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La lucha contra el terrorismo

Prisión para las dos mujeres españolas casadas con yihadistas marroquíes

Las mujeres, detenidas en diciembre, fueron entregadas por Turquía el martes pasado

Samira, la reclutadora de mujeres para el Estado Islámico, a su llegada a Barajas, en una foto de archivo.
Samira, la reclutadora de mujeres para el Estado Islámico, a su llegada a Barajas, en una foto de archivo.

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha enviado este viernes a prisión a las dos mujeres españolas casadas con combatientes yihadistas que fueron detenidas el pasado diciembre en Turquía y entregadas a España el pasado 11 de junio. El magistrado les imputa delitos de integración en organización terrorista.

Las detenidas, de iniciales F. A. L. y A. A. L. y sobre las que pesaba una orden internacional de detención promovida por la Guardia Civil, han permanecido en territorio del autodenominado Estado Islámico durante más de dos años, casadas con yihadistas de nacionalidad marroquí a los que se atribuye la participación en asesinatos en masa.

En marzo de 2014, A.A.L. abandonó España para trasladarse a Siria. Allí, contrajo matrimonio con el combatiente marroquí Mohamed Hamdouch conocido también como Kokito de Castillejos o “el decapitador de Castillejos”. Durante la ceremonia, el terrorista regaló a su mujer como dote un cinturón de explosivos. El matrimonio tuvo un hijo.

En abril de 2014, F.A.L. y su hijo de corta edad se trasladaron a Siria para encontrarse con su esposo, el yihadista Mourad Kadi. A finales de 2015 se tiene constancia del posible fallecimiento de los dos yihadistas marroquíes. Tras estos hechos, A.A.L. contrajo matrimonio con otro yihadista marroquí y quedó otra vez embarazada.

"El nivel de adoctrinamiento en el extremismo religioso hace de estas personas una amenaza potencial para la Seguridad Nacional", aseguran los investigadores, que tienen en cuenta el hecho de su viaje voluntario a zona de conflicto y la "brutalidad extrema" en la que han vivido. Además, su vinculación con miembros muy activos de la organización las convierte en elementos clave para ser utilizadas como “facilitadoras” para la organización terrorista en España, según las fuerzas de seguridad.