Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco años pasando frío en Marte

El estudio del tiempo en el planeta rojo es liderado por científicos españoles

El ojo que estudia Marte
El ojo que estudia Marte

Esta semana hemos superado los anteriores récords de temperatura mínima en varios lugares de España. Las temperaturas mínimas se alcanzan durante las noches, y si no bajan lo suficiente, aparecen los problemas para conciliar el sueño típicos del estío. El día 2 de agosto se registraron valores nocturnos de 28,9 grados en el puerto de Palma y 27,9 en el aeropuerto de Ibiza. En el área mediterránea peninsular la “noche toledana” la tuvieron en Alicante, con 27,2 grados, y en Murcia, con 26,5 grados.

Curiosity cumple cinco años
Curiosity cumple cinco años

Como contrapartida en el cráter Gale, en Marte, la temperatura mínima habrá rondado los 80 grados bajo cero. Esta y otra mucha más información meteorológica del planeta rojo la conocemos gracias al trabajo de un equipo de investigadores españoles.

Este sábado se cumplen cinco años del aterrizaje del rover Curiosity de la misión Mars Science Laboratory (MSL) de la NASA en el cráter Gale, situado cerca del ecuador marciano. A bordo de Curiosity, existe una estación meteorológica llamada REMS (Rover Environmental Meteorological Station), que ha sido diseñada con la coordinación del Centro de Astrobiología del CSIC-INTA. REMS se compone de seis sensores: dirección y velocidad del viento, presión, humedad relativa, temperatura del suelo, temperatura del aire y radiación ultravioleta. Además de la participación española en el diseño de la instrumentación, un equipo de científicos españoles está estudiando los datos que se reciben cada hora y realizando simulaciones por ordenador del comportamiento de la atmosfera marciana en el cráter Gale.

Sesores meteorologicos en Curiosity
Sesores meteorologicos en Curiosity

El interés por Marte y sus condiciones ambientales radica en su similitud con la Tierra. Marte rota entorno a sí mismo cada 24 horas y 39 minutos. Es decir, su día, conocido como “sol”, dura un poco más que el nuestro, mientras que un año marciano se prolonga durante 668,59 soles (dos años terrestres). Desde el punto de vista del clima, estos cambios en los tiempos de rotación hacen que la longitud de las estaciones sea aproximadamente el doble que la terrestre, a lo que hay que añadir que la distancia de Marte al Sol es 1,52 veces más lejana que la Tierra. Esto condiciona la energía para calentar el planeta, ya que solo es un 43% de la que recibimos aquí.

Detalle de los sensores de viento y temperatura de Curiosity
Detalle de los sensores de viento y temperatura de Curiosity

La atmosfera marciana está compuesta casi en su totalidad de CO2, y es unas cien veces más liviana que la nuestra. Esta tenue atmosfera junto con la ausencia de océanos y la baja inercia termica del suelo marciano producen una gran amplitud térmica diaria. Es decir, la variación de la temperatura en un mismo punto puede rondar los 60 grados para un mismo sol.

La temperatura media del aire en Marte cerca de la superficie es alrededor de 55 grados bajo cero. La temperatura del aire más alta registrada en Marte fue de 3,15 grados, medida precisamente en el cráter Gale por el instrumento REMS. Las mínimas absolutas se alcanzan en los polos y rondan los 100 bajo cero, aunque están limitadas por la temperatura de condensación del CO2, que es de 123,15 grados bajo cero. Todos los estudios y datos disponibles parecen indicar que registrar temperaturas del aire en Marte positivas es algo excepcional.

El rover Curiosity estaba diseñado para una misión de dos años. Tal vez por aquello del que el frío conserva, ha alcanzado los cinco y continúa descubriéndonos los secretos del planeta rojo.

Agradecimientos: Gracias por abrirme los ojos a otras atmósferas y compartir tanta "curiosidad" a Jorge Pla-García del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA)

Síguenos en Twitter y en Flipboard