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El ISIS mata a 14 personas en los atentados de Barcelona y Cambrils

Las fuerzas de seguridad detienen a cuatro personas por su presunta relación con los ataques

Cambrils / Barcelona

El Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) ha golpeado en la tarde del jueves el corazón de Barcelona y ha intentado horas después cometer otra matanza en Cambrils, donde cuatro terroristas fueron abatidos por los Mossos d’Esquadra. A las 16.50, una furgoneta se lanzó contra los cientos de personas que se hallaban en La Rambla barcelonesa y dejó al menos 13 muertos y 88 heridos en el atentado más grave cometido en España desde el 11-M y el primero yihadista desde entonces. A la una de la madrugada, cinco terroristas trataron de repetir la masacre en la localidad turística tarraconense atropellando con un turismo a varios transeúntes, cinco de los cuales resultaron heridos. Uno ha fallecido. Los Mossos abrieron fuego contra los atacantes, matando a cuatro e hiriendo al restante. El autor material del atropello de La Rambla se dio a la fuga a pie.

Agentes de la policía, durante el despliegue policial en La Rambla, este jueves.

En el curso de toda la operación, la policía catalana ha detenido a cuatro personas, dos de ellos en Ripoll (Girona) y otra en Alcanar (Tarragona), donde una explosión había destruido anteanoche una casa. Los Mossos creen que los yihadistas estaban preparando en ese lugar un artefacto explosivo con bombonas de gas.

El ISIS asumió a última hora de la tarde la autoría del atentado de La Rambla a través de una de sus agencias informativas.

Diez minutos antes de las cinco de la tarde, una furgoneta Fiat de color blanco irrumpió en el carril central de la turística Rambla de Barcelona, cerrado al tráfico. A esa hora, el paseo estaba abarrotado de peatones, muchos de ellos turistas. El vehículo arrolló a más de un centenar de ciudadanos "a una velocidad importante", según explicó pasadas las once de la noche el jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero. La furgoneta recorrió un tramo de unos 500 metros de forma zigzagueante para provocar el mayor daño posible, una forma de operar similar a los atentados yihadistas registrados en Berlín, Niza y Estocolmo. La ausencia de bolardos en el paso de peatones facilitó que el vehículo pudiera subir a la calzada central.

La furgoneta se detuvo finalmente a la altura del Teatro del Liceu. El conductor se dio a la fuga a pie. Los Mossos le buscan desde ese momento. "No tenemos evidencias de que esa persona fuera armada por lo que nos dicen los testigos", aclaró Trapero ante la avalancha de informaciones contradictorias que circularon toda la tarde.

El ataque dejó decenas de cuerpos inertes en La Rambla y despertó el pánico y el caos en toda la ciudad. "Caminábamos hacia allí cuando hemos visto cómo una furgoneta blanca empezaba a atropellar a gente. Hemos visto ciclistas saltando por los aires, gente saltando por los aires... Ha sido horrible", explicaba Ellen Vercamm, una turista belga.

La Generalitat cifró anoche los muertos en este ataque 13 y 88 heridos, de ellos 38 de gravedad. En total, hubo afectados de más de una veintena de nacionalidades. Autoridades belgas y de Costa Rica confirmaron que uno de sus nacionales en el primer caso y dos en el segundo figuran entre los fallecidos mientras que medios alemanes apuntaron que otros tres muertos eran turistas de ese país.

Los heridos fueron repartidos por hospitales de toda la ciudad. Las autoridades pidieron a la ciudadanía que se quedara en sus casas, pero muchos decidieron salir para intentar ayudar a los afectados o donar sangre. El consejero de Interior, Joaquim Forn, no descartó que la cifra de muertos pueda aumentar, dado el estado en que se encuentran algunos de los heridos.

Dos arrestados

Cientos de personas quedaron confinadas, hasta bien entrada la noche, en establecimientos de La Rambla. El cordón de seguridad para facilitar la atención a las víctimas y el rastreo de los autores, fue ampliándose.

