceos en territorio nacional y luso para los traficantes de los Países del Este de Europa, encadenando desde 2013 una escalada de operaciones en las que se han intervenido más 250 kilos de esta sustancia y el desmantelamiento de hasta cuatro laboratorios para el procesamiento de la droga.

Una actividad que confirma el repunte del tráfico de heroína en Galicia -ante una mayor demanda por el incremento del consumo de esta droga principalmente en los mercados de Europa y EEUU-, donde ha desplazado en las estadísticas de aprehensiones al de cocaína, un negocio que se ha estancado en los últimos años por la acción policial contra la infraestructura marítima de los clanes.

La investigación se inició en 2016, cuando la policía interceptó al grupo hispano-búlgaro que trataba de introducir en España una importante cantidad de sustancias estupefacientes desde América del Sur, probablemente cocaína. Luego, el grupo hizo los primeros movimientos para trasladar heroína a España desde Bulgaria. Para ello, utilizaban las vías de distribución gallegas y luego transportaban la droga por el resto del territorio nacional y Portugal.

Los traficantes españoles detenidos, junto a otro de nacionalidad portuguesa, eran los encargados de la recogida de la heroína y su posterior entrega, realizando además labores logísticas como el alquiler de inmuebles para la ocultación del estupefaciente y de las furgonetas para el traslado de la droga, según informó este miércoles la policía.

El grupo gallego que contaba en sus filas con traficantes con antecedentes en el tráfico de cocaína, había elegido una nave industrial situada en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis para esconder un camión tipo tráiler, en cuyo interior se ocultaba la heroína. Las detenciones se realizaron hace dos semanas cuando la red pretendía trasladar la droga a otra furgoneta para llevarla a un lugar más seguro.

En cuanto a los traficantes de nacionalidad búlgara, la policía informó que dos de ellos eran los responsables de la conducción del camión en el que transportaban el estupefaciente, siendo los otros tres los que daban seguridad en la operación de narco-transporte. De esta forma, la organización adoptaba importantes medidas de vigilancia para evitar ser detectados, tanto en sus desplazamientos como en sus comunicaciones.

La operación se ha saldado con la detención de los 11 miembros de la organización y el registro de la nave que utilizaban en la provincia de Pontevedra, donde los agentes se han incautado de 118 paquetes con 64 kilogramos de heroína, 60.000 euros en efectivo, 15 teléfonos móviles y cuatro vehículos, entre los que se encuentra el camión tipo tráiler en el que ocultaban la droga.

Aumento de incautaciones

En abril del pasado año, la policía se incautó en Tui (Pontevedra) de 56 kilos de heroína procedente de Holanda y detuvo a 12 presuntos miembros de una organización, dirigida por un gallego, que iban a encargarse de distribuir la droga cuyo destino era España y Portugal.

Fue la mayor aprehensión de este opiáceo en Europa en 2016, apenas tres meses después de haber sido incautados otros 27 kilos también en Galicia, golpes que derivaron en la aprehensión en Cataluña de 46 kilos. Dos operativos que encadenarían otros tantos contra redes de distribución como el llevó a desmantelar en febrero pasado en Vigo un laboratorio con 16 kilos de heroína de elevada pureza y la detención de una red de traficantes gallegos, turcos y albaneses.

El repunte del tráfico de heroína en Galicia arrancó a finales de 2013 cuando la policía interceptó los movimientos de un grupo que abastecía a las redes de vendedores de Galicia, Valladolid y Aragón, con conexiones con el clan gallego de Los Charlines, pionero en la apertura de este mercado en los años setenta. En esta operación se desmanteló en Fuensaldaña (Valladolid) el primer laboratorio descubierto en Europa en el que se transformaba morfina en heroína y en que se incautaron 40 kilos de ambas sustancias y otros 75 de precursores.

Entre los nueve detenidos se encontraba Yolanda Charlín, sobrina del patriarca del clan de Los Charlines, con antecedentes por tráfico de heroína, y que según la policía, ejercía el liderazgo de la red para la distribución del estupefaciente en Galicia. Aunque el consumo de esta droga se encontraba entonces en mínimos históricos, las incautaciones ya se habían incrementado un 50% en solo un año, pasando de 71 kilos en 2012 a 110 en 2013.

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