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Un empresario amigo de Ignacio González facturó 139 millones al Canal

La Guardia Civil rastrea en el extranjero al ex presidente y a su tesfaferro en busca de los 19 millones en comisiones de la venta de Emissao

Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid.
Ignacio González, expresidente de la Comunidad de Madrid.

Los agentes de la UCO de la Guardia Civil investigan si hubo delitos en la relación entre el ex presidente de Madrid Ignacio González y el empresario Joaquín Molpeceres. Hay grabaciones en las que Ignacio González se ofrece al empresario como conseguidor de contratas y favores ante la Comunidad de Madrid. Y denotan una estrecha amistad entre ambos. Los agentes de la UCO investigan si tal relación unió a ambos accionariamente en algún momento y en alguna sociedad. Y si Molpeceres le pagó comisiones por contratas públicas cuando era presidente de la Comunidad de Madrid, ante "las evidencias" de que existió un trato beneficioso y reiterado del expresidente al empresario, que figura imputado en el caso Lezo.

La UCO, con información de Hacienda, ha descubierto que entre 2006 y 2016, Licuas, la empresa que preside Molpeceres, recibió en contratas, sólo del Canal, y por orden de la Comunidad, casi 139 millones de euros, según un informe al que ha tenido acceso EL PAÍS. En 2014, por ejemplo, un 50% de la facturación de Licuas procedía de un organismo público, el Canal de Isabel II, controlado por Ignacio González. La facturación se incrementó todavía más cuando González asumió en 2012 la máxima jefatura del Canal, siendo además vicepresidente del Gobierno de Esperanza Aguirre. Las conversaciones entre ambos muestran que González intercedió ante cargos públicos de la Comunidad, sobre los que antes él había mandado, para que desbloquearan asuntos del empresario.

En 2014,  un 50% de la facturación de Licuas, la empresa de Molpeceres, procedió del Canal de Isabel II

Las pesquisas se están centrando en los contratos que tuvo la filial colombiana de Licuas del entramado de firmas filiales del Canal en América. Molpeceres tiene cuentas en Suiza, en el Credit Suisses AG, según la investigación. En 2016, ambos viajaron juntos a los festejos de San Sebastián. Y hay una grabación en la que hablan de “temas societarios y financieros en los que ambos parecen compartir intereses”, destaca la UCO. “El gran volumen de facturación entre Licuas y el Canal, el interés de los hermanos González en participar en una operación de compra de la firma Urbaser a través de Molpeceres y las influencias que utiliza Ignacio González en favor del empresario" llevan a la UCO a pensar que ambos han compartido intereses económicos.

La Audiencia Nacional ha desestimado por tres veces las peticiones de libertad provisional de Ignacio González, que ha alegado problemas de salud y que no piensa huir ni destruir pruebas, porque tiene la convicción de que el ex presidente de Madrid oculta aún muchos millones de los saqueados a las arcas públicas madrileñas. También sigue preso su principal testaferro, Edmundo Rodríguez Sobrino. Ambos esconden al menos 19 millones en el extranjero, según se desprende de las pesquisas de la UCO de la Guardia Civil. Y otros tres ”en dinerillo B” que la Guardia Civil calcula oculta el ex presidente en España. Los investigadores tiene fijada especialmente su lupa en Hong Kong, Brasil, Colombia, isla de Jersey, Luxemburgo y Estados Unidos. El “dinerillo B” de González procede supuestamente de comisiones derivadas, entre otros turbios negocios, de la construcción y explotación del Campo de Golf que levantó por 40 millones de euros el Canal de Isabel II en unos costosos terrenos de su propiedad sitos en el madrileño barrio de Chamberí.

Campo de golf

La explotación del Campo de Golf, que años después el Tribunal Supremo ordenó derribar por ser contraria la instalación al ordenamiento urbanístico de Madrid, acabó en manos de su cuñado y de su hermano Pablo González, merced a la mediación en la sombra del ex presidente. Los 19 millones en comisiones que busca la UCO procederían del pelotazo por la compra de la firma brasileña Emissao, por la que el Canal pagó casi cinco veces más (unos 25 millones de euros) de lo que realmente valía, apenas 5,5 millones. Casi 16 millones salieron de Brasil con destino a Suiza. Operación de la que Ignacio González estaba “absolutamente informado”, según detalla en las grabaciones Edmundo Rodríguez Sobrino, el urdidor de la compra de Emissao en nombre del Canal. Era su jefe en América, y está considerado el principal testaferro del ex presidente.

Los papeles de Panamá revelaron que Edmundo Rodríguez Sobrino tiene tres cuentas en Hong Kong, dos ellas compartidas con otro interviniente en la compra de Emissao, Ignasi Maestre. Edmundo Rodríguez ha manifestado que tales cuentas son en realidad del dueño del 23% de las acciones del periódico La Razón, a quien dice representar en España. La hija de Edmundo Rodríguez tiene cuentas en Jersey y un amplio capital inmobiliario en varios países, según la investigación. En las grabaciones, Edmundo Rodríguez reconoce ser acreedor de delitos fiscales, pero rechaza que se le puedan atribuir los otros siete que le imputa el juez. Los agentes tienen fotografiados al menos cinco encuentros secretos entre Edmundo Rodríguez e Ignacio González, que se sabían vigilados.

Edmundo Rodríguez Sobrino tiene tres cuentas en Hong Kong, dos ellas compartidas con otro interviniente en la fraudulenta compra de Emissao, Ignasi Maestre

En busca del dinero que oculta en el extranjero, la UCO indaga las relaciones del ex presidente madrileño y del ex ministro Eduardo Zaplana con el abogado uruguayo Fernando Belhot, especialista en montar estructuras financieras en paraísos fiscales. “Lo que también estuve hablando”, cuenta en una grabación González a Zaplana, en alusión a Belhot, “…porque él me dice que está especializado en los temas de montar estructuras financiera (…) es una estructura fundamentalmente financiera, eh, para ofertar, pues, los sitios donde fiscalmente es mejor para las empresas, en Uruguay, en Holanda y en Estados Unidos, o sea, que yo creo que tiene ahí toda una estructura para poder ir… mm, dar cobertura en todos estos sitios a los clientes”. Y añade: “Yo le he dicho, oye tú, que montas estructuras financieras, que tienes gente y tal, oye no podemos montarnos alguna historia para canalizar algún tipo de inversión a medio, largo plazo… o invirtiendo capital”.  Zaplana ha asegurado a este periódico que nunca ha tenido ningún negocio con González ni participado en sociedad alguna con él.

Cuando registraron su despacho en la calle de Alcalá y sus viviendas, los agentes buscaban con afán el “dinerillo B” de Ignacio González. Pero no hallaron nada, pese a las evidencias de que utilizaba a su padre, Pablo González Liberal, y a su hermano Pablo, para aflorar dinero con el que ir pagando los gastos del despacho jurídico, apenas tenía clientes, y de sus casas. Ignacio González lleva casi cuatro meses en prisión.