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Lujo, restaurantes y museos para los visitantes asiáticos

Los chinos son el grupo que más crece en la capital, con un aumento del 46% en 2016 respecto al año anterior

Un grupo de turistas orientales en el museo del Prado.
Un grupo de turistas orientales en el museo del Prado.

El objetivo de la Comunidad de Madrid es captar un turismo rentable y de calidad, según reconoce el Gobierno regional. Para ello apuesta por los visitantes asiáticos, que crecen y gastan más que otros. Aunque los estadounidenses son los que más visitan la Comunidad (592.077 en 2016), chinos y japoneses son los dos colectivos de turistas que más crecen en la región: 212.934 visitantes de China, un 46% más en 2016 con respecto al año anterior, y 118.091 de Japón, un 21,18% más, según datos facilitados por la Comunidad. “Los turistas japoneses quieren probar el gazpacho o la paella; aprecian la cocina española. En cambio, otras nacionalidades, como los chinos, prefieren los restaurantes de su tierra y les seduce más salir de compras”, cuenta Conchi Zamorano directora de JTB, una agencia de viajes especializada en el público nipón.

Los últimos datos de la encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (FRONTUR) sitúan a Madrid, con una subida del 21%, como la región en la que más aumenta el turismo internacional. A pesar de ello, ocupa el sexto lugar en el ranking español, por detrás de Cataluña, Canarias, Baleares, Andalucía y la Comunidad Valenciana. Además de los museos o de los espectáculos de flamenco, la Comunidad quiere explotar “la atracción por el turismo experiencial” en municipios como Alcalá de Henares, Aranjuez y San Lorenzo del Escorial, declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Madrid batió su récord de turistas en 2016 con 11,4 millones de visitantes, según datos del INE. De estos, 5,8 millones eran extranjeros. A pesar de ese crecimiento, muchos de los que pasan por la capital la surcan sin visitarla. La compañía aérea Iberia estima que solo uno de cada tres de sus clientes pernocta en la región.

Miyokoms Akimoto aterrizó el pasado miércoles desde Tokio en el aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez, pero no visitará Madrid. “El viaje nos lo ha organizado la empresa en la que trabajamos”, relata. Viaja junto a 12 compañeros de oficina y desde Barajas se van directos, por carretera, a Lisboa. Después pasarán unos días en Santiago de Compostela.

—¿Qué conocéis de España?

— “¡Fiesta!”, exclaman en castellano dos colegas de Akimoto.

Tampoco deshará las maletas en la capital Zhixuan Bai, que acude con un grupo de artistas de China y cuyo destino final es Oporto. Amika y Shimako también visitaron primero Portugal, pero luego decidieron recorrer Madrid: “Llevamos varios días en la capital”, cuentan al lado del Museo del Prado. “Ya conocimos la Plaza Mayor y Sol y ahora vamos al Reina Sofía”, chapurrean en inglés. Los japoneses son los turistas que más gastan al día: pasan alrededor de seis días con un presupuesto de unos 399 euros diarios. Le siguen los chinos, con 283 euros diarios por persona y su visita dura, de media, 10 días, según el informe Coyuntura Turística de la Comunidad de Madrid.

“Los visitantes chinos buscan más las compras exclusivas que los japoneses”, apunta la directora de JTB. Uno de sus lugares de peregrinación es el outlet Las Rozas Village, un centro comercial con productos de moda y complementos de marcas como Bvlgari, Michael Koors o Carolina Herrera. Desde la capital salen autobuses (16 euros ida y vuelta) que llevan al visitante “a vivir una experiencia de shopping de lujo”. “En cada tienda suele haber una persona que habla chino mandarín”, cuenta Sorany Hernández, que trabaja en una relojería del centro comercial. “Se lo piensan mucho y regatean, pero son buenos clientes: al final compran. Lo que no les gusta es que te acerques a preguntar, ellos te llaman cuando te necesitan”, añade la trabajadora.

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