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PSOE y Podemos forman en Castilla-La Mancha su primer Gobierno conjunto

El 48% de los inscritos en el partido de Iglesias ha participado en la consulta que ha dicho sí al acuedo

Castilla-La Mancha será la primera comunidad autonóma en la que el PSOE y Podemos compartan el Gobierno. Los militantes de Podemos han avalado con gran holgura apoyar los Presupuestos de la comunidad así como entrar a formar parte del gobierno autonómo bajo la presidencia de García-Page y han dejado en franca minoría a quienes se oponían al pacto. Los socialistas de la región señalan que este acuerdo es exclusivo de Castilla-La Mancha para garantizar la estabilidad hasta el final de la legislatura y no responde a una estrategia global.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el secretario general regional de Podemos, José García Molina.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el secretario general regional de Podemos, José García Molina. EFE

La intensa campaña de los militantes y dirigentes de Podemos contraria a establecer un pacto presupuestario y de gobierno con el PSOE en Castilla-La Mancha ha quedado en franca minoría. Un 77,9% de los votantes, 3.562, ha dado su visto bueno, frente a un 22%, 1.006, que rechazó el acuerdo, según informó la secretaria de Organización de Podemos de la región, María Díaz. La consulta se prolongó entre el pasado viernes y la noche del lunes y la participación fue del 48% de los inscritos. Con esta votación sale adelante el acuerdo propuesto por el presidente de la comunidad, el socialista Emiliano García-Page, a la dirección de Podemos, que consiste en la aprobación de los presupuestos y en la entrada en su gobierno de dos miembros de Podemos en una vicepresidencia y una consejería. El Gobierno mantiene su estructura con el añadido de estas dos nuevas carteras, que es lo que sirve a García-Page para incidir en la tesis de que el acuerdo es presupuestario y no de gobierno, aunque lleve aparejado que dos miembros de Podemos entren a formar parte del Ejecutivo. “Lo hemos hecho para garantizar la estabilidad del gobierno hasta el final de la legislatura dentro de dos años”, explican fuentes del entorno de García-Page. Con la entrada de Podemos en el ejecutivo desaparece “la desconfianza mutua” y se rompe el bloqueo al que se había llegado y que tuvo frenado el diálogo desde el pasado abril, explican esas fuentes. Los dos diputados de Podemos son imprescindibles para que el PSOE pueda sacar adelante cualquier proyecto. El acuerdo con Podemos hace dos años para la investidura de García- Page, que llevaba aparejado un listado de propuestas, ha estado salpicado de rupturas e incluso se llegó a pensar en la posibilidad de elecciones anticipadas.

Con este pacto se confía en que las discrepancias no lleven nunca más a bloquear las normas y las leyes que “necesitan los ciudadanos”, señalan en el entorno del presidente. Con este acuerdo, Castilla-La Mancha se convierte en la primera comunidad en la que hay un gobierno conjunto de estas dos fuerzas de izquierda, ya que en Valencia, Aragón o Baleares los apoyos son externos.

La oferta de García-Page sorprendió en un primer momento ya que fue muy reticente, junto a otros presidentes autonómicos socialistas, a la formación de un acuerdo de gobierno nacional entre su partido y Podemos más los independentistas.

“Este acuerdo es estrictamente para Castilla-La Mancha y no puede extrapolarse a nivel nacional o a otra región”, explican en el entorno del presidente de esa región.

Radicalización

Los muchos resquemores que despertó en parte del PSOE el diálogo abierto por Pedro Sánchez con Podemos tras las elecciones de 2015 incitan en Castilla-La Mancha a explicar que este acuerdo tiene unos contenidos muy concretos de desarrollo de la región. Las reticencias de líderes de Podemos, como Pablo Echenique (Aragón) y Teresa Rodríguez (Andalucía), no han sido atendidos por la mayoría de los militantes de Podemos. Tanto el secretario general de Podemos como el del PSOE, Pedro Sánchez, apoyaron el acuerdo e incluso ambos aseguran que contribuyeron al mismo.

Entre tanto, el PP ha acompañado el proceso con la admonición de que supondrá “la radicalización” del PSOE de la región. El gobierno regional considera “desleal” la actitud del PP durante este proceso y asegura que en próximas fechas “ofrecerán datos” para avalar esta acusación.

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