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Inquietud en el Reino Unido ante los brotes de turismofobia en España

Las agencias de viajes europeas creen marginal la turismofobia en España y de momento no han notado impacto alguno

Londres / Berlín / Bruselas / París

Los grandes tour operadores y agencias europeas no creen que la imagen del turismo en España esté resultando dañada y, de momento, tampoco la demanda, pese a los episodios de turismofobia que se han producido en Barcelona, Palma de Mallorca, Canarias, y en menor escala en el País Vasco. Pero en el Reino Unido, el principal mercado español, la prensa popular los está considerando casi una cuestión de Estado. El pasado año llegaron 17,6 millones de británicos, el 23% del total. El Foreign Office que asesora a los viajeros británicos no ha modificado sus recomendaciones sobre España como destino seguro. "No hemos notado ningún impacto", explican desde Berlín TUI y Thomas Cook, dos de los grandes tour operadores. "No da una buena imagen, pero es marginal" coinciden en la belga BT Tours.

Inquietud en el Reino Unido ante los brotes de turismofobia en España
GETTY IMAGES

“¿Es seguro viajar a España?”, planteaba esta semana el tabloide Daily Express como resumen de la inquietud reflejada en el grueso de la prensa del Reino Unido sobre los crecientes ataques contra el turismo en la península y sus islas. Las acciones de Arran en Barcelona y el puerto de Palma de Mallorca, las pintadas hostiles a las visitas foráneas en San Sebastián y Bilbao o el primer caso de turismofobia recién registrado en las Canarias vienen mereciendo amplia y puntual cobertura en un país cuyos medios no suelen dedicar espacios destacados a los asuntos españoles.

Pero el turismo británico privilegia a España como su destino favorito, y cualquier incidencia que pueda perturbar sus vacaciones es tratada casi como un asunto nacional por la prensa popular. Medios más rigurosos como The Guardian o The Independent han optado por enfocar la cuestión desde el análisis de los efectos perniciosos del turismo masivo y la necesidad de replantear el modelo en enclaves tan ansiados como Venecia o la misma capital catalana.

La asociación de touroperadores británicos (ABTA, en sus siglas inglesas) tiene encendidas todas las alarmas ante las noticias procedentes de España -a pesar de que por el momento no han incidido en la alta demanda-, y recomiendan a sus clientes que recurran “al sentido común, permanezcan vigilantes y eludan visitar aquellos lugares que puedan comportar un riesgo”. El presidente de la ABTA, Noel Josephides, ha criticado públicamente la incapacidad de las administraciones locales para capear con las aglomeraciones turísticas. La oficina del Foreign Office que asesora a los viajeros británicos no ha modificado sus recomendaciones sobre España como destino seguro desde el inicio de los ataques de turismofobia, aunque sus responsables han confirmado que permanecen vigilantes.

Cepyme y los hoteleros, contra los ataques

La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) ha rechazado los últimos episodios de 'turismofobia' ocurridos en España, así como las huelgas de celo "basadas en demandas inasumibles" y asegura que todo ello pone en peligro la evolución de un sector como el turismo, clave de la economía española. En un comunicado defiende la importancia económica y social del turismo frente a los ataques que desde distintos ámbitos sociales y políticos está recibiendo en las últimas semanas.

"Las amenazas y el matonismo presentes y los que se han anunciado, que se están extendiendo indiscriminadamente en muchos lugares contra la actividad turística, y las huelgas de celo basadas en demandas inasumibles y diseñadas para crear los mayores problemas a los usuarios, están poniendo en peligro la evolución de un sector clave de nuestra economía y, con ello, obstaculizando el proceso de recuperación económica y la creación de empleo", critica la organización en un comunicado.

La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) se ha sumado a las críticas contra los sabotajes y ha atribuido a la "falta de regulación" en Madrid de las viviendas de uso turístico, como una de las causas de la turismofobia, debido al "crecimiento descontrolado".

Su presidente, Gabriel García Alonso, cree que este aumento de las actividades en el sector de los alquileres ha sido "el principal responsable" del rechazo de los vecinos hacia los turistas, una situación al que el nuevo decreto del Gobierno regional "no da respuesta". "Si ahora mismo no tenemos claro cuántas viviendas de Airbnb hay en Madrid, que algunos dicen que 13.000, otros que 15.000, que si 20.000... permitir el alquiler por habitaciones hace imposible controlarlos", ha manifestado.

