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El Ayuntamiento de Sada exige a la Xunta que aparte a los Franco de la gestión del pazo de Meirás

El pleno, con la abstención del PP, reclama que sea el Ayuntamiento y no la fundación que loa al dictador la que gestione las visitas

Pazo de Meirás, en el ayuntamiento coruñés de Sada.

La decisión de la familia de Francisco Franco de ceder a la fundación que lleva el nombre del dictador la gestión de las visitas al pazo de Meirás le ha dado alas al movimiento político y ciudadano que desde hace muchos años reclama la devolución de esta propiedad a manos públicas. El pleno de la corporación de Sada, el municipio coruñés donde está ubicada la residencia de verano de Franco, ha aprobado este sábado con la abstención del PP una propuesta de la alcaldía en la que se reclama a la Xunta que aparte de esta labor a la entidad que defiende el régimen fascista y traspase esa función al Ayuntamiento.

El objetivo es evitar que la Fundación Franco cumpla su promesa de utilizar las visitas para mostrar la "grandeza" de la dictadura, tal y como anunció el presidente de la entidad, Jaime Alonso. El gobierno local de Sada considera estos propósitos una "provocación" a los vecinos, "dados los antecedentes y circunstancias de extorsión" que utilizó el dictador para engordar su patrimonio con las propiedades de los habitantes de este municipio.

El alcalde de Sada, Benito Portela, del partido Sadamaioría, sostiene que la Xunta que preside el popular Alberto Núñez Feijóo "debe vigilar desde ahora" la actuación de la fundación y aplicar la Ley de Memoria Histórica, lo que le permitiría apartarla de estas funciones en cuanto, como ha anunciado, haga apología del fascismo. Las próximas visitas serán el 30 y 31 de agosto, aunque es imposible reservar cita porque el teléfono habilitado por los Franco para tal fin está siempre apagado.

"La Xunta no puede tolerar pasivamente la detentación por la fundación de la gestión del régimen de visitas a un Bien de Interés Cultural (BIC), dado que ese régimen de visitas, su control y tutela, es competencia suya", señala la propuesta aprobada por el pleno de Sada con los votos de Sadamaioría, PSdeG-PSOE y BNG. Para estos partidos es un "anacronismo histórico" y una "violación de los objetivos y el espíritu" de la Ley de Memoria Histórica que una "fundación propagadora del régimen de terror franquista" muestre al público la que fue residencia de verano de Franco.

Las denuncias del Ayuntamiento de Sada por las dificultades impuestas por los Franco para que el público entre en el pazo de Meiras, una obligación dictada por su condición de Bien de Interés Cultural (BIC), han provocado la apertura de dos expedientes sancionadores a la familia por parte de la Xunta. El primer se resolvió sin multa pero para el segundo existe ya una propuesta de resolución que impone una sanción de 6.000 euros a los Franco, explica el alcalde de Sada. En el pleno de este sábado se ha aprobado también declarar "non grata" a la familia Franco de forma "simbólica".

Indignadas por el anuncio de la Fundación Franco de que utilizará Meirás para loar la figura del dictador, varias instituciones y colectivos de Galicia han constituido esta semana la Junta pro Devolución del Pazo de Meirás, una entidad con la que pretenden impulsar la vieja demanda de que la finca que los Franco se quedaron tras el fin de la dictadura sea declarada pública. En la iniciativa participa la Diputación de A Coruña, varios ayuntamientos -entre ellos el de A Coruña y el de Sada- y grupos de memoria histórica como Iniciativa Galega da Memoria y la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica de A Coruña.

La Junta pro Devolución del Pazo de Meirás apoya que sea el Ayuntamiento de Sada el que gestione las visitas y reclama que se modifique la Ley de Fundaciones "para impedir la legalidad de fundaciones que hacen apología del franquismo". Sus impulsores pretenden poner en marcha un estudio que investigue "el expolio y la apropiación" que los Franco hicieron en la finca de la que siguen disfrutando cada verano.