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Podemos presiona al PSOE para desbancar “lo antes posible” al PP

El partido de Iglesias cree que el gobierno conjunto de Castilla-La Mancha "marca el rumbo"

El estreno del primer Gobierno conjunto del PSOE y de Podemos sirvió ayer como argumento para que la dirección de Pablo Iglesias presionara a Pedro Sánchez y le emplazara a impulsar “lo antes posible” una moción de censura contra Mariano Rajoy. “Espero que el pacto de Castilla-La Mancha marque el rumbo. La única manera de echar al PP antes de 2020 es una moción de censura y un Gobierno conjunto”, dijo Pablo Echenique, secretario de Organización de Iglesias. El PSOE opina que no es el momento porque los dos partidos necesitarían a los independentistas para imponerse a la suma de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria.

Emiliano García Page con Jose García Molina e Inmaculada Herranz. En vídeo, declaraciones de Pablo Echenique, secretario de organización de Podemos.

Sánchez fue reelegido como secretario general del PSOE en mayo. Inmediatamente, abogó porque la oposición coordinara su acción parlamentaria contra el PP. Al tiempo, especificó que no renunciaba a abanderar una moción de censura. Y enseguida vio cómo Iglesias le presionaba para acelerar sus planes. Sánchez no llevaba ni 24 horas en el puesto cuando Podemos le ofreció retirar la moción que había registrado —y que luego perdió— a cambio de que el PSOE impulsara una propia. Ayer, Echenique perseveró en esa táctica.

“El presidente [Emiliano] García-Page ha dicho en su discurso que no hay que extrapolar lo que ocurre aquí a otros ámbitos”, dijo el secretario de Organización de Podemos sobre el Gobierno conjunto que ayer estrenaron su partido y el PSOE en Castilla-La Mancha. “Yo estoy parcialmente de acuerdo”, advirtió el número tres de Iglesias, que pidió a Sánchez que diera “un paso adelante”. “Sí que espero que algo de lo que ha ocurrido aquí hoy [por ayer] pueda ser extrapolable al conjunto del Estado en un futuro próximo”, añadió. Y especificó con contundencia: “Hay que echar al Gobierno del PP lo antes posible y la única manera de echarles antes del año 2020 [fecha de las próximas elecciones generales] es una moción de censura, un Gobierno conjunto entre PSOE, Unidos Podemos y la fuerzas que nos quieran apoyar en el Parlamento”.

No obstante, la dirección del PSOE considera que no es el momento de plantear una moción de censura.

Punto de inflexión

Los socialistas argumentaron ayer que el fracaso de la propuesta por Iglesias en junio —derrotada al registrar 82 apoyos, 97 abstenciones y 170 votos en contra— demuestra que en estos momentos “los números no dan” para tumbar al Gobierno del PP. En consecuencia, subrayaron el alcance autonómico del acuerdo de Castilla-La Mancha, insistiendo en que no era extrapolable al resto de España. Y pusieron como ejemplo la distinta actitud de Podemos frente al PSOE en 2015 y en 2016: primero el partido de Iglesias apoyó la formación de cuatro gobiernos autonómicos socialistas —Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha e Islas Baleares— y luego impidió que Sánchez alcanzara La Moncloa cuando presentó su candidatura a ser investido como presidente del Gobierno.

Muchas cosas han cambiado desde entonces entre las dos formaciones. Que Sánchez e Iglesias salieran reforzados de las elecciones internas que han celebrado sus partidos en 2017 ha supuesto un antes y un después en una relación marcada por su pulso por la hegemonía de la izquierda. Los representantes del PSOE y de Podemos han mantenido numerosas reuniones en los últimos dos meses. De hecho, las dos direcciones dan por inaugurada una nueva etapa de colaboración en la que coincidirán en el Parlamento con iniciativas conjuntas basadas en una agenda social común. Eso abre la puerta a acuerdos políticos de mayor calado, como refleja el de Castilla-La Mancha, donde el PSOE cuenta con 15 diputados y Podemos con dos.

Unidos por pactos de investidura en cuatro comunidades —Baleares, Aragón, Comunidad Valenciana y la propia Castilla-La Mancha— los dos partidos no habían dado el paso de formar Gobiernos conjuntos hasta ayer. En consecuencia, la integración en el Gobierno manchego de José García Molina —secretario general de Podemos en la Comunidad y nuevo vicepresidente— y de Inmaculada Herranz —consejera encargada de la aplicación de las medidas clave del pacto de investidura— marca un punto de inflexión a nivel nacional.

¿Es suficiente un hipotético acuerdo entre el PSOE y Unidos Podemos para tumbar el Gobierno de Mariano Rajoy? No. Si uno de los dos partidos apostara por registrar una moción de censura con vistas a un gobierno conjunto, necesitaría mayoría absoluta para ganar esa votación (176 votos) y desbancar al PP del Gobierno. Entre las formaciones de Sánchez e Iglesias suman 156 apoyos, frente a los 170 que en principio tiene asegurados Rajoy gracias al apoyo del PP, de Ciudadanos y de Coalición Canaria.

Eso obligaría a los impulsores de la moción a entrar en un terreno especialmente espinoso para los socialistas: negociar con los partidos independentistas justo en pleno auge del reto secesionista. Un paso que la dirección del PSOE dice no estar dispuesta a dar.