Dos horas después del atropello, los Mossos confirmaron que se trataba de un atentado y activaron la operación antiterrorista. La policía activó dos dispositivos especiales —Gàbia, o sea Jaula, y Cronos— para localizar al autor del atentado.

La policía detuvo, primero, a dos personas "directamente implicadas” en el ataque, según señaló Trapero a los medios informativos. La primera de ellas fue arrestada en Ripoll (Girona). Una patrulla de seguridad ciudadana identificó y detuvo allí al marroquí Driss Oukabir, según explicó el jefe de los Mossos. Oukabir llegó a Barcelona de Marruecos el pasado domingo, según fuentes policiales. Fue quien alquiló en Santa Perpètua de Mogoda, un municipio próximo a Barcelona, la furgoneta usada para el crimen. Las mismas fuentes agregan que en el interior de este coche, de marca Fiat, fue encontrado un pasaporte español.

El segundo individuo fue detenido en Alcanar (Tarragona) a las nueve de la noche. Se trata de un hombre nacido en Melilla cuya identidad no fue confirmada ayer. Está vinculado, presuntamente, con una explosión ocurrida la noche del miércoles en un edificio de esa localidad en la que una persona murió y otra resultó allí herida por una acumulación de gas. El edificio acabó derribado por completo. Trapero reveló ayer que los Mossos "conectan de manera clara" el ataque de Barcelona con esta explosión. La policía catalana, de hecho, trabaja con la hipótesis de que los terroristas podrían estar preparando allí un artefacto explosivo con varias bombonas de gas, por lo que el atentado de Barcelona podría haber sido aún mayor en caso de que hubieran podido fabricar ese aparato.

En principio, los Mossos no hallaron ningún vínculo del suceso de Alcanar con el terrorismo y pensaron que los ocupantes de la vivienda habían montado un laboratorio de drogas. Sin embargo, a lo largo del día los agentes se dieron cuenta de que se estaban manejando una veintena bombonas de butano y propano y la investigación ligó este suceso al ataque. Este viernes, las fuerzas de seguridad han detenido a otras dos personas.

Cuatro yihadistas muertos

Los Mossos desvincularon el atentado de otro extraño incidente ocurrido el jueves en Barcelona. Un hombre que circulaba por la avenida Diagonal en dirección hacia la salida de Barcelona observó uno de los controles de seguridad fijados por los Mossos. En lugar de detenerse, siguió circulando con su Ford Focus y acabó arrollando a dos agentes. Una sargento sufrió rotura de fémur. Su compañero disparó de inmediato sobre el vehículo. Malherido, el hombre siguió circulando hasta la vecina Sant Just Desvern, donde fue hallado muerto. El fallecido resultó ser un español que nada tiene que ver, según la policía, con el ataque de la tarde.

Algunos establecimientos en la Rambla y en sus proximidades bajaron sus persianas con gente en su interior, donde permanecieron horas.

La vigilancia de los Mossos se intensificó en todas las vías. La policía catalana realizó en especial controles en los peajes de la AP-7 en dirección a Girona de todos y cada uno de los coches que pasaban por allí, lo cual acabó generando colas kilométricas durante horas.

Por la madrugada, los terroristas trataron de volver a sembrar el terror, esta vez en la localidad de Cambrils. Pasada la 1.30, la policía catalana confirmó que acababa de realizar un operativo en esa ciudad turística por “un posible atentado terrorista” y recomendó a las personas que permanecieran en sus casas.

Según fuentes de la investigación, varios terroristas iban a bordo de un vehículo y arrollaron a diversas personas. Cinco resultaron heridas, dos de ellas de gravedad. Uno de los heridos puede ser un policía. Una mujer ha fallecido por este ataque.

Los Mossos abrieron o fuego contra los terroristas. Cuatro terroristas fallecieron y otro resultó herido. "Trabajamos con la hipótesis de que los hechos de Cambrils responden a un ataque terrorista. Hemos abatido a los presuntos autores", confirmó la policía catalana.

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