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Iglesias urge a Sánchez a iniciar ya su colaboración

El líder de Podemos llama al del PSOE para pedirle que desencalle los trabajos

El PSOE se resiste a avanzar en el principio de acuerdo que alcanzó Pedro Sánchez con Pablo Iglesias hace casi tres semanas para trabajar en una alianza parlamentaria con la que hacer frente al PP. La relación iba a empezar con la constitución de cinco grupos de trabajo, pero el PSOE pospone el encuentro sin ocultar que la “actitud” de Podemos les disuade de abrir el diálogo. Iglesias telefoneó ayer a Sánchez para pedirle que desencallara el frenazo en los trabajos.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados.rn
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados. EL PAÍS

Si habían transcurrido quince meses desde la última reunión mantenida entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias hasta la celebrada el pasado 27 de junio, no ocurre nada porque no se normalice aún la relación. Esta es la primera reacción de la dirección socialista cuando se le pregunta la razóns por las cual el PSOE no atiende los requerimientos de Podemos para que se reúnan en cumplimiento a lo hablado entre Sánchez e Iglesias. En el trasfondo del retraso se encuentra, en realidad, que el PSOE ve ahora dificultades en establecer una relación de colaboración con Podemos cuando se está en plena competencia.

De la reunión entre los secretarios generales del PSOE y Podemos salió el rechazo de los socialistas a trabajar conjuntamente para presentar una moción de censura, pero sí el acuerdo para forjar una alianza parlamentaria en torno a iniciativas concretas con las que “articular una alternativa al PP en términos programáticos”, explicó el líder de Podemos. Ambas formaciones consensuaron que formarían cinco grupos de trabajo en los que entran todas las materias susceptibles de ser abordadas en el Congreso. De su organización se hicieron cargo Margarita Robles e Irene Montero, portavoces parlamentarias del PSOE y de Podemos, respectivamente. Casi tres semanas después no se ha dado ni un solo paso.

Las portavoces hicieron una toma de contacto en una breve reunión la semana pasada sin que se avanzara en el plan de trabajo. Podemos asegura haber propuesto al Robles hasta tres fechas distintas en las que comenzar las reuniones de los equipos este mes, sin que la portavoz socialista haya confirmado ninguna. “Nuestra disponibilidad es total desde el primer día”, quiso subrayar ayer Pablo Iglesias en el Congreso, sugiriendo que el retraso era ajeno a su voluntad.

Ante el enfriamiento en la relación, Iglesias tomó la iniciativa y telefoneó ayer a Sánchez para urgirle a que levantara el freno e iniciaran ya los trabajos, según fuentes conocedoras de la conversación. Tras la charla, ambos quedaron en que los equipos podrían verse a principios de la semana que viene. En público, el líder de Podemos había recordado antes al secretario general del PSOE que el “compromiso” que ambos adquirieron en su encuentro había sido iniciar las reuniones en julio, y enfatizó que el líder del PSOE debía cumplirlo para “hacer que las palabras, que suenan muy bien, se conviertan en hechos”.

Una agenda amplia de iniciativas

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias acordaron trabajar en iniciativas conjuntas sobre un amplio catálogo de materias. El líder del PSOE planteó un plan para los jóvenes, medidas para el desarrollo de la ley de igualdad y el desbloqueo de la renta mínima. Mientras, el de Podemos quiere pactar una reforma de las pensiones, un plan contra la pobreza infantil, llevar al Tribunal Constitucional el CETA, la recuperación de la negociación colectiva y la subida del salario mínimo interprofesional.

La desconfianza es mutua pero en el caso del PSOE fuentes de la dirección socialista reconocen que los días transcurridos han servido para certificar, desde su perspectiva, que la actitud de Podemos no les invita al diálogo. Cada vez que Podemos saluda con “un bienvenido” a cualquier anuncio del PSOE, dejando ver que ellos fueron pioneros en sea cual sea la iniciativa, los socialistas enfrían su voluntad inicial de llegar a acuerdos con ese partido. Esta semana volvió a ocurrir ante la negativa del partido de Iglesias de firmar una resolución tras la muerte de 49 personas en el Mar de Alborán “porque para ellos faltaban dos palabras”, aseguran en el PSOE.