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La cortesía institucional marca la declaración de Rajoy en Gürtel

El fiscal jefe anticorrupción asiste a la vista oral como signo de respeto al presidente

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Rajoy, durante su declaración en la Audiencia Nacional. EFE

La declaración, este miércoles, del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como testigo en el juicio del caso Gürtel se desarrolla, pese a la máxima expectación política que lo rodea, en un clima de cortesía institucional. El testigo, en atención a su cargo, no se sienta en el banquillo de los declarantes sino que comparece desde el estrado. Además, a la vista oral asiste el fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, y Rajoy ha sido recibido por el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro.

El presidente del Gobierno ha comenzado a declarar este miércoles a las 10 en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, situada en un polígono industrial a 18 kilómetros del Palacio de La Moncloa. Este periódico, que transmite en directo la declaración a través de elpais.com, responde a los interrogantes que plantea una situación excepcional, cual es que un jefe del Ejecutivo en ejercicio deba declarar como testigo en un juicio.

¿Quiénes le preguntan?

El interrogatorio lo ha abierto el abogado José Mariano Benítez de Lugo, letrado de la Asociación de Abogados Demócratas de Europa, la única acusación que pidió que Rajoy declarara. Después el turno pasa a la fiscalía. El ministerio público siempre ha considerado prescindible la testifical de Rajoy, pero podría intervenir para puntualizar algunos aspectos.

En la sala está presente por “cortesía institucional” el recién nombrado fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón. Sin embargo, en caso de intervenir, lo harán las fiscales que han llevado el juicio y se conocen la causa desde el principio, Concepción Sabadell y Concepción Nicolás.

Posteriormente plantean preguntas el resto de acusaciones populares, entre ellas las del PSOE de Valencia y de Madrid. Es poco probable que intervengan los abogados defensores de los acusados, salvo que Rajoy se refiera directamente a sus clientes. El tribunal también puede plantear preguntas cuando considere oportuno.

¿Puede negarse a contestar preguntas?

No, en ningún caso. El presidente Rajoy acude al tribunal como testigo. Esta condición procesal obliga al declarante a contestar la verdad a todas las preguntas que se le formulen —y que el tribunal considere pertinentes—. De hecho, antes de comenzar el interrogatorio, el presidente del tribunal, el magistrado Ángel Hurtado, le ha tomado juramento o promesa de decir verdad y le ha advertido de la posibilidad de incurrir en un delito de falso testimonio en caso de ser sorprendido mintiendo, como recoge el artículo 433 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

¿Está asistido por un abogado?

No. El testigo en la sala de vistas no disfruta de las garantías de los acusados. Debe declarar de viva voz y, como mucho, podrá “consultar algún apunte o memoria que contenga datos difíciles de recordar”. Eso no impide que Rajoy haya podido preparar las posibles preguntas que se le hagan con sus asesores jurídicos o políticos.

¿Verá Rajoy a Luis Bárcenas? ¿Se cruzará con él?

El extesorero del PP es uno de los pocos —quizá el único— acusado del caso Gürtel que tenía  previsto asistir a la sesión de hoy, que hace la número 101 del juicio. Sin embargo, finalmente no ha comparecido.

Las defensas de los tres acusados que están en prisión —el cabecilla de la trama, Francisco Correa; su número dos Pablo Crespo, y Álvaro Pérez, el Bigotes— han afirmado que sus clientes no estarán presentes hoy.

¿Cuánto dura la sesión?

Es difícil anticiparlo, aunque las fuentes consultadas calculan en torno a una hora.