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Madrid salva la casa que fotografió Capa

El Ayuntamiento protege un edificio símbolo de la Guerra Civil

Fotografía de Robert Capa de Peironcely, 10 (1936), en Entrevías, Madrid.
Fotografía de Robert Capa de Peironcely, 10 (1936), en Entrevías, Madrid.

Corría el año 1936. Madrid sufría los primeros bombardeos de la aviación alemana en apoyo de los sublevados contra la República. Los Junckers de Hitler descargaban sus bombas sobre zonas civiles de la capital. El barrio de Entrevías, como otros, fue uno de los que sufrieron los ataques. Esa zona de Madrid, que daba cobijo a los más desfavorecidos de la ciudad, se llenó de muertos y heridos.

Muchas casas se derrumbaron por las bombas. Pero una, dañada, resistió. Ese edificio fue fotografiado por Robert Capa en el otoño de 1936 como símbolo del conflicto. Tres niños posaron delante de una pared agujereada; una mujer, al lado, sonreía. La imagen dio la vuelta al mundo: periódicos franceses y suizos la publicaron, como también la revista estadounidense Life, que se distribuía en numerosas partes del mundo.

La casa, ubicada en la actual calle Peironcely de Madrid, quedó relegada en el olvido hasta que en 2010 unos vecinos del barrio de Vallecas descubrieron sus coincidencias con la foto de Capa. Propusieron entonces que se reconociera su valor histórico y cultural.

“Esa casa es un emblema de la base social de Madrid”, explica por teléfono José María Uría, de la Fundación Agfitel, vinculada a UGT, uno de los promotores del proyecto internacional Salva Peironcely 10. “Un lugar que Capa convirtió en icono universal del horror de la guerra”. Pero que no es solo símbolo español o madrileño, sino europeo: “Se trata de un lugar icónico, no solo para la memoria de España o de la ciudad de Madrid”. Según explica Uría, el edificio también es importante para la memoria europea, “porque los primeros que tienen conocimiento de esa narración trágica en imágenes que hace Capa son los franceses y los suizos a través de sus periódicos”.

El Ayuntamiento de Madrid se comprometió, tras una votación en el pleno, a incluir en el catálogo de bienes protegidos la vivienda. El Consistorio recuperará el terreno y resolverá las malas condiciones de habitabilidad del edificio —en el que ahora viven 14 familias—, explicó el concejal de Urbanismo madrileño, José Manuel Calvo.

Los promotores de la propuesta están muy satisfechos de la decisión y recuerdan el esfuerzo y compromiso de muchos investigadores y políticos. En particular de Mar Espinar, responsable de Cultura del PSOE en el Ayuntamiento. La concejal socialista promovió e impulsó la iniciativa: “Peironcely 10 es el último testigo urbano del casco antiguo de Entrevías y un símbolo de la resistencia de un vecindario ante adversidades e injusticias”, remarca.

La esperanza de los vecinos e investigadores de otros países europeos que se han sumado al proyecto es que el Consistorio ubique en esa vivienda una instalación museográfica sobre la Guerra Civil. “En particular sobre los bombardeos”, sostiene Uría. Pero Espinar incide en la cuestión social: “Consideramos necesaria y urgente una actuación municipal que permita a los residentes actuales mejorar sustancialmente sus condiciones de habitabilidad, ya que se encuentra en un manifiesto estado de abandono por parte de los propietarios”; en las actuales viviendas, de 25 metros cuadrados y condiciones insalubres, viven hoy familias numerosas que pagan religiosamente alquileres de unos 300 euros.

Los impulsores de la iniciativa —que respaldan personalidades del mundo cultural como Ian Gibson, Juan José Millás, Federico Mayor Zaragoza, Julián Casanova, Colita, Luis García Montero o Espido Freire, entre otras— detallan que ahora el objetivo es que el Estado considere la casa fotografiada por Capa patrimonio de todos los españoles. Para ello es necesario que la Comunidad de Madrid la incluya en la lista de bienes de interés cultural. Sin embargo, en Patrimonio admiten que la condición de infravivienda del edificio plantea problemas para incluirlo en esa lista. No obstante, manifiestan su apoyo a que se proteja e invitan al Ayuntamiento a someter el caso al comisionado municipal de la memoria histórica.