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PSOE y Podemos ven difícil más pactos como el de Page

Otros presidentes socialistas descartan que, de momento, la situación se repita en sus autonomías

Pedro Sanchez y Miquel Iceta, este sábado, en Barcelona.
Pedro Sanchez y Miquel Iceta, este sábado, en Barcelona.

La relación entre el PSOE y Podemos está llamada a cambiar desde la elección de Pedro Sánchez como secretario general pero también por la necesidad de Podemos de presentarse como un partido con capacidad de gestionar y no solo de protestar y denunciar. La necesidad de algunos presidentes socialistas de asegurarse la gobernabilidad en sus comunidades, como es el caso de Castilla-La Mancha, completa el marco de la nueva situación aunque no habrá homogeneidad. La disputa entre los dos partidos en algunas comunidades hace inviable incluso el diálogo y, además, existe división de opiniones dentro de los dos partidos.

Castilla-La Mancha, contra todo pronóstico ha dado el paso al frente de proponer a Podemos que entre a formar parte del gobierno dos años después de las elecciones autonómicas. Tras las mismas el presidente de la comunidad, Emiliano García-Page lo intentó, pero Podemos decidió darle un apoyo externo que se truncó el pasado mes de abril al rechazar el apoyo a los presupuestos. Ahora sí hay acuerdo y, además, Podemos tiene la invitación de Page de entrar en el gobierno lo que será consultado a sus bases.

Este movimiento es visto con respeto por otros presidentes socialistas que viven situaciones muy diferentes, según relatan a EL PAÍS. El jefe de gobierno valenciano, Ximo Puig, ofreció a Podemos entrar en su gobierno pero rechazó la oferta pero respondió con la fórmula de "apoyo crítico". La relación "ha sido sincera y leal, positiva para la comunidad y abordada desde el respeto". En Baleares la situación es similar y existe "un acuerdo de legislatura" con la presidenta socialista, Francina Armengol. "Después de dos años es un acuerdo que funciona bien las disfunciones se han solucionado con diálogo", señala Armengol. No es esa la situación en Extremadura, donde el presidente socialista, Guillermo Fernández-Vara, ha tenido desde el primer momento serias dificultades de entendimiento hasta el punto que tuvo que aprobar lo presupuestos con el PP. No hay tregua para el presidente asturiano Javier Fernández desde el primer momento de la legislatura. Podemos ejerce la oposición contra el presiente asturiano con enorme contundencia y nunca ha habido posibilidad de acercamiento. Muy difícil le resulta también al presidente aragonés, Javier Lambán la gobernación de su comunidad ante las continuas rupturas con la formación que en esa comunidad lidera el secretario de organización de Podemos, Pablo Echenique. Tanto en Aragón como en Andalucía no quieren saber nada de acuerdos de gobierno con socialistas.

El poder y la autonomía de las federaciones socialistas así como de las organizaciones territoriales de Podemos explican la diversidad de situaciones. "La realidad territorial es clave para entender que desde Madrid no se pueden imponer acuerdos", señala un presidente socialista. Esta realidad lleva a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, a afirmar que la posible entrada de su formación en el gobierno de Castilla-La Mancha "no es un laboratorio, ni un ensayo de nada". Iglesias recalca que al final, la última palabra la tienen los militantes y los inscritos. Si por la Izquierda Anticapitalista fuera, organización dentro de Podemos, no habría esos acuerdos con Podemos, como defiende el eurodiputado Miguel Urbán y la dirigente de Andalucía, Teresa Rodríguez. "Cuando Podemos está en un gobierno ofrece garantías e impide que el PSOE pacte con el PP", defendió Iglesias. Esta "tentación" se la atribuyó a García-Page, lo que se niega rotundamente en el entorno del presidente socialista. El respeto a la autonomía de la organización de Castilla-La Mancha, es un hecho que no ha impedido a Pablo Iglesias y a Pedro Sánchez trabajar para que allí se llegara al acuerdo de apoyar los presupuestos de García-Page, según ha informado este sábado Iglesias.

"Conversamos con frecuencia y hablamos de la situación que hay en diferentes territorios. Estábamos informados, y ambos estábamos interesados en que hubiera un acuerdo entre las fuerzas políticas", ha explicado el líder de Podemos. Ambos políticos acordaron verse este próximo lunes, con sendas delegaciones parlamentarias, para retomar la mantenida hace casi cuatro semanas y que no ha tenido aún traducción en iniciativas o trabajo conjunto. El PSOE es el que ha dado largas. Ahora sí parece que se le quiere dar un impulso. En fuentes socialistas se reconoce que hay interés en establecer relaciones y operar en el ámbito parlamentario con Podemos porque es la fuerza con la que puedan dar la vuelta a políticas del PP.