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El imán de Ripoll trabó amistad en prisión con un terrorista del 11-M

Abdelbaki Es Satty coincidió en su paso por la cárcel con Rachid Aglif, alias El Conejo, condenado a 18 años por los atentados hace 13 años en Madrid

Rachid Aglif (izquierda), Rafá Zouhier y Abdelilah El Fadoual, durante la lectura de la sentencia del juicio por los atentados del 11-M. Ampliar foto
Rachid Aglif (izquierda), Rafá Zouhier y Abdelilah El Fadoual, durante la lectura de la sentencia del juicio por los atentados del 11-M. EFE

Abdelbaki Es Satty, el imán que captó a los jóvenes terroristas autores de los atentados en La Rambla de Barcelona y el paseo marítimo de Cambrils, conoció en prisión a Rachid Aglif, alias El Conejo, uno de los de los miembros de la célula yihadista responsable del 11-M. El predicador estuvo en la cárcel cuatro años por tráfico de drogas. Fue en su estancia en prisión en Castellón cuando entró en contacto con uno de los 18 condenados por los atentados en Madrid de hace 13 años. El imán de Ripoll era el encargado de organizar el rezo de los otros presos musulmanes.

El Tribunal Supremo ratificó la condena a Aglif de 18 años de cárcel de la Audiencia Nacional, aprobada en 2007. Oriundo de Khouribga (Marruecos), nació en 1979. No saldrá de prisión hasta abril de 2022. Aglif recibió la condena más elevada por los atentados del 11-M tras las penas que se impusieron a Jamal Zougam y Otman El Gnaoui -ambas de 42.922 años, aunque solo cumplirán un máximo de 40 desde su entrada en prisión, donde pueden permanecer hasta 2044- y José Emilio Suárez Trashorras (34.715 años).

Aglif fue trasladado a finales de 2016 a la prisión de Albocàsser, en la provincia de Castellón. El Conejo fue condenado por los delitos de colaboración con organización terrorista y tráfico de explosivos. En octubre de 2003 participó en la reunión en Carabanchel en la que la célula terrorista acordó la adquisición de más de 200 kilos de Goma 2-ECO empleados en la minería que les facilitó el asturiano Suárez Trashorras.