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La expareja de Juana Rivas se ofrece a negociar la custodia compartida

El recurso de amparo de la mujer al Constitucional ha sido inadmitido a trámite por falta de agotamiento de la vía judicial

El padre de los dos hijos de Juana Rivas, en el centro, el pasado miércoles en Granada. PEPE TORRES EFE

Francesco Arcuri, expareja de Juana Rivas, la mujer de Maracena (Granada) que desde el miércoles está ilocalizable tras negarse a cumplir la orden judicial que la obliga a entregarle a sus dos hijos, asegura que está dispuesto a negociar una custodia compartida "por el bien de los niños", según ha declarado el padre de los dos menores horas antes de que el abogado de Juana Rivas haya presentado la mañana de este lunes un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para que ella pueda permanecer con los menores. Una petición inadmitida a trámite horas más tarde por el Alto Tribunal  al considerar que no se han agotado con carácter previo sus opciones de recurso ante los tribunales ordinarios. "La demanda no cumple con el requisito consistente en la falta de agotamiento de la vía judicial previa. El recurso de amparo es de naturaleza subsidiaria", recuerda el tribunal en una nota.

Los abogados de Rivas acudieron al Constitucional tras entender por finalizada la vía judicial después de que la Audiencia Provincial inadmitiera a trámite un recurso por infracción procesal. Pero tras esta consideración del Alto Tribunal, ven ahora la posibilidad de que la instancia provincial resuelva la ejecución de la orden que obliga a Rivas a entregar los menores a su progenitor. “De no estimarse por dicha jurisdicción, se reiniciaría la solicitud de amparo al Consitucional”, ha afirmado el bufete tras conocer la resolución. El padre de los menores, Francesco Arcuri, que fue condenado por lesiones en el ámbito familiar en 2009 y que acumula otra denuncia por maltrato del año pasado pendiente de tramitación, ha declarado que le parece “muy bien” el posicionamiento de la sala, y ha considerado que en este enfrentamiento no hay ganadores. “Es todo muy triste. Aquí no gana nadie. Hay dos niños y no gana nadie", ha dicho Arcuri.

El abogado de Arcuri, Adolfo Alonso, ha precisado por su parte que el ofrecimiento del padre sería "guardia y custodia compartida en Italia, una casa para la madre y una pensión mensual". Una oferta que ha asegurado que ha realizado en una conversación "de buena fe" entre el padre de los menores y otra persona vinculada al entorno de Juana, que ha declinado el ofrecimiento. Por su lado, la asesora de la mujer, Francisca Granados, ha asegurado a EL PAÍS que "no le consta" esta oferta.

Arcuri ha asegurado que "no es un maltratador ni un machista que quiera quitarle los niños a la madre". El hombre, de origen italiano, ha aseverado que "nunca le ha puesto la mano encima" a ninguna mujer y que, en 2009, "aceptó" ser condenado por lesiones en el ámbito familiar por una discusión que la pareja mantuvo cuando convivían en Granada, como única vía para poder seguir viendo a su entonces único hijo con Juana Rivas. "Hoy me arrepiento muchísimo de haber aceptado esa condena. Quise quitarle tensión a la situación para poder ver a mi hijo. Tras dos meses estábamos otra vez viviendo juntos y, tiempo después, se vino a Italia y tuvimos otro hijo", ha explicado.

Pese a la disputa legal y las diferencias que mantiene con su expareja, Arcuri ha subrayado que no tiene nada en contra de Juana, que su historia de amor se terminó pero que siempre seguirá siendo la madre de sus hijos y que, por tanto, también estará dispuesto a negociar una custodia compartida por el bien de los menores. Una vez retomada la relación en Italia años después, Juana regresó por vacaciones con sus hijos a España y, en julio de 2016, lo acusó de malos tratos a través de una denuncia que sigue pendiente de ser tramitada ante la justicia italiana.

Aunque Arcuri ha reconocido que la relación con Rivas "no estaba bien" y había "tensiones", cree que ella interpuso esa denuncia por malos tratos como una forma de lograr la custodia de los hijos y a pesar de que un equipo de psicólogos había mantenido que no existía ningún peligro o riesgo para los hijos con su padre. Tras no poder comunicarse con sus hijos, según afirma, desde noviembre de 2016, a pesar de tener reconocida por los tribunales italianos de forma provisional la custodia, ha indicado que se ha visto obligado a denunciar "la sustracción de sus hijos" por parte de la madre.

"Ahora, esa misma justicia española con la que acepté una condena por lesiones en 2009 ha dicho que mis hijos tienen que regresar a Italia", ha aseverado el padre, y ha reiterado su confianza en las decisiones judiciales. Ambos progenitores están citados el próximo ocho de agosto ante el juzgado dos de Granada, tras rechazarse las medidas cautelares solicitadas por el padre de los dos niños, entre ellas la detención de la madre, por secuestro interparental de menores, entre otros delitos.

El alcalde de Maracena, Noel López, ha confiado este lunes durante una rueda de prensa celebrada en la localidad en que el Tribunal Constitucional dé amparo a Juana Rivas. "Hemos intentado estar a la altura de las circunstancias para poder solventar el caso de Juana, que hoy vive una situación alarmante", ha declarado el regidor, quien esta mañana esperaba que el Tribunal Constitucional se pronunciara cuanto antes "para que Juana pueda dormir en su casa con sus hijos".

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