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España rehúsa promover sanciones contra Caracas en la UE como pide EE UU

El Gobierno español alega que no hay consenso para sumarse a las medidas de Washington contra el régimen de Maduro

El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, a la izquierda, con el secretario de Estado, Rex Tillerson, el pasado día 29 en Washington. Ampliar foto
El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, a la izquierda, con el secretario de Estado, Rex Tillerson, el pasado día 29 en Washington. EFE

España es contraria a la imposición de sanciones a Venezuela por parte de la Unión Europea (UE), ya que teme que puedan resultar contraproducentes, según fuentes gubernamentales. La Administración estadounidense quiere que el Gobierno español haga valer su influencia en la UE para que esta se sume a las sanciones impuestas por Washington, que afectan a una veintena de altos cargos del régimen de Maduro (entre ellos, ocho magistrados del Tribunal Supremo) a los que se ha prohibido la entrada en el país y se han intervenido sus propiedades.

Así se lo pidió el secretario de Estado, Tex Tillerson, al ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, durante la entrevista que ambos mantuvieron en Washington el pasado 29 de junio.

El Gobierno español recuerda, sin embargo, que ningún país latinoamericano ha sido objeto de sanciones de la UE desde la guerra de las Malvinas (1982), antes del ingreso de España, y que una medida de ese tipo podría generar un reacción solidaria en sus vecinos, incluso los más alejados ideológicamente (como Colombia, Argentina o Brasil), similar a la que provoca el embargo estadounidense a Cuba, rompiendo así el aislamiento de Caracas.

Además, eventuales represalias podrían dañar los intereses de los 200.000 españoles que viven en Venezuela o de las empresas europeas asentadas en el país.

En todo caso, subrayan las fuentes consultadas, la imposición de sanciones a Venezuela no cuenta con el necesario consenso en el seno de la UE, ya que varios socios se oponen a esta medida, como Portugal, Francia e Italia. Este es el motivo por el que la Alta Representante, Federica Mogherini, no ha planteado formalmente la posibilidad de imponer sanciones.

Los Veintiocho siguen apostando por la vía del diálogo para superar la crisis venezolana, aunque exigen la liberación de todos los presos políticos y la celebración de elecciones y rechazan la convocatoria de una Asamblea Constituyente lanzada por Maduro para intentar suplantar al Parlamento, en manos de la oposición. En todo caso, la situación de Venezuela tras la excarcelación del líder opositor Leopoldo López podría volver a debatirse en la próxima reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE.