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“Hablar de la Transición como régimen del 78 es despectivo”

Omar Anguita, nuevo secretario general de Juventudes Socialistas, cree que Podemos "ha obligado al PSOE a actualizarse más rápido"

Omar Anguita, nuevo secretario general de Juventudes Socialistas. Ampliar foto
Omar Anguita, nuevo secretario general de Juventudes Socialistas.

Omar Anguita, madrileño de 26 años, futuro piloto de avión y militante de las Juventudes Socialistas desde los 14, será desde este fin de semana el nuevo secretario general de la organización juvenil, autónoma del PSOE. “No he cobrado un euro de la política, no he sido concejal ni diputado. Y no voy a cobrar como secretario general porque tengo mi trabajo fuera de esto”, cuenta Anguita, empleado en una empresa de transportes y que apoyó a Susana Díaz en las primarias.

Consciente de la falta de tirón del PSOE entre el electorado menor de 35 años, advierte de que “hay que hablar menos y escuchar más”. “El voto joven es la clave de los desastres que hemos tenido en las últimas elecciones desde 2011. La gente ha dejado de confiar en nosotros porque no hemos sido capaces de dar una respuesta a sus necesidades”.

Pregunta. ¿Resulta más atractivo para su generación ser de Podemos que del PSOE?

Respuesta. Es mucho más fácil ser de Podemos que del PSOE. Lo veo en mis amigos, aunque en general no les gusta la política, la ven ajena a los jóvenes. No votan habitualmente al PSOE. Cuando lo han hecho era casi como un favor. El PSOE lo primero que tiene que hacer es renovarse. El mensaje tiene que actualizarse, pero también el mensajero. Es importante que vaya acompasado. Somos un partido centenario pero la gente no quiere seguir viendo a los políticos típicos de traje y corbata. Quieren representantes que han sufrido lo mismo que se está sufriendo en la calle. El PSOE debe saber conjugar a las personas que han tenido más relevancia en los últimos 30 años con quienes llegan para dar un nuevo impulso al partido.

P. ¿Cuáles son los problemas prioritarios para su generación?

R. No tenemos ningún tipo de estabilidad porque cada cuatro-seis años tenemos una reforma educativa. Y la precariedad de los trabajos retrasa la emancipación de los jóvenes. Eso es algo vital. No te puedes ir con 35 años de casa de tus padres. Se está acortando la vida adulta de una generación a la que se fuerza a tener varios trabajos para poder pagarse solamente los estudios. El problema de los jóvenes es que no ahorramos dinero. Tenemos que cubrir gastos para poder trabajar. No es nada denigrante servir café, pero quienes se han tenido que ir a Londres o Berlín lo han hecho porque no les quedaba otra opción. Si tú eliges trabajar en la hostelería que sea tu elección, no por falta de opciones.

P. Usted respaldó a Díaz en las primarias, como su antecesor al frente de Juventudes, Nino Torre.

R. El 21 de mayo se acabaron las primarias, no soy de poner etiquetas, como susanistas o pedristas. Ha sido un proceso orgánico interno muy natural. Si creemos en la democracia, tenemos que aprender a digerir los resultados. No hay ganadores ni vencidos. Aquí hay un secretario general que es Pedro Sánchez que ha salido respaldado por la mayoría de la militancia y habiendo votado un 80%, que es una cosa maravillosa porque demuestra que el partido está vivo.

P. ¿Han ganado a Podemos en la competencia por la izquierda? En Ferraz lo dan por hecho.

R. El auge de Podemos ha sido positivo para el PSOE a nivel orgánico y negativo electoralmente, donde hemos perdido millones de votos y un importante número de escaños. Pero orgánicamente nos ha venido bien porque nos ha obligado a actualizarnos mucho más rápido que si no hubiésemos tenido un partido forzándonos a esos cambios.

P. ¿Ambos partidos están condenados a entenderse?

R. La política es diálogo y pacto. Quien no lo quiera ver así comete un error porque en el Parlamento ya no hay dos partidos grandes, hay cuatro. Para poder llegar a acuerdos mínimo necesitas el apoyo de uno de ellos o de dos. No podemos levantar muros entre las izquierdas. Tenemos que cambiar el país de la mano de Podemos, de todas aquellas nuevas fuerzas. Pero tiene que ser con una lealtad hacia el objetivo final: cambiar el futuro de la gente.

P. ¿Comparte los guiños de Pedro Sánchez al 15-M?

R. Todo lo que sea acercarnos a la realidad es positivo, el 15-M no es propiedad de nadie. Yo mismo participé en él. Surgió como una respuesta social con un Gobierno socialista, pero no era una crítica al PSOE.

P. Podemos se refiere a la Transición como régimen del 78.

R. Es una falta de respeto, en ese momento el país dio una lección por cómo se hizo la Transición. Había un objetivo común. Volver a reimplantar la democracia. No se puede hablar tan despectivamente de un modelo de transición que para mí fue casi perfecta.

P. Las resoluciones del 39º congreso federal abogan por “fortalecer los valores republicanos”.

R. La República es una reivindicación histórica de Juventudes. Hay que reconocer el trabajo de la monarquía pero como socialistas, si creemos en la igualdad, es en la igualdad desde el nacimiento. En el congreso me quedé algo decepcionado porque creí que por fin íbamos a dar ese paso. Al final se hizo una transaccional; quedó un poco en tierra de nadie, pero es un primer paso. Hace 30 años nosotros ya hablábamos de laicidad y desde hace unos años es uno de los pilares del PSOE. También hemos sido unos adelantados planteando la muerte digna o la eutanasia. Vamos mucho más avanzados que el partido.