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Condenado a 12 años de cárcel por bañar a su hijo con agua hirviendo

El hombre vertió sobre su bebé agua a "altísima temperatura" y le causó quemaduras de segundo grado

Un furgón de la Policía Nacional, en una imagen de archivo.
Un furgón de la Policía Nacional, en una imagen de archivo. EFE

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Jaén ha condenado a un hombre a 12 años de cárcel por bañar a su hijo de cinco meses con agua hirviendo. Los hechos ocurrieron en 2012, y al padre del bebé le ha sido retirada la custodia y la patria potestad. Además, deberá pagar una indemnización de 180.000 euros y no podrá acercarse a menos de 500 metros de su hijo durante los 15 años siguientes al cumplimiento de la pena de prisión. 

En la sentencia se considera probado que el 14 de agosto de 2012, sobre las 21.12, el acusado, M.C.M., que ahora tiene 25 años, acudió a casa de su hermana, en Jaén, acompañado de su pareja y de su hijo, un bebé que entonces tenía cinco meses y 18 días. Cuando su hermana y su pareja salieron de casa para comprar algo para cenar, él se quedó con el niño y decidió bañarlo introduciéndolo en una bañera del cuarto de baño de la vivienda, que carecía de ventana al exterior.

"Una vez llenado de agua hirviendo a altísima temperatura un recipiente", lo volcó sobre el cuerpo de su hijo alcanzando la zona de los glúteos, genitales, cara anterolateral del tronco, muslos y piernas, "comenzando inmediatamente el niño a llorar", se señala en la sentencia. El padre mantuvo al bebé en el agua, mientras lloraba, hasta que finalmente lo extrajo y lo cubrió con una especie de trapo que usó para secar al bebé, mientras se le desprendía la piel. Luego su pareja y su hermana lo llevaron al hospital, donde quedó ingresado en la unidad de cuidados intensivos por quemaduras de segundo grado que afectaron al 70% de su cuerpo.  

La sentencia niega la alegación de la defensa de que las quemaduras se produjeran de forma accidental al darle al monomando de la bañera, al considerar que fueron producidas al arrojar el agua desde el exterior a través de un recipiente. El acusado ha sido condenado a 12 años de cárcel por un delito de lesiones por deformidad, con la agravante de parentesco y alevosía.

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