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El Rey destaca en Londres el respeto a la soberanía nacional y la ley como base de la convivencia

Felipe VI interviene en la sesión conjunta de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes

El rey Felipe VI y el duque Felipe de Edimburgo pasan revista a la Guardia de Honor en Londres.

El Rey ha destacado este miércoles en el Parlamento británico las similitudes entre Reino Unido y España, que más allá de la historia y la economía, son países con Monarquías parlamentarias “con una vocación y con un firme compromiso con la pluralidad y la diversidad”. Ambas naciones, con frecuentes tensiones territoriales, son coincidentes en el respeto a la soberanía nacional y la ley, ha señalado en una sesión conjunta de la Cámara de los Lores y la de los Comunes.

“Nuestro respeto a la soberanía nacional y a la legalidad vigente que democráticamente nos hemos dado como piedra angular sobre la que se basa todo Estado de derecho que garantiza la convivencia pacífica y armoniosa de nuestros ciudadanos”, ha subrayado. Sobre esos principios, el Rey ha querido comparecer en Westminster “representando con gran orgullo a una España moderna, democrática y plenamente integrada en el escenario internacional”.

Con todo, el grueso del discurso pronunciado en el Parlamento británico ha incidido en las intensas relaciones que mantienen ambos países desde la incorporación de España a la Comunidad Europea, un marco que ahora se extingue con la salida del Reino Unido tras el referéndum del Brexit. El Rey ha realizado una defensa de la integración europea y ha destacado que el proyecto ha permitido al Continente “una estabilidad y una prosperidad sin precedentes”. “Ha servido”, ha añadido, “para intensificar el rico entramado de relaciones bilaterales entre los socios”, que en el caso de España y Reino Unido “ha llegado a los niveles más altos de nuestra historia compartida”.

El jefe del Estado español ha respetado la decisión británica de dejar de ser miembro de la UE “en el ejercicio de su soberanía y de su legalidad”, aunque ha admitido que le pesa. Pero ha saludado “con esperanza” los propósitos manifestados por el Gobierno británico de “seguir siendo un aliado estratégico” de la UE. En ese sentido, se ha referido a la necesidad de mantener las relaciones desarrolladas entre Reino Unido y España en el plano bilateral.

“Nuestros gobiernos deberán trabajar intensamente para mantener, e incluso mejorar, el entramado de relaciones que hemos construido dentro del proyecto europeo”, ha encomiado. “Es algo que nos reclaman nuestras sociedades, profundamente imbricadas entre sí”, ha añadido.

Felipe VI no ha defraudado las previsiones y ha aludido este miércoles al problema de Gibraltar en el Parlamento británico, al igual que hiciera su padre, Juan Carlos I, en este mismo escenario hace 31 años. No ha exhibido la contundencia que utilizó en la LXXI Asamblea General de las Naciones Unidas, el 20 de septiembre de 2016, cuando recordó que Gibraltar es la única colonia existente en territorio europeo e invitó a Reino Unido, en cumplimiento del mandato de Naciones Unidas “a poner fin a ese anacronismo con una solución acordada”. Pero Gibraltar ha estado presente en la sesión conjunta de la Cámara de los Comunes y la de los Lores en la Royal Gallery de Westminster.

Diálogo para Gibraltar

En su intervención, tras glosar la “historia tan rica y fructífera” compartida, se ha referido a los “distanciamientos, rivalidades y enfrentamientos”, superados ”como hechos del pasado” por “el trabajo y la determinación” de los Gobiernos y las sociedades española y británica. En ese contexto, el Rey ha dado por seguro que “esa determinación para superar diferencias se redoblará en el caso de Gibraltar”. “Confío plenamente en que el diálogo necesario y el esfuerzo de nuestros Gobiernos conseguirán avanzar en la búsqueda de fórmulas satisfactorias para todos”, ha anhelado.

La reclamación no pilla desprevenido al Gobierno de Reino Unido, cuyo embajador en España, Simon Manley, ya admitió hace unos días esa posibilidad, dado que ambos Gobiernos conocen las posiciones del otro al respecto. La posibilidad de que algunos diputados pudieran desairar al Rey de España en Westminster, como había apuntado el periódico The Sun, sin embargo no se ha producido.

En su alocución, Felipe VI, que ha estado acompañado por la reina Letizia en el acto, ha definido Westminster como “el símbolo del compromiso del pueblo británico con la causa de la libertad”. En ese contexto ha querido reconocer “la dignidad del pueblo británico ante la cobarde violencia terrorista” que ha sacudido el Reino Unido. Felipe VI ha rendido homenaje a la diputada Jo Cox y otras víctimas como el español Ignacio Echevarría, que murió en los recientes ataques. “Somos amigos y somos aliados”, ha rubricado. También ha tenido palabras de homenaje para su anfitriona, la reina Isabel II, a la que ha calificado como “una figura fundamental en la historia de este país” y “un ejemplo en el mundo entero”

El Lord Speaker, Lord Fowler, que ha introducido al Rey, ha explicado que su presencia en el Reino Unido "es una manera de celebrar la sólida relación que tenemos". "España se encuentra en el corazón de los asuntos europeos, es un país líder", ha añadido. "Además del turismo, a España se la valora como un mercado en expansión. Un socio muy cercano, un amigo. Tengo confianza en que esa relación no ha de cambiar. Estamos unidos por lazos muy fuertes", ha agregado.

Tras el discurso del Rey, ha agradecido su intervención y ha considerado "un privilegio" su presencia. Recogiendo el guante de Gibraltar, se ha referido a "los intereses que no siempre coincidieron". En la sala colgaban algunos cuadros que aludían a España como aliada y como enemiga, pero en la relación contemporánea, ha incidido, "Gibraltar es uno de esos puntos de desacuerdo, pero en nuestra diferencia hemos desarrollado democracias en las que se respeta el Estado del derecho". "Esa relación seguirá creciendo y será más estrecha incluso cuando dejemos la Unión Europea", ha abogado antes de cerrar con un "Viva el Rey" la sesión.