Sin impacto en Alemania

En la oficina de información española de Turismo en Alemania explican que no han recibido llamadas ni han detectado de momento una preocupación especial en relación con las protestas. Lo mismo asegura una portavoz del operador Thomas Cook, para el que España es el destino preferido de sus clientes. “No hemos notado ningún impacto”, asegura la portavoz. El pasado año viajaron a España once millones de turistas alemanes, atraídos por el sol y la cultura, pero también en busca de una seguridad que aseguran que ya no encuentran ni en Turquía ni en el Magreb. TIU, el gran operador que traslada a 6,5 millones de europeos a España cada año, no ha registrado cancelaciones.

Baleares, uno de los principales focos de las protestas, es el destino preferido de los alemanes, a donde viajaron el año pasado cuatro millones y medio de esos once. Es además el destino predilecto del turismo de borrachera alemán en lugares como la playa del Arenal en Mallorca.

Ciro Krauthausen, director del periódico alemán con sede en baleares Mallorca Zeitung asegura que no han detectado quejas en la isla entre los turistas. “No hemos escuchado que se les agreda ni se les trate mal por ser turistas. Los alemanes diferencian muy bien las acciones de unos pocos radicales del resto de los mallorquines”, indica.

Una reciente encuesta de YouGov Omnibus puso de relieve que el 81% de los encuestados en Alemania aseguró avergonzarse del comportamiento inadecuado de sus compatriotas en vacaciones y la mayoría mostró comprensión con las protestas. Las imágenes de alemanes borrachos y hasta de neonazis irrumpiendo en bares mallorquines son bien conocidas y encuentran un amplio rechazo en este país. “Mallorca no quiere más cerdos de dos patas, titulaba la edición digital del Frankfurter Allgemeine Zeitung.


España no pierde fuelle en Bélgica

Business as usual, dice Jean-Luc Hans, el director de la touroperadora belga BT Tours, para dejar claro que España no ha perdido fuelle entre sus principales destinos. La demanda de circuitos turísticos se mantiene al alza y ve España como "un destino estable y seguro que está aprovechando los problemas en Oriente Medio". La compañía ofrece sobre todo estancias en Andalucía y Cataluña. Hans está al corriente de los actos vandálicos contra el turismo y tiene su opinión al respecto. "No da una buena imagen, pero es marginal, es una pequeña parte de la población. Hay que evitar que se convierta en algo habitual". 

La principal televisión pública francófona, RTBF, dedicó el pasado 4 de agosto dos minutos de su noticiario a los actos de turismofobia impulsados por Arran, y un artículo en el principal diario belga, Le Soir titulado ¿Dónde ir de vacaciones? se refería en estos términos a España: "Los touroperadores trabajan duro para evitar España y Grecia, y el caos que incluso ha llevado a algunas ciudades españolas a poner en marcha una campaña anti-turistas". El artículo lamenta el efecto de los atentados en Túnez, Turquía o Egipto, y advierte de que como consecuencia, "destinos como Córcega, España y Grecia están siendo asediados, un flujo de turistas que incluso sus habitantes rechazan. Pero entonces ¿dónde ir?", se pregunta, para a continuación proponer una lista de destinos alternativos.

París no se contagia de la turismofobia

Francia todavía no parece haber caído en ese fenómeno pese a que París es una de las ciudades más visitadas del mundo. La prensa francesa se ha hecho eco en las últimas semanas del “ras-le-bol” o hartazgo de ciudades como Barcelona o Venecia con la plaga turística. Y, aunque todavía no se han vivido situaciones similares en territorio francés, es algo que, según Le Nouvel Observateur, podría llegar a verse también en algún momento en zonas especialmente turísticas del país como Córcega o, incluso, París. “En Córcega nos hemos librado por el momento porque la temporada es muy corta y no hay flujos continuos de turistas como en Barcelona o Venecia”, explicaba a la publicación Antoine Albertini, redactor jefe adjunto del diario local Corse-Matin. “Lo que nos protege de un movimiento que podría amplificarse es eso”, señaló. 

París por el contrario es, al igual que Barcelona, Venecia o Roma, un destino turístico durante todo el año. ¿Habrá una explosión de turismofobia? Algunos parisinos se quejan constantemente de lo llena que está siempre la ciudad y del impacto en un mercado inmobiliario ya de por sí por las nubes del efecto Airbnb, que según el ayuntamiento ha supuesto la pérdida de 20.000 viviendas para residentes en el centro de la capital. Algo que además, con la perspectiva de organizar, casi con toda seguridad, los Juegos Olímpicos en 2024, no parece que tenga visos de mejorar. Quizás la turismofobia sí esté a la vuelta de la torre Eiffel.

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