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Segunda dimisión de un diputado del PSOE tras la victoria de Sánchez

Trevín, que apoyó a Susana Díaz en las primarias, abandona su escaño

Antonio Trevín ha anunciado este martes que deja su escaño en el Congreso por sus discrepancias con la estrategia de Pedro Sánchez, elegido como secretario general de los socialistas en las primarias que celebró el PSOE en mayo. El ya exdiputado, de 61 años, apoyó la candidatura de Susana Díaz a dirigir el partido y se une así a Eduardo Madina, que renunció a finales de julio. “La causa es política”, le ha explicado a EL PAÍS Trevín, que defiende “unir fuerzas” con el PP en asuntos de Estado como el reto independentista.

El diputado socialista Antonio Trevín, en una imagen de archivo. Vídeo: ATLAS

Las bajas de Trevín y Madina reflejan la división del grupo parlamentario socialista —distintos diputados andaluces han coincidido en calificarlas de “importantes” por su condición de “referentes”— y resumen las dificultades que tendrá la nueva dirección para superar las tensiones creadas por la decisión de abstenerse en la investidura de Rajoy y por el proceso electoral interno que coronó a Sánchez.

“La nueva dirección del PSOE ha modificado la estrategia parlamentaria”, ha argumentado Trevín en conversación con este diario. “Reconozco toda la legitimidad que tiene, así que lo más honesto es dimitir”, ha añadido, poniendo un ejemplo de sus discrepancias con el nuevo secretario general. “Hay momentos en política de confrontación de ideas y de proyectos, pero también tiene que haber momentos para la conciliación, en los que tienes que unir fuerzas incluso con partidos con los que tienes ideológicamente muchos antagonismos, como es el caso de la situación territorial que se vive, que es un asunto de Estado”, ha explicado. “El PSOE tiene la ‘e’ de España en sus siglas y en ese aspecto puede tener confundido a su electorado”, ha rematado sobre la defensa que hace Sánchez de la plurinacionalidad del país.

La victoria de Sánchez en las primarias tuvo consecuencias inmediatas para Trevín. Perdió la portavocía de la comisión de Interior. Debió ceder su sitio en el hemiciclo, donde quedó desplazado a una de las últimas filas de la bancada socialista, allí donde se sientan los políticos con menos peso de cada formación. Y se le recordó un episodio que ha acabado marcando su salida: su enfrentamiento público con Margarita Robles, la nueva portavoz parlamentaria del partido, a cuenta de la posición del PSOE en una votación en la comisión de interior.

Antes, Trevín se distinguió como uno de los puntales de la gestora que dirigió el PSOE en el periodo que transcurrió entre la dimisión de Sánchez como secretario general (octubre de 2016) y su reelección para el cargo (mayo de 2017). Con Javier Fernández, presidente de Asturias, al frente del organismo, los también asturianos Trevín y Vicente Álvarez Areces ganaron peso en el Congreso y en el Senado, respectivamente. De hecho, defendió públicamente la abstención de los diputados del PSOE que propició la formación del Gobierno de Mariano Rajoy. Era necesario "subordinar la ética de los principios a la ética de la responsabilidad", según argumentó en un artículo publicado en el diario La Nueva España.

Cerrada esa etapa con el triunfo de Sánchez, el también exdelegado del Gobierno en Asturias inicia ahora una nueva: deja el Congreso, a donde llegó en diciembre de 2011. Natalia González, que debería sustituirle en la Cámara Baja, medita si da el paso. Si no lo hiciera, el escaño sería para Adrián Barbón, número cuatro de la lista del PSOE por Asturias, y candidato de la dirección de Sánchez a la secretaría general de los socialistas asturianos.